Crítica del disco de Steven Wilson - 'To the Bone' (2017)

La insoportable levedad del pop

Steven Wilson - 'To the Bone' (18 agosto 2017)
Sello: Caroline International; País: Reinio Unido; Calificación: nota 4

Steven Wilson - To the Bone

1. "To the Bone" 6:41
2. "Nowhere Now" 4:03
3. "Pariah" 4:46
4. "The Same Asylum as Before" 5:14
5. "Refuge" 6:43
6. "Permanating" 3:34
7. "Blank Tapes" 2:08
8. "People Who Eat Darkness" 6:02
9. "Song of I" 5:21
10. "Detonation" 9:19
11. "Song of Unborn" 5:55

Duración total: 59'46''

 

Músicos:
- Steven Wilson: Guitarras y voz
- Adam Holzman: Teclados
- Nick Beggs: Bajo y Chapman stick
- Craig Blundell: Batería
Invitados:
- Jeremy Stacey: Batería
- David Kollar: Guitarras
- Mark Feltham: Armónica en "To the Bone" y "Refuge"
- Ninet Tayeb: Voz en "Pariah" y "Blank Tapes", coros en "To the Bone"
- Sophie Hunger: Voz en "Song of I"

· Género: Pop, pop-rock.
· Producido por Steven Wilson, Paul Stacey.


Wilson

Reseñar este disco va a ser una tarea de lo más compleja. No por el álbum en sí mismo, sino por tener que contener en este artículo todas las sensaciones que desde hace semanas se vierten sobre el nuevo trabajo de Steven Wilson. Un músico genial que, claramente, como veníamos diciendo desde que sacara en 2015 'Hand.Cannot.Erase.' que estaba endiosado y en su mundo.

Algunos lo tomaron como una crítica injusta y un comentario descabellado, desnortado y motivado por una animadversión hacia el británico. Para nada. 'To the Bone' demuestra todo esto y mucho más. Pero partamos de lo que es justo: cada artista y cada creador tiene la libertad absoluta para componer y publicar el disco o la obra artística que desee. ¡Estaría bueno! Vamos a dejar de lado, por tanto, cualquier rollo musi-nazi de este asunto.

Apartanto las malas ondas, sólo se me ocurre que Wilson con este disco haya querido o bien provocar al público o bien hacer lo que sus santos testículos le pedían realizar. Y más bien será lo segundo. El caso es que nadie debería escandalizarse porque el ex líder de Porcupine Tree se ponga a hacer esta música pop a estas alturas. ¿Acaso no habíamos oído sus colaboraciones con Aviv Geffen en Blackfield? ¿Acaso Porcupine no tiene docenas de canciones si no poperas, sí casi poperas?

Wilson siempre ha dicho que le encanta tanto ABBA como King Crimson. Él es así de ecléctico en sus gustos musicales y con este nuevo álbum ha querido rendir cuentas con ello sin sentirse obligado a conceder otro deseo cumplido a sus seguidores de rock progresivo, como si del genio de la botella, forzado por su destino, se tratara.

Ahora, que si hay que hablar musicalmente del trabajo y calificarlo, está claro que hablaremos en términos de 'prescindibilidad' del mismo. Dicho de una manera menos solemne: que no hace falta que os lo compréis, por muy seguidores que seáis de su música. Si bien es cierto, como no iba a ser motivo de duda, es capaz de componer grandes y bonitas canciones como 'Pariah', seguramente su mejor pieza del disco. La colaboración con la vocalista israelí Ninet Tayeb es una preciosidad de canción, con momentos muy emocionantes y emotivos, unas capas de post-rock al más puro estilo Sigur Rós que nos llegarán al corazón y que dan el perfil más propio de Peter Gabriel en el álbum.

No es, por supuesto, la única referencia al genial músico británico y ex de Genesis que encontraremos en 'To the Bone'. El propio Wilson ha admitido que el trabajo actual es un homenaje a los discos pop que le fascinaron en su juventud, tales como el 'So' del mencionado Gabriel, 'Hounds of Love' de Kate Bush o otros grupos como Tears for Fears. Nada malo en ello... ¿o es que ninguno de nosotros hemos gozado acaso con las andanzas poppies de Gabriel y otros tantos?

Pero insisto, no es éste un disco comparable al 'So' ni a ninguna otra joya más comercial de grupos y artistas progresivos que hicieron su paseíllo por estas sendas pop. El mismo tema 'To the Bone', que abre el disco, es de lo más insulso. 'Nowhere Now' nos evoca al Mike Oldfield más popero, por dar otro ejemplo, y nos ofrece el lado más naïf de Wilson, con una buena instrumentación de la banda, basada por cierto en músicos de gran clase como el omnipresente bajista Nick Begg, los baterías Jeremy Stacey (King Crimson actuales) y Craig Blundell (ex Pendragon) o su ya fijo teclista Adam Holzman.

Steven Wilson

Los más rockeros llevarán mal, por supuesto, temas noventeros como 'The Same Asylum as Before', donde le recordarán el lado más frívolo del pop-rock, donde al menos disfrutaremos de una segunda parte instrumental muy buena por parte de guitarras y batería.

Sobre la mitad del disco encontramos 'Refuge', donde los teclados ochenteros toman el control, al más puro estilo revival que ha generado la serie 'Stranger Things' de Netflix. Interesante pieza musical a modo de homenaje a esa época musical.

Nada que ver con la ya conocida 'Permanating', un single que escuchamos hace semanas y que es tremendamente desagradable para alérgicos al pop alegre y sin preocupaciones. No vamos a negar cierta inspiración feliz de los Beatles más poperos, pero esas bases sintetizadas nos hacen olvidar casi quién es Wilson y las maravillas que podría estar creando en estos momentos en lugar de realizar un disco tan mediocre y prescindible. Es casi la misma sensación que dejará en nosotros el tema 'People Who Eat Darkness'.

Steven-Wilson

De todos modos, Wilson intenta dar su dosis adecuada a los 'proggies' con un final de disco más 'audible'. Por ejemplo tiene su homenaje a los Genesis más bucólicos en la corta pieza de dos minutos 'Blank Tapes'. Poco después, 'Song of I' intenta descaradamente homenajear al Peter Gabriel más 'eMTVizado', aunque no sin cierta brillantez en su buen hacer. Casi al final llega 'Detonation', un tema de casi 10 minutos que, podríamos decir, es su mayor acercamiento al concepto de música progresiva por su parte. Aunque desde el inicio encontramos bases sintetizadas, sí presenciamos cierto viaje hacia lugares oscuros y terrenos más guitarreros, complejos y con cierta ambición artística que nos recuerda incluso a los mejores Porcupine Tree.

Cierra el álbum 'Song of Unburn', a mi modo de ver una aburrida composición que intenta ser emocional pero que se pierde entre tanto artificio de la sala de mezclas y de producción excesiva. Otro fiasco más en un disco que, no dejaré de insistir, pasará sin pena ni gloria en el futuro, que nunca estará entre nuestros favoritos y que, siento decirlo, no merece la pena comprar por muy fans que seamos de Wilson y su entorno 'porcupiano'. Se trataba de un álbum que, por alguna razón, él necesitaba componer, crear y publicar. Bien. Ya está hecho. Te esperamos dentro de dos años con una apuesta musical mucho más interesante, Steven. Ojalá.


Calificación: 4/10 nota 4

- Muestras de 'To the Bone':

Refuge:

Permanating:

Song of I:

Pariah:


  • Página web oficial de Steven Wilson:

www.stevenwilsonhq.com


Pablo M. Beleña