Crítica del disco de Mark Wingfield - 'Proof of Light' (2015)

Mark Wingfield o cuando la música se hace luz

Crítica de Mark Wingfield - 'Proof of Light'
(20 enero 2015, MoonJune Records)

Mark Wingfield - Proof of Light

Hoy se da la ocasión de presentar al maestro británico MARK WINGFIELD, guitarrista de gran trayectoria dentro del jazz experimental, so pretexto de su álbum “Proof Of Light”. Le acompañan en esta aventura el contrabajista Yaron Stavi y el baterista Asaf Sirkis, compañeros idóneos para plasmar los diversos coloridos y recursos de energía musical que WINGFIELD tenía en mente a la hora de componer el repertorio. Como Stavi y Sirkis cuentan con sus propios proyectos musicales (ASAF SIRKIS TRIO, THE INNER NOISE, LIGHTHOUSE TRIO, etc.), WINGFIELD se siente complacido de brindarles amplios espacios de expresión dentro de este repertorio que conforma “Proof Of Light”. Desde fines de los 90s, WINGFIELD se ha labrado un nombre como voz peculiar dentro del jazz-rock de avanzada, World Music y música académica contemporánea. Con un pasado que le vincula a grupos de jazz vanguardista como SMQ y SCAPETRACE, WINGFIELD ya es, ante todo, una figura netamente individual dentro de su área: veamos cómo se traduce su genio creativo a lo largo del repertorio de “Proof Of Light”.

Durando poco más de 6 minutos y desarrollándose sobre compases alternados de 7/8 y 4/4, el primer tema ‘Mars Saffron’ muestra un ejercicio de vitalismo contenido donde la sobriedad marca la pauta en la expresividad del trío. El extenso rol protagónico de la guitarra sintetizada nos remite a un híbrido de HOLDSWORTH y METHENY. Acto seguido viene ‘Restless Mountains’, que a pesar de las alusiones de su título contiene una espiritualidad serena y un talante contemplativo, y más adelante, ‘A Conversation We Had’ hace lo propio con un aura etérea que realza irremediable el factor sereno. En medio de estas dos piezas se sitúa ‘The Way To Etretat’, pieza de carácter ensoñador donde la dulzura inherente al cuerpo temático se afianza rotundamente por medio de la ingeniosa fruición que se da en los diálogos continuos entre los tres instrumentistas. Sirkis brilla de una forma particular aquí con un solo que realza pertinentemente al momento climático para sustentar su expansiva luminosidad. ‘A Thousand Faces’ vira desde la serenidad contemplativa de algunas piezas precedentes hacia las mismas estepas de la introversión, elaborando así un paisaje sonoro lo suficientemente sutil como para permitir al contrabajo hacerse cargo de buena parte de sus coloridos centrales. Claro está, no falta la vibración imponente de la guitarra de WINGFIELD, pero en este contexto debe hacer que su paleta solo use tonos grisáceos.

La segunda mitad del álbum se abre con ‘Voltaic’, la pieza más extensa del álbum con sus poco menos de 8 ½ minutos de duración. Su propuesta sónica es tremendamente ambiciosa, pues comienza con un despliegue de explosiva extroversión como hasta ahora no se había dado en el repertorio (al modo de un híbrido entre MAHAVISHNU ORCHESTRA y JIMI HENDRIX), para luego derivar hacia un neurótico arrebato deconstructivo de base free-jazz, aportando tintes cósmicos al asunto. La tercera sección sustenta un groove cálido y misterioso al estilo del modelo primigenio de WEATHER REPORT finiquita las cosas mientras los ecos de caso controlado de la segunda sección siguen vigentes como una tormenta dispuesta a retornar para anunciar el clímax conclusivo, el mismo que se basa en un breve reprise del primer motivo. Con ‘Summer Night’s Story’, el ensamble preserva la aureola de la extroversión bizarra de la pieza anterior y la esquematiza dentro de un plan de trabajo centrado en estándares jazz-progresivos – notamos coincidencias con I KNOW YOU WELL MISS CLARA y los primeros álbumes de THE WRONG OBJECT. ‘Koromo’s Tale’, por el contrario, se proyecta hacia una engañosa languidez que parece esconder ladinamente la energía electrizante de una amenaza latente envuelta en misterio: un poco como si se tratara de UPPER EXTREMITIES haciendo un estudio de caso con una partitura perdida de WEATHER REPORT. En fin, la pieza homónima cierra el álbum con una soltura colorida muy agradable, la misma que se matiza en varios pasajes intermedios con la elaboración de texturas sutiles y sencillas. El groove general de la pieza nos vuelve a remontar a las remembranzas de las épocas más rutilantes de la MAHAVIHNU ORCHESTRA.

Todo esto fue “Proof Of Light”, una prueba de que la luz que emana de la música jazz-rockera de nuestros tiempos todavía goza de fuerza infinita, imposible de consumirse: MARK WINGFIELD demuestra la valía de su buena reputación en este disco muy recomendable.


Nota: 8/10


- Escucha el disco 'Proof of Light':


firma cesar inca mendoza

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