A punto de cumplirse el 30º aniversario del último disco de Phil Collins con Genesis

Si bien es cierto que Phil Collins se integró en el grupo Genesis justo hace ahora la friolera de 50 años, no es menos cierto que estamos a las puertas del 30º aniversario del que fue el último disco que grabó con la banda y que requiere una reseña al respecto.

En el año 1991 Genesis lanzó su álbum “We Can´t Dance”, tras cinco años de parón en materia de discos de estudio; el anterior fue “Invisible Touch”, de 1986, que aunque tuvo una notable acogida, coincidió con una no menos relevante circunstancia referida a su cantante y batería.

Phil Collins llevaba ya una larga temporada alternando su trayectoria en solitario sin dejar del todo al grupo. Pero tras este disco, Collins decidió dedicarse completamente a sus propios proyectos, lejos de Genesis. No es de extrañar: su disco “…But Seriously” había cosechado un gran éxito tras su lanzamiento, dos años antes, con su tema central, el archiconocido “Another Day In Paradise”, que copó los primeros puestos en las listas de éxitos de la época, además de cosechar diversos premios, incluido un Grammy.

El cantante cambió bastante de registro respecto a su periodo de pertenencia a un grupo: su música alternaba baladas exitosas con bandas sonoras y música para todos los públicos; sus registros bien podían motivar a alguien concentrado en su tarea, desde el jugador de póker hasta el trabajador más creativo, como sacar el lado más intimista de sus fans.

Todo ello llevó a la inevitable decisión de que Collins se centrase en su propia carrera. Y tal vez fuese una opción acertada, vistos los éxitos cosechados posteriormente, que incluyeron un premio Oscar de la Academia por la canción “You'll Be In My Heart”, incluida en la película de Disney Tarzán.

Pero, volvamos a “We Can´t Dance”.  El álbum tuvo una buena recepción, tanto de público como de crítica, y combinaba temas pegadizos con un irónico sentido del humor que bien se reflejó en diversos videoclips, como en el caso de “I Can´t Dance”, pero especialmente con el tema “Jesus, He Knows Me”, focalizada en la temática de los telepredicadores y su presunta doble moral. Precisamente, dichos videoclips tenían un papel importante, como ocurrió con “Land Of Confusion” en su anterior disco.

El LP era una declaración de intenciones del grupo sobre su tendencia a ir contra corriente respecto de las modas imperantes en el momento. Aun así, no dejó de ser un trabajo con éxito comercial, lo cual no significa que no fuesen fieles a su sonido e intentasen ir más allá de las modas.

Críticos sin piedad con un sistema en el que, lo quieran o no, tienen cabida y éxito, Genesis no dudó en atacar lo que consideraban censurable. Para ejemplo, el caso de los sindicatos, con la canción “Driving The Last Spike”, a los que consideraron mecanismo de opresión de los obreros.

La banda era consciente de que algunos les consideraban aburguesados y comerciales, y que nada era lo mismo desde la marcha de Peter Gabriel, con el que tuvieron (al menos durante un tiempo) sus más y sus menos. Pero Genesis seguía mandando los mensajes que consideraba oportunos (reivindicativos o simplemente ridiculizantes) con esa tranquilidad que procura el hecho de haber tenido éxito y poder seguir teniéndolo, sin importar los cánones estéticos o las modas pasajeras de productos de otros artistas con letras insulsas y, en ocasiones, vacías.    

Ahora que, tal y como ya os hemos comentado, la banda está compartiendo material online de sus inicios (inicios ya con Phil Collins y Anthony Phillips integrados) que podemos disfrutar, tal vez sea también el momento de recuperar este trabajo posterior que implicó la última colaboración del batería y solista con el mítico grupo.

Y, probablemente, escuchar e interpretar sus letras desde un punto de vista ácido e irreverente hacia una sociedad de principios de los 90 que buscaba el gran “hit” sin importar demasiado si dejaban el alma por el camino. No pareció importarles demasiado ese particular a Genesis, que no daba puntada sin hilo, y que aunó éxito comercial con crítica social. Phil Collins quiso despedirse de esa etapa a lo grande.