Un artículo de 'El Periódico' crítico con el rock progresivo enoja a sus seguidores y denuncian censura

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Un artículo publicado en 'El Periódico', crítico con el rock progresivo y sinfónico, firmado por Jordi Bianciotto, ha incendiado a los seguidores de este género musical, quienes además denuncian censura en la admisión de comentarios enviados al diario.

El artículo en cuestión, titulado '¿Qué fue del rock sinfónico?', afirma cosas como que el género creó "composiciones caudalosas, a veces excéntricas, incluso un poco locas, tendentes a la fantasía y la fabulación literaria, a la experimentación con el sonido y, en ocasiones, a los solos más largos que un día sin pan".

Pero entre las sentencias y opiniones más polémicas están algunas como que es un estilo musical "artificioso, pelma y alejado de la realidad", y el autor celebra que a mediados y finales de los años 1970 el punk rock enterrase esta tendencia que casi fue mayoritaria o al menos muy influyente en todo el mundo.

También afirma Bianciotto que "es una música reducida a la caricatura, más ventilada con displicencia que escuchada serenamente" o que "el rock progresivo sigue siendo ese submundo del que nadie que desee pasar por moderno y estiloso se reconocerá un forofo". Eso sí, admite que bandas actuales con gran éxito y reconocimiento mundial como Tool, Mastodon, Tame Impala, Muse... están claramente influenciadas por el progresivo.

El motivo de escribir este artículo es en realidad ofrecer un contexto temático al anunciado concierto en Barcelona para el 1 de julio de Nick Mason, batería de Pink Floyd, quien ahora gira con su propia banda Saucerful of Secrets, que rinde tributo a la primer etapa de Floyd, donde reinaba la psicodelia.

Recuerda el autor que otras bandas como Jethro Tull, YES o Steve Hackett actuarán en los próximos meses en Barcelona, por lo que él mismo se contradice y se quita la razón al evidenciar que la música progresiva no sólo no está muerta, sino que tiene espacio en las principales ciudades del mundo con honores y un público más que respetable en calidad y cantidad.

Y aunque en el cierre del artículo parece que se quiere reconciliar con el prog, al final afirma en la última frase: "El prog-rock es, por excelencia, una música inglesa, blanca y consumida por hombres de mediana edad. ¿Puede haber hoy un perfil más odioso?".

Según nos han hecho saber desde redes sociales, el diario catalán que publica este artículo no está dejando que se publiquen los comentarios críticos llegados a la redacción digital del mismo: