Crítica del disco de Mike Oldfield - 'Return to Ommadawn' (2017)

Una especie de retorno a las raíces

Mike Oldfield - 'Return to Ommadawn'
(20 enero 2017, EMI Records)

Mike Oldfield - Return To Ommadawn

Hoy estamos complacidos de exponer nuestras impresiones sobre uno de los discos más esperados de MIKE OLDFIELD, ídolo perpetuo de la vanguardia rockera desde aquel tiempo en que su opera prima “Tubular Bells” conquistó el Universo mientras él estaba recién entrando a la veintena. Lo que nos trae el maestro OLDFIELD es una remodelación de su otra obra cumbre de los 70s “Ommadawn”, y lo hace bajo el título de “Return To Ommadawn”. Para empezar, el arsenal instrumental empleado para este disco que tenemos en nuestras manos es prácticamente el mismo que utilizó para ese disco original del año 1975. Guitarras eléctricas Fender y PRS, acústica, flamenca, bajos acústico y eléctrico, mandolinas, banjo, ukelele, arpa céltica, piano de cola, órganos Vox Continental, Hammond y Farfisa, mellotrón, sintetizadores Solina y Clavioline, bodhran, tambores africanos, glockenspiel y flautas irlandesas: todo esto, ni más ni menos. La idea de volver a este clásico estaba en la mente de OLDFIELD desde el año 2015, y de hecho, en octubre de ese año publicó en su cuenta de Twitter que estaba “continuando en la elaboración de ideas para «Un nuevo Ommadawn» durante la última semana para tantear si realmente funciona la idea.” Pues a juzgar por lo resultados, sí funcionaba pues el 8 de mayo ya estaban completadas las sesiones de grabación y producción para este trabajo de resurrección de este inmortal estándar del catálogo Oldfieldiano. El proceso de grabación tuvo lugar bajo las pautas de producción e ingeniería de sonido impuestas por el propio OLDFIELD en exclusiva. Por su parte, el arte gráfica que representa un amable paisaje invernal con un aura de leyenda céltica se basa en ilustraciones de Rupert Lloyd y el diseño de parte de Phil Smee: en buena medida, la parte gráfica refleja fielmente la combinación de serenidad, meditación y calmado solaz que se expresa en la mayor parte de la música creada para la ocasión.

La primera parte de este concepto de “Return To Ommadawn” se expande por un espacio de 21 minutos y pico mientras que la segunda casi llega a los 21 minutos exactos. Lo primero que escuchamos en las instancias iniciales de ‘Return To Ommadawn Pt. I’ es una capa dual de órgano y vientos étnicos con oportunos retazos de guitarra flamenca. Mientras el primer motif se asienta, las capas de teclado se tornan más etéreas mientras la dupla de guitarras acústicas va reforzando los matices más sutiles del esquema melódico en curso. El bajo eléctrico y el glockenspiel a ratos establecen un encuadre desde el cual los ornamentos melódicos adicionales motivan un crescendo con el ingreso convincente de otros instrumentos como las guitarras eléctricas y las mandolinas. Desde antes de llegar a la frontera de los cuatro minutos y medio se puede decir que ya hay una musculatura plena y concreta en la armazón instrumental. Las vibraciones folklóricas se asientan de manera más reforzada con el ingreso de las percusiones, y nos vamos dando cuenta de que lo que tenemos aquí no es simplemente un retorno a los campos y valles de “Ommadawn” sino también una recuperación de las estilizaciones folk-rockeras de “QE2” así como una reconstrucción de la interioridad parsimoniosamente densa del clásico postergado “Hergest Ridge”. El motif que se inicia antes de llegar a la barrera del séptimo minuto es simplemente hermoso: las líneas de las guitarras eléctricas flotan como un sortilegio de melancólica sobriedad. Más adelante se elabora un nuevo motif más grácil donde lo sobrio deja paso a lo cálido dentro de la permanente actitud de reflexividad melancólica. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 12 se instaura un puente guiado por la guitarra que nos lleva a la danza ritual que se ha de iniciar un minuto después: los tambores, las capas de teclado y los samplers de los cánticos femeninos arman una triangulación desde la cual se crea la magia sonora conjurada por las diversas guitarras y teclados. Hay una ambientación de emotiva candidez que se impone en los fraseos de la guitarra eléctrica así como en las plácidas orquestaciones de sintetizador mientras las percusiones y los cánticos anuncian que es el momento de dejarse llevar por la alegría. Mientras la trama percusiva termina quedándose sola para encaminarse a su fade-out, resurge la inicial armazón de órgano, vientos étnicos y guitarras clásicas, con lo que se completa el círculo multitemático de esta primera parte.

‘Return To Ommadawn Pt. II’ comienza con una grácil amalgama de texturas de mandolina y de guitarra acústica sobre un firme trasfondo de teclados concentrados en crea un paisaje sonoro envolvente. Más adelante, las cosas se agilizan un poco y llegan a crear un clima jovial cuyo foco melódico los guitarreos eléctricos resuelven con ese vibrato especial que OLDFIELD convirtió en marca de la casa. Nos parece una pena que este momento de protagonismo de las guitarras eléctricas no se prolongue un poco más pues su gancho melódico porta una magia cautivadora muy especial, pero el motif que sigue a continuación tampoco es desdeñable en lo absoluto. En efecto, el matrimonio de guitarra acústica y mandolina ayuda a crear otro recurso de jovialidad que esta vez se enmarca hacia una especie de dulzura otoñal que inspira una sensación de frescura espiritual bajo el manto de una luminosidad serena. Las cosas se intensifican un poco más cuando entra a tallar una ingeniería rítmica en base a tambores étnicos: sin pecar de aguerridos, los guitarreos ostentan un vigor renovado desde el cual procuran respetar la delicada integridad de los delineamientos melódicos creados para el momento. Incluso hay un breve paraje donde la dupla de glockenspiel y sintetizador entra a tallar para dialogar con las líneas de la guitarra. Con el ingreso de las guitarras acústicas y la leve variación de cadencia en la sección percusiva se arma un fin de fiesta sugerente y embelesador. Luego sigue una dupla de secciones relajantes que transitan desde la majestuosidad refulgente hasta el sosiego cálido, siempre bajo el imperio de una ingeniería sónica vitalista. A poco de pasada la frontera de los 17 minutos se da un nuevo momento de fastuosidad que en realidad es el clímax conclusivo de la sección que veníamos describiendo. Nos toma por sorpresa que sea un momento tan efímero pero lo que sigue después es un nuevo motif folklórico que se presenta como una reconstrucción más imperiosa y rauda de ‘On Horseback’, la canción infantil que sirvió como coda para el “Ommadawn” original. Ahora tenemos en nuestras manos un nuevo ejercicio de festividad lírica donde se evoca la vivacidad y el esplendor que sigue dejando huellas en el mundo que nos rodea: la conclusión de la danza es rotunda y nos deja con una sonrisa en nuestros rostros. Ahora entendemos que ese breve momento fastuoso no era tanto el cierre de la penúltima sección sino la preparación para la danza final. ¿Habrá sido esta nueva convocatoria a dar un paseo a caballo una invocación fúnebre alhijo Dougal que se fue al más allá en mayo del 2015? Puede ser, y de ser así, la simetría con el “Ommadawn” original se completa cabalmente teniendo en cuenta que buena parte de la inspiración de éste vino motivada por el duelo ante la muerta de su propia madre Maureen. Incluso una de las fotos del librillo nos muestra un columpio vacío en una tarde avanzada pronta a recibir al atardecer: la imagen de la añoranza por el hijo desaparecido se refuerza en nuestras particulares elucubraciones.

Aquí tenemos, con indudable certeza, un retorno a las primeras raíces que echó y asentó MIKE OLDFIELD en la tierra de la vanguardia británica de los 70s: el título de “Return To Ommadawn” no es precisamente engañador aunque también nos puede sonar a peligro como si el maestro OLDFIELD se dedicara a mirarse al ombligo con displicencia, algo que hizo anteriormente con el legado de “Tubular Bells” más de una vez. En todo caso, nos parece que en “Return To Ommadawn”, si no una obra maestra, sí tenemos una labor de creación musical muy digna, dueña y señora de sus preciosismos esenciales, directora de los sortilegios y recovecos melódicos que se van sucediendo en su seno. Esta mirada atrás ha sido muy inspirado, sí señor.

Calificación: 8,5/10


- Muestras de 'Return to Ommadawn':


cesar inca mendoza

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  • J.F. RECIO

    Su mejor disco desde "Amarok" sin discusion alguna. Digno sucesor de sus 4 primeros y esenciales trabajos; el maestro vuelve a deleitarnos con una obra a la altura de su prestigio y sabiduría y vuelve a recordarnos por si lo habiamos olvidado que es ante todo un GENIO con las guitarras, sólo hay que escuchar las guitarrras de la segunda parte para corroborarlo. Han tenido que pasar 27 años desde esa bestia llamada "Amarok" cuya reedicion espero con ansia viva para componer una obra de semejante calibre que va ganando con las escuchas. Por cierto pues, creo que nadie ha advertido que el comienzo, ademas de evocar a "Hergest Ridge" parece una version de "The Song of the Sun" que era el primer tema de ese buen disco llamado "Voyager". La gran virtud de este trabajo es que en ningun momento parece un remake de produccion fria pero impecable como lo era "Tubular Bells 2" sino que aqui toma prestados ideas y sonidos del "Ommadawn" original (los coros, las percusiones o las acusticas) y los pone al servicio de un trabajo que si bien recuerda en sus comienzos a "Hergest Ridge" entre otros como ya he comentado antes, en todo momento suena a algo nuevo y no a autoplágio como "Tubular Bells 2" y esa es su gran virtud. Por lo demas sólo añadir la enorme alegría que me supone escribir este comentário sobre un disco del que en mi juventud fue mi maximo idolo musical ya que desde que fichó por Warner su discografiá ha sido una constante montaña rusa de discos buenos sin mas ("Voyager" o "The Songs of Distant Earth"), discos decepionantes ("Tubular Bells 2", lo siento, por mucho que lo intento no puedo con el), discos fallidos ("Guitars" o "Music of the Spheres") o discos que directamente producen verguenza ajena ("Ligth & Shade"). Ah, olvidaba esa pequeña joyita que para mi es "Man on the Rocks", disco que en mi opinion fue el perfecto paso atras para poder dar dos adelante y componer este "Return to Ommadawn" que es desde ya mi disco del año con diferencia.
    Para terminar, excelente crítica del disco, lo has descrito a la perfeccion. Enhorabuena.
    SALUDOS.

    • Alberto Torró Guillén

      Siento discrepar. Lo que más me ha dolido siempre del señor Oldfield desde los tiempos de Five Miles Out hasta ahora, es su desgana compositiva y salvaría Amarok evidentemente. Es un tipo que puede y no quiere. Tiene capacidad para hacer música muchísimo más interesante de la que está haciendo en las últimas décadas. Para mí, cada disco que saca es un jarro de agua fría. Y aunque os suene duro y le tengáis en estima, su continuación de Ommadawn es superficial, insípida y sin alma. Música vacía y facilona. Si queréis algo más genuino y más "oldfield", escuchad los dos Sanctuary de Robert Reed, teclista y líder del grupo Magenta y luego comparáis.
      Alberto Torró. (Rock Liquias)

      • Almo

        Siento discrepar.
        Oldfield ha creado música muy buena a lo largo de su carrera y este último disco lo demuestra.Usted dice que es insípida y sin alma, y que cada disco es un jarro de agua fría. Es una pena que se opine así de una auténtica obra artesanal hecho con todo el sentimiento del mundo.Creo que no se trata tanto de poder y no querer sino de entender su música, y creo que es el caso de mucha gente.Opinar sobre lo que no se entiende no sirve de mucho. Para mí música facilona es la que suena en las radios, la que vende cientos de miles de discos o millones, hecha solo por unos cuantos productores que saben grabar,hacer click con un raton y todo eso acompañado por un chico o una chica atractivos que desfilan en el escenario como pollo sin cabeza. La música son,dedos,uñas y manos, y solo por eso merece un notable reconocimiento lo que Oldfield ha hecho en su última obra.Ya me gustaria a mi que músicos que llevan 50 años en el mundillo,en el candelero a día de hoy,que superan los 60 años,siguieran tocando, grabando y componiendo con la energía que lo hace Oldfield.No los busque,no los va a encontrar,si acaso alguno.
        En cuanto a Robert Reed,creo que ha cogido un mal camino creyendo que puede ganarse adeptos copiando y apropiándose de un concepto músical que ya tiene copyright.Por otro lado, para mí su calidad creativa y artística no es comparable con la de Oldfield ni de lejos.
        Es mi opinión.
        Un saludo.

        • Alberto Torró Guillén

          Sabía perfectamente que mi comentario iba a molestar a algunas personas. Yo entiendo que se defienda a un músico cuando se es un fan absoluto, pero si usted observa de manera objetiva y sin apasionamiento, desde Amarok y quizá salvaría en parte la música de las esferas, el resto de su discografía a partir de los 80 es aburrida y rutinaria. Y lo siento. Mire yo tuve el Tubular Bells antes de que se editase en España. Tengo casi 64 años efectivamente y no solo conozco la música de Oldfield casi de memoria, sino la del resto de todos los grandes nombres del rock progresivo clásico. Me he dedicado a ello toda mi vida y he escrito cientos de artículos sobre este tipo de música. Para bien o para mal si que entiendo lo que hace Miguel Campoviejo, más que nada porque también soy músico. Y sí que busco y encuentro cosas absolutamente superiores a la música de este acomodado señor. Podrá convencer a un advenedizo o a alguien que esté recién aterrizado no a quien lleva comprando discos desde finales de los años sesenta y miles de horas de música en la cabeza. Un saludo.

          • Almo

            No es mi intención debatir con usted ni convencerle de nada,faltaría más, usted ya tiene un plus de autoconvencimiento muy marcado,está claro.Dicho eso,respeto su opinión.
            Pero cuando leo sus palabras me dan que pensar.Entrelineas me parece percibir que quizás su rechazo no sea hacia la música en sí misma sino hacia el artista,como si Oldfield le debiera algo o le hubiera defraudado.No se lo tome usted así.Si el hombre vive acomodado o no cae bien,y a nosotros eso qué nos importa,nos importa la música.
            Por cierto ,mi escucha de RTO es objetiva desde el momento que veo un mérito y una calidad evidentes en la obra, algo que usted parece resistirse a reconocer (no en vano Oldfield toca mas de 20 instrumentos, compone, graba y produce un disco él solito en donde se entrelazan bellas melodias ).
            Por cierto, yo también soy músico y también llevo décadas escuchando música y muy variada además de la de Oldfield.
            Pero el músico de Reading posee un talento artístico que ya muchos quisieran tener y nunca tendrán. Otros en cambio lo critican por no saberlo apreciar.Una pena.
            Un saludo

          • Alberto Torró Guillén

            No le tengo ninguna animadversión a Mike Oldfield, en absoluto. Es un músico extraordinario y eso es lo que me duele: que puede hacer más y mejor y no quiere. Es un caso parecido a Tony Banks. Con Genesis daba gusto oírlo tocar hasta 1980. Luego su trabajo en las teclas pasó a ser completamente mediocre y a sus grabaciones como solista le pasaban lo mismo. Son gente vaga y lo peor es que saben y mucho. Eso es lo que fastidia de los músicos y para colmo muchos de ellos aborrecen de su pasado. Es triste. Cuando un músico no trasmite emoción en su música es porque ya no cree en ella. No compone por convicción sino por mantener un nombre o sacar un provecho económico. Lo sé por propia experiencia y en mi época era diferente. Hay que creer en uno mismo y no complacer el interés de las masas si ya no crees en ello. Yo hago música para mi mismo y la grabo y me es indiferente que alguien la escuche. No hay que pensar en complacer sino en ser auténtico y Oldfield ya no lo es. Como tantos otros casos de veteranos en la música. Un abrazo.

          • Alberto Torró Guillén

            Se me olvidaba apuntar el hecho de la cantidad de álbumes que tiene en la onda aburrida de la new age...música "confort" en ese estilo chill-out. lo peor de la música es que no diga "nada", se te abra la boca y te haga dormir....

          • Almo

            Bueno,bueno.... cómo estan los ánimos.
            En fin Sr Torró , disfrute de la música y no se preocupe del sr Oldfield que me parece que no lo necesita para vivir.
            Usted vaya a lo suyo y los demás iremos a lo nuestro.

            Un saludo.

          • Alberto Torró Guillén

            Los ánimos están bien gracias. Solo intento hacer un poco de pedagogía musical que siempre es necesario. Naturalmente que iré a lo mío. Siempre lo he hecho. Fin de la discusión.

          • Phoskito

            TB, HR, Ommadawn, Amarok, Return to Ommadawn. Oldfield puede hacer (y lo ha hecho) toda la mierda musical que quiera, con esos cinco trabajos queda por encima del 99% de los músicos del mundo.

          • Alberto Torró Guillén

            Hay muchos músicos muy superiores al Oldfield pero para poder afirmar eso eso hay que tener una cultura musical mucho más amplia.

          • Alberto Torró Guillén

            Si queréis una lista, no tengo ningún problema

      • FULANO DE TAL

        Y yo creo que usted, simplemente está sordo..

        • Alberto Torró Guillén

          Es posible que haya perdido algo. Tengo 63 años. 50 de ellos escuchando música principalmente sinfonías. Casi todas del siglo XIX y prácticamente casi todas del siglo XX. Principalmente las de Mahler (9), Prokofiev (7) Shostakovich (15) Sibelius (7) Vaughan Willians (9), Arnold Bax (7) Darius Milhaud (12) Arthur Honegger (6) etc. Puedo seguir con Roy Harris, Paul Creston, Virgil Thompson, David Diamond George Antheil, David Maslanka, Howard Hanson, Walter Piston, Lambert...Elgar,..Walton.. Bliss...Bridge etc etc etcy por no aburrir me dejo a los alemanes, italianos, chinos y japoneses que los hay y muchos. Efectivamente estoy sordo. No solo existe Miguelin Campoviejo. Sordos hay muchos pero hay mas ignorantes.

          • FULANO Y TAL

            Yo tambien he oido grandes sinfonias de esos maestros que cita usted pero tambien le digo que no solo de clásica vive el hombre..Lo mismo hay sordos que son ignorantes..

          • Alberto Torró Guillén

            No solo escucho clásica. La primera revista de rock progresivo en España fue obra de quien le escribe.

    • Esrogoz

      Totalmente de acuerdo con tus apreciaciones. Return to Ommadawn es una joya en un mundo de música actual muy muy mediocre. Increible que a estas alturas de la vida de Oldfield, tuviera esto dentro.

      Sldos.