Crónica del concierto de Obsidian Kingdom + Jardin de la Croix en Madrid (20 septiembre 2013)

Las metamorfosis del progresivo

Obsidian Kingdom (Foto RFH Photography)
Obsidian Kingdom (Foto RFH Photography)

Texto: Ricardo Collado

He de reconocer una cosa, en mi anómala e irregular educación musical casi no habido sitio para el rock español, salvo contadas excepciones. En parte quizá por cierto desapego hacia los temas y estilos que más dominaban en la escena nacional, muy alejados de la ética y la estética de los grupos que marcaron mi adolescencia tardía y que procedían la mayoría del otro lado del atlántico. Otra parte nada desdeñable del asunto era mi lejanía de los focos importantes de creatividad (en aquellos tiempos Madrid quedaba muy lejos), lo que sin duda hacía que me perdiera nombres y bandas interesantes que tenían casi imposible acceder a los canales de distribución tradicionales.

Por suerte para muchos y desgracia para unos pocos los tiempos han cambiado y la forma tradicional de consumir la música está abocada a la desaparición, pero esta crisis de la industria musical ha supuesto para muchas bandas una oportunidad para hacer que su música pueda ser disfrutada a lo largo y ancho de la web 2.0. Es la llamada generación bandcamp, contenidos en streaming o en descarga directa que son promocionados por las redes sociales y por los blogs, siempre ávidos de material que analizar y comentar. Esta nueva situación ha ido forjando en los últimos tiempos una escena musical en nuestro país realmente excitante y llena de una muy satisfactoria diversidad. Ahora dos de las mejores bandas de esta generación, como son Obsidian Kingdom y Jardin de la Croix, se iban a dar cita en Madrid en una cita ineludible para los amantes del rock y el metal más sofisticado, como para perdérselo.

El lugar elegido era la sala Caracol, que resiste contra viento y marea los embates de las autoridades municipales, empeñadas en entorpecer cada vez mes el ocio cultural de los madrileños. La sala presentaba un buen ambiente, al final aproximadamente medio aforo de la misma, con representación entre el público de los distintos estilos que se iban a dar cita durante la noche.

Foto: Facebook oficial Fisherman's Horizon
Foto: Facebook oficial Fisherman's Horizon
Los encargados de abrir las actuaciones fueron los madrileños Fisherman's Horizon, a los que sinceramente no conocía hasta este evento, para los que no lo sepan es un cuarteto que se dedica a versionar temas de videojuegos clásicos como Final Fantasy o Monkey Island. Desconozco cuánta gente de entre el público los conocía previamente (seguramente muchos más de los que me imagino), pero desde el primer momento estos, según sus propias palabras, “frikis pero buena gente” se metieron a la gente en el bolsillo con una actuación divertidísima con momentos descacharrantes como el vídeo de Mario Bros protagonizado nada menos que por Mike Portnoy o los continuos montajes tomando como referencia la portada de “Mantiis”, el disco que Obsidian Kingdom se disponía a presentar esa noche. Pero que la aparente ligereza de la propuesta de Fisherman's Horizon no lleve a engaño a nadie, detrás de los chistes sobre virginidad perpetua y joysticks (ejem), hay cuatro excelentes músicos que ejecutan con extrema elegancia temas que resultarán familiares a mucha gente, pero que en sus manos adquieren matices insospechados. Toda una experiencia para ellos poder tocar en un escenario como Caracol, algo que supieron transmitir a los que desde abajo disfrutamos de su brillante y entretenida actuación.

Quienes sigan regularmente 'Esquizofrenia' sabrán el especial seguimiento que hemos hecho siempre a Jardin de la Croix, sin ir más lejos mi compañero Pablo eligió “187 steps to cross the Universe” como el mejor disco progresivo de la primera mitad del año, así pues para mí era todo un placer verlos tocar en un gran escenario en el que poder desplegar toda su maestría. Es posible que eso les pesara un poco al principio de la actuación, ya que el arranque con “Topsy's revenge” fue un tanto tímido; quizás también había algo de falta de entendimiento con la mesa, pues el sonido era algo confuso, sobre todo las guitarras. Pero los madrileños, lejos de amedrentarse por esta circunstancia siguieron a lo suyo conscientes de que tarde o temprano el problema se solventaría y comenzaron a cimentar una soberbia actuación con la habitual sesión de tappings, cambios de ritmos y virtuosismo musical, todo ello con una naturalidad que asusta. Hay quien dice que les falta comunicación con el público, yo creo que bastante tienen con no fallar ni una sola nota como para encima hacer guiños al personal, bromas aparte ellos eligieron desde el principio que se expresarían exclusivamente a través de su música, y en su actitud aparentemente fría no se esconde ni un ápice de arrogancia o displicencia, más bien lo que hay es sincera humildad. En los cerca de 50 minutos que duró su concierto desgranaron el aclamado y ya comentado “187 steps across the Universe” con alguna inclusión del anterior “Ocean Cosmonauts” como la genial “Math of Vortex”, alcanzando el clímax de forma brillante con una espectacular versión de “Talking with Planets”, así se cerró una actuación que fue de menos a más de una de las mejores bandas que nos podemos encontrar en la actualidad en España. Si alguien quiere más Jardin de la Croix, el próximo día 8 tendrá la oportunidad de verlos como teloneros de los irlandeses God is an Astronaut en la madrileña sala Arena, avisados quedáis.

Obsidian Kingdom (Foto RFH Photography)
Obsidian Kingdom (Foto: Unai Endemaño)

Los barceloneses Obsidian Kingdom son posiblemente la aparición que más me ha impactado este año, nacidos en el año 2005 siempre tuvieron una carrera irregular marcada por los continuos cambios de formación y cierta indefinición estilística hasta que mira por donde, a finales del año pasado facturaron uno de los mejores discos de metal que he escuchado en los últimos años, así de claro. La primera vez que escuché “Mantiis” quedé alucinado por la cantidad de matices y sonoridades que contenía, era un disco que escapaba a cualquier etiqueta, quizás lo fácil sería adjudicarle el sello post-lo que sea, pero eso sería hacer un flaco favor a una obra tan arriesgada como genial. Aunque ya tuve la oportunidad de disfrutarlos antes del concierto de Cult of Luna el pasado enero en la misma Caracol, la de ahora era la parada oficial en Madrid de la gira de presentación de “Mantiis”, así que esta era una ocasión única para confirmar las sensaciones que ya tuve esa noche de enero, y vaya si las confirmé.

Todo estaba preparado para que empezaran los barceloneses, pero algo se interpuso en su camino, el B-A-L-O-N-C-E-S-T-O; fue surrealista el momento en el que todo el mundo estaba pendiente de la semifinal del Eurobasket mientras los músicos esperaban pacientemente tras el telón. Una vez palmamos miserablemente con los franceses era por fin el momento de la música, y así empezaron a sonar las primeras notas de “Not yet five”, el primer bocado de la agonía de “Mantiis”, que en en medio de su aparente tranquilidad esconde una severa amenaza de lo que se avecina en el resto del disco, prueba de ello es que los primeros minutos del concierto evolucionan del sonido post rock del principio de “Oncoming Dark” hasta que progresivamente se va incrementando el ritmo y endureciendo el sonido para adentrarnos en los sonidos extremos de “Through the Glass” que actúa como puente hacia “Cinnammon Balls”, magistral tema plenamente blackmetalero y que está plagado de extraordinarios breakdowns rompecuellos. A estas alturas el sonido es apabullante, se nota que ha habido un gran trabajo de preparación previo, la puesta en escena además es extraordinaria y estudiada al milímetro, destaca la posición central de Zer0 Aemeour Íggdrasil a los teclados, desde donde actuará casi como un director de orquesta. A su alrededor todos se desenvuelven con palpable intensidad,

Obsidian Kingdom (Foto RFH Photography)
Obsidian Kingdom (Foto: Third Eye Society )
mención especial merece el despliegue a las baquetas de Ojete Mordaza II, aunque todos sin excepción tienen su cota de protagonismo. Como por ejemplo las guitarras en “Last of the light”, una canción que hace recordar la osadía de gente como Ihsahn, al mezclar guitarras afiladísimas con nada menos que un solo de trompeta. Este es uno de los grandes valores de Obsidian Kingdom, atreverse a hacer cosas que nadie jamás había intentado por esta tierras, beber de numerosas influencias para obtener un resultado absolutamente original, y lo mejor de todo, ser capaces de trasladar tal caudal de ideas al directo sin perder nada de fuerza en el trayecto. Así pues somos testigos de un viaje emocionante lleno de giros continuos entre la tensa calma de temas como “Answers revealing” y la violencia de “Endeles wall” o el cierre con “And then it was”, guiados por unos músicos extraordinarios capaces de moldear el caos a su antojo, como demostraron en los escasos 50 minutos que duró su actuación en la Caracol, una actuación corta pero intensa a más no poder, en una noche en la que quedó patente el excelente momento que vive el metal alternativo y el progresivo español. Una noche en la que confluyeron dos bandas con dos formas distintas de entender la música, una más académica y otra más visceral y extrema, pero unidas por un mismo objetivo, la búsqueda continua de la excelencia. Misión cumplida.

- Ficha técnica:
Madrid, viernes 20 de septiembre de 2013
Lugar: Sala Caracol, 300 espectadores aprox.

Setlist Obsidian Kingdom:
1.- Not Yet Five
2.- Oncoming Dark
3.- Through the Glass
4.- Cinnamon Balls
5.- The Nurse
6.- Answers Revealing
7.- Last of the Light
8.- Genteel to Mention
9.- Awake until Dawn
10.- Haunts of the Underworld
11.- Endless Wall
12.- Fingers in Anguish
13.- Ball-Room
14.- And Then it Was

Setlist Jardin de la Croix:
1.- Topsy’s revenge
2.- Maelstrom
3.- Colorado Springs
4.- Man made lightning
5.- Math of vortex
6.- Talking with planets

firma ricardo collado

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  • Rush-

    Muy buena crónica Ricardo, tuve la suerte de asistir y coincido plenamente contigo, los teloneros calentaron el ambiente como pocos, el guitarrista y sus monólogos nos hicieron soltar más de una carcajada, y luego en el aspecto musical me sorprendieron, a parte de que en conjunto el sonido fue mejor que los 3 primeros temas de JDLC, algo que me sorprendió y que me hizo reflexionar (ya que no es la primera vez que les pasa a Ander y cia.) ¿porque cuesta tanto equalizar a estos chicos?. Estoy seguro (despues de verlos en más de 5 bolos) que si pudieran permitirse llevar un técnico de sonido propio (como si llevaron Obsidian -y se notó mucho el cambio de sonido-) ganarían (y ya es difícil) mucho más en sus directos.

    Por último fue curioso ver como siendo ese viernes la presentación oficial de Mantiis, a partir del tercer tema de los catalanes hubo gente que abandonó la sala, pienso que porque el público fue en gran mayoría para ver a JDLC, y aunque Obsidian suenan muy bien y su puesta en escena es brillante, el gutural no debió de agradar mucho al respetable (entre los cuales me incluyo).
    Salu2!

    • Ricardo

      Es curioso, no me fijé en ese detalle de la gente marchándose. Supongo que existiría público de compromiso al tratarse de una ocasión especial para los grupos (ya sabes, familares y amigos). Respecto al tema de los guturales te puedo decir que yo antes también tenía mis prejuicios, pero ahora no concibo cierto tipo de música extrema como la que practica Obsidian Kingdom con voces "limpias", ya no sólo por el sonido en sí, sino también por la temática que rodea a sus canciones.
      Saludos,
      Ricardo