Crítica del disco de Antoine Fafard - 'Sphère' (2016)

En las altas esferas del jazz-fusion contemporáneo

Antoine Fafard - 'Sphère'
(2 septiembre 2016, Timeless Momentum)

Antoine Fafard - Sphere

Nativo de Canadá y residente en Londres desde inicios de l asegunda década del presente milenio, ANTOINE FAFARD es un virtuoso bajista. Lo que nos trae aquí en esta ocasión es su disco “Sphère”, publicado a inicios de setiembre pasado por vía del sello Timeless Momentum. Se trata de su cuarto trabajo de estudio, sucediendo al muy celebrado ‘Ad Perpetuum’ por dos años. Pues bueno, ‘Sphère’ también ha estado cosechando una buena cantidad de entusiastas elogios en las redes especializadas en jazz prácticamente desde el primer momento. Acompañan a FAFARD en esta aventura de “Sphère” el guitarrista Jerry De Villiers Jr. y (nada más ni nada menos que) el baterista-teclista Gary Husband. El lugar de la magia fue en los Eastcote Studios de Londres. Antes de debutar con su primer álbum solista “Solus Operandi” (del año 2011), FAFARD tenía su labor central como integrante de la estupenda banda jazz-progresiva canadiense SPACED OUT. Fue con su renovado interés por la guitarra clásica (su primer amor musical) que decidió darle un viraje especial a su permanente esencia jazz-rockera, y para ello tuvo que crear su propio espacio individual dentro de la escena progresiva. El disco que FAFARD nos brinda para este año sigue fiel a la senda trazada desde entonces, siempre apegándose a desarrollos melódicos bien trazados desde las cuales se puede generar juegos improvisados de manera natural.

El repertorio de “Sphère” empieza con ‘Reminiscence’, tema dueño de una vitalidad elegante sustentada sobre un groove moderadamente complejo que, a través de su inherente sofisticación, se explaya en una arquitectura férrea. Las referencias al PAT METHENY GROUP y la faceta más relejada de TRIBAL TECH son fáciles de notar mientras el motif central se expande de manera irresistiblemente cautivadora. Con ‘Renaissance Man’, el ensamble se pone a explorar atmósferas sobrias de tenor introspectivo, sacando buen provecho al bello motivo nuclear. Dándole un aire más extrovertido al colorido evocativo expuesto en el anterior tema mientras lo preserva, ‘Facta Non Verba’ se orienta hacia recursos de sofisticación en los arreglos que determinan el desarrollo temático. A veces se ponen en plan genuinamente progresivo, y sin duda, el maestro Allan Holdsworth ha sido la motivación esencial para esta labor de De Villiers. ‘Fur & Axes – Part II’ sigue a continuación para regresar a la calidez evocativa que había rotulado al segundo tema del álbum, pero con el detalle particular de que ahora el esquema rítmico maneja cadencias próximas al estándar fusionesco del WEATHER REPORT de la época con Pastorius. Por su parte, la guitarra prosigue con los ecos de ALLAN HOLDSWORTH con toda la confianza del mundo. A propósito del título, él indica que esta pieza es una continuación de otro tema titulado ‘Fur & Axes’ que apareció en el segundo disco de FAFARD “Occultus Tramitis”. Durando 8 minutos – o casi – ‘Still Invictus’ resulta la pieza más extensa del álbum. Aprovechando el espíritu de convivencia plena que el trío arma para el desarrollo del sereno motivo en torno al cual gira la armazón instrumental, FAFARD aprovecha para abrirse paso con un sólido solo de bajo que no remite un poco al modelo de Michael Manring. También gozamos de labores musculares de parte de sus socios, con lo cual tenemos una exhibición de los factores más fastuosos del álbum.

‘Cherishing’ ostenta un lirismo primaveral que se caracteriza por una bien delineada diafanidad: marcada por una vehemencia inteligentemente soterrada, esta pieza puede muy bien ser descrita como la contraparte plácida de ‘Still Invictus’. ‘No-Brainer’, por su parte, vuelve a exponer las aristas más extrovertidas del ideario musical en curso, y de hecho, es válido señalar que aquí tenemos una de las performances más feroces de Husband desde su asiento de baterista. No es que el tema de por sí sea demasiado aguerrido, y de hecho, su esquema melódico es muy sencillo, pero el groove se convierte en el núcleo temático mismo y es desde allí que la dupla rítmica se dispone a asumir el rol protagónico. Cómo no, FAFARD aprovecha la situación para regalarnos otro fabuloso solo de bajo. Los últimos 12 minutos y pico del disco están ocupados por la secuencia de ‘Celestial Roots’ y ‘Bubonic Groove’. El primero exhibe una vitalidad sobria que nos hace recordar a las piezas primera y tercera, y de hecho, hay un alucinante solo de batería en el intermedio que permite explicitar un poco de tensión para el bloque instrumental. Algo así como estar a medio camino entre la ELECTRIK BAND de CHICK COREA y TRIBAL TECH. El segundo porta un aura amable y sobria que saca réditos finales al aspecto más decididamente lírico del álbum: aunque hay una innegable aura luminosa en esta pieza de cierre, el esquema sonoro es manejado con gentil circunspección, un poco al modo de los WEATHER REPORT de fines de los 70s. Todo esto fue “Sphère”, un disco hermoso y refinado que permite a ANTOINE FAFARD mantenerse firme en las altas esferas de la escena mundial del jazz-fusion; si en el primer párrafo de la presente reseña señalamos que “Sphère” ya cuenta con varias reseñas muy favorables, confirmamos en este último párrafo que nos unimos a este dictamen positivo.


- Muestras de 'Sphère':

Reminiscence:

Fur & Axes – Part II:


cesar inca mendoza

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