En algún momento habrás imaginado casándote con tal o cual vestido, pensando en que fuera de corte sirena y hombros al aire, sin encajes, con o sin escotes pronunciados... Pero cuando es de verdad el instante de buscar el vestido de novia, entre otros preparativos de boda, hay muchas preguntas y dudas, incluso más que ilusiones. Hay que ponerse en manos de asesores y empresas que organizan este importante evento, con mucha antelación, de incluso de 9 a 12 meses, en webs como www.bridesire.es.
Por ejemplo, antes de empezar a probarnos vestidos, debemos tener muy claro qué tipo de boda deseamos, el estilo, la imagen que queremos dar... Por no hablar de la temporada del año y la hora en que se celebrará.
Se suele decir que una sabe cuál es el vestido de novia ideal, el definitivo, el soñado, cuando uno lo ve. Así es, es verdad. Por eso debes dejarte llevar por la emoción y tu instinto. Después de elegir un modelo, ese tan difícil momento, debes afrontar un mínimo de 2 pruebas donde irás viéndote con él. Así se podrán hacer los ajustes y comprobaciones necesarias antes del evento.
Dónde celebrar la boda
Si vas a celebrarla en esta época del año, primera y verano, es momento para recurrir al aire libre. Un jardín será el lugar ideal donde además ofrecer un coctel a los invitados que hagan espera para que comience el banquete, además de poder hablar entre todos los asistentes.
El jardín permite entornos entornos bucólicos y con naturaleza en su mejor momento: flores, árboles, jardines, viñedos... así hasta muchas más posibilidades como fondo estético de tu boda.
Momento de festejo
Tras la ceremonia y el coctel, llega el momento para la fiesta. Ahora está de moda que si se trata de una boda por la mañana, tras el banquete, se ofrezca una mesa de té a media tarde, que aunque tenga ese nombre, ofrece alternativas clásicas como café y demás infusiones. A este postre le seguirán de acompañamiento pasteles, tartas, galletas...
Después debe llegar, sí o sí, la barra libre de copas y otras bebidas refrescantes.
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