Crítica del disco de Tohpati Ethnomission - 'Mata Hati' (2017)

De vuelta al ruedo jazz-progresivo de Indonesia

Tohpati Ethnomission - 'Mata Hati'
(1 enero 2017, Moonjune Records)

Tohpati Ethnomission - Mata Hati

Hoy tenemos el enorme placer de reseñar el nuevo trabajo fonográfico de TOHPATI ETHNOMISSION titulado “Mata Hati”. Este ensamble indonesio está dirigido por el guitarrista Tohpati y se completa con la tríada del bajista Indro Hardjodikoro, el baterista Demas Narawnagsa y Endang Ramdan a cargo de las percusiones étnicas, además de Diki Suwarjiki, quien es un experto en vientos étnicos. Este quinteto grabó el repertorio de “Mata Hati” en varias sesiones que tuvieron lugar en Jakarta en el año 2015 y ahora está a nuestro alcance desde inicios del mes de enero por vía del sello MoonJune Records. Lo último que sabíamos de este ensamble era del año 2010, cuando se publicó el álbum “Save The Planet”, aunque Tohpati es un gran conocido nuestro por otros proyectos como TOHPATI BERTIGA (con un disco llamado “Riot” del 2012) y como solista (con el disco “Tribal Dance” del 2014), y también como integrante del veterano referente de la avanzada jazz-fusionesca indonesia SIMAKDIALOG. En su momento ya nos sorprendió gratamente la oferta estética de TOHPATI ETHNOMISSION por su mezcla de musicalidad y músculo dentro de una artesanía sólida, fue algo difícil de olvidar y todos esos recuerdos volvieron a flor de piel cuando llegó a nuestras manos esta nueva joya hecha por ellos; veamos ahora los detalles del repertorio de “Mata Hati”.

‘Janger’ abre el disco con un esplendor frontal e implacable, y a la vez, seductor. Contando con la participación adicional de la Orquesta Sinfónica Checa, bajo la dirección de Michaela Ruzickova – la única participación invitada que hace acto de presencia en todo el álbum –, el quinteto goza de un impulso adicional bastante pertinente a la hora de realzar la resolutiva magia inherente al motif central de la pieza. El esquema rítmico elaborado por la dupla de Hardhodikoro y Narawangsa aporta un groove lo suficientemente ágil como para cristalizar la reinante aura extrovertida en un delicado contrapunto frente a los fastuosos colores orquestales. No terminamos de recuperarnos del gran impacto que ocasionó en nuestras mentes la pieza de entrada cuando emerge ‘Tanah Emas’, un bello tema diseñado para instaurar un recurso de lírico relax tras la luminosidad frontal con la que se abrió el repertorio. Tendiendo puentes con el patrón histórico del PAT METHENY GROUP desde su peculiaridad cosmovisión asiática, ‘Tanah Emas’ despliega una gracilidad cautivadora a través de su cautivador esquema melódico y sus grooves tan llamativos. ‘Pelog Rock’ vira hacia senderos de mayor nervio expresivo, siendo así que la sofisticada garra de la guitarra de Tohpati nos remite por igual al paradigma de ALLAN HOLDSWORTH y al de JOHN MCLAUGHLIN. En momentos como éste hace falta que la dupla percusiva invierta una dosis especial de energía a fin de que la arquitectura grupal se sostenga solventemente a lo largo de la compleja armazón rítmica elaborada para la ocasión (sus transiciones a breves pasajes más serenos son impolutas en su fluidez). ‘Pelog Rock’ es en cierto sentido un afianzamiento contrapuntístico al señorío instaurado por el primer tema del disco. El cuarto tema del disco es el que justamente le da título, cumpliendo con la misión de realzar la faceta más delicada del estándar fusionesco: lirismo a flor de piel, milimétrica labor de diálogo interino entre las percusiones y de las interconexiones entre todos los instrumentos para poner en el centro de gravitación al desarrollo melódico en curso.

Ocupando el ecuador del disco, ‘Berburu’ resulta la segunda pieza más larga del álbum durando casi 6 ¾ minutos (un poco más que ‘Mata Hati’). En cierto sentido se puede describir su esencia musical como un sólido intermedio entre la exuberancia vitalista de ‘Janger’ y la soltura coqueta de ‘Tanah Emas’, pero con la presencia notable de previsiones fieras por parte de los guitarreos, lo cual nos remite al antecedente de ‘Pelog Rock’. Lo que apreciamos en esta labor de síntesis no acaba aquí pues poco más adelante emergerá ‘Reog’, tema diseñado para seguir ahondando en este recuento sistemático de las dimensiones más extrovertidas y coloridas del ideario estético de la banda. El groove empleado para esta ocasión nos puede hacer recordar a los WEATHER REPORT de la etapa 76-80 y, por qué no, también a los TRIBAL TECH debido al vitalista empleo de recursos psicodélicos en las vibraciones rockeras que tienen lugar. Se incluye un poderoso solo de batería, lo cual tiene sentido por el punche imperante. Dicho sea de paso, se trata del tema más largo del disco con sus 6’50” de duración. En medio de estos temas se sitúa ‘Rancak’, una pieza jovial diseñada para devolvernos al centramiento fusionesco de manera frontal: los vientos tienen la oportunidad de compartir el rol protagónico con la guitarra de Tohpati (que de una u otra forma no sabe cómo esconder su esencial fuerza de carácter). Nos vamos acercando al final de “Mata Hati” cuando llega el turno de ‘Pangkur’, una pieza específicamente centrada en sembrar la cosecha de radiante extroversión recibida de la precedente pero dentro de una expansión un poco menor. También tenemos en este caso un lucimiento particular de la dupla rítmica, incluyendo un electrizante dueto que precede a la coda. Con todo este despliegue de efluvios expresionistas inmanentes a su temperamento sónico, el grupo se dispone finalmente a completar el repertorio del álbum con ‘Amarah’, tema que completa la tríada climática iniciada por ‘Reog’ para llevar a todo este imparable torrente de incendiaria energía musical hacia un culmen fabuloso. Es toda una aventura (aventura muy acertada) cerrar el disco con esta irrefrenable progresión de aguerridos colores jazz-progresivos en los que el factor rockero se manifiesta con tanta liberalidad.

Así se dio toda esta dotación de vigor, colorido y dinamismo que rebosa por todas partes del repertorio de este fabuloso disco que es “Mata Hati”. Técnicamente es un disco, bueno… ontológicamente es un disco, pero queremos apreciarlo como algo más que un disco: como una celebración de la musicalidad en su más pura esencia desde el lenguaje de la fusión jazz-progresiva de raigambre asiática. La gente de TOHPATI ETHNOMISSION se ha lucido a lo grande con esta nueva entrega fonográfica y solo nos queda recomendarla al 200%.


- Muestras de 'Mata Hati':


cesar inca mendoza

  • Más críticas del autor en:

http://autopoietican.blogspot.com

Temas relacionados: