Crítica del disco de Automata - 'Struktur, Vol. 1' (2019)

La nueva estructura prog-metalera de Automata

Automata - 'Struktur, Vol. 1' (2019)
(22 de enero de 2019, DK Records)

Automata - Struktur Vol 1

Hoy tenemos el gusto de saber que el grupo prog-metal experimental chilena AUTÓMATA ha vuelto a hacerse presente en el mercado fonográfico con su tercera obra, “Struktur, Vol. 1”, un EP publicado en la segunda mitad de enero del presente año 2019 por el sello 855026 Records DK. Este disco es, en realidad, una primera parte de una obra más extensa de dos volúmenes que el grupo tiene proyectado completar antes de que termine el año. La logística sonora del grupo se plantea una renovación importante al reemplazar el esquema de dos guitarras por otro donde hay una sola guitarra y los teclados ocupan un rol predominante. Y sobre todo, que el grupo haya decidido dejar de ser netamente instrumental y pase a tener un vocalista (quien canta en inglés). Así las cosas, la remodelada conformación de AUTÓMATA queda así: Alfredo Smith [baterías y percusiones], Jaime Acuña [teclados y bajos], Sebastián Lekanda [guitarras y bajos] y Daniel Munday [voces]. El ideario estético del ahora cuarteto experimenta un serio proceso de reciclaje sin perder del tono esa musculatura industrial y ese gusto por los grooves complejos que eran elementos predominantes en sus dos primeros álbumes. Por otro lado, los cambios dentro del esquema sonoro también son notorios. Cristián Larrondo (el mismo de MAR DE ROBLES) fue inicialmente parte de esta nueva etapa de AUTÓMATA desde el año 2014, pero a fines de 2015, el grupo decidió seguir adelante sin él, por lo que Acuña y Lekanda se hicieron cargo de las partes de bajo. El vocalista Juana Pablo “Jota” Miranda aparece como invitado en uno de los temas de “Struktur, Vol. 1”: entramos ahora en los detalles musicales del EP en cuestión.

Durando poco menos de 6 ½ minutos, ‘Ikarus’ pone marcha a las cosas con una exhibición de robustamente fastuosas musculaturas rockeras donde confluyen lo prog-metalero, el djent y lo industrial. El prólogo de flotantes teclados cósmicos abre la puerta al motif central de teclado en 5/4, el cual asienta las bases para que el bloque rockero pueda imponer su vitalismo sofisticado. Los juegos de síncopas y variantes bien calculadas en el swing son las claves para que el desarrollo temático preserve una consistente majestuosidad mientras los momentos reservados para los solos de teclado y de guitarra aumentan la expansiva polenta. El canto muestra una suerte de airado señorío donde se incluyen pasajes recitados. ¡Qué gran comienzo del repertorio! ‘Distorted’ sigue a continuación para instaurar un groove bastante llamativo desde el cual se prosigue por la senda iniciada por el primer tema del repertorio, eso sí, con mayores recursos de agilidad y un esquema musical más preciosista. El resultado es que se mete algo de fulgor en medio de la imperante y ácida robustez que se impone con rotundidad. ‘Inkómodo’ es una pieza no muy extensa (dura solo 2 ¼ minutos) que se caracteriza por articular modismos Crimsonianos – incluyendo alusiones al paradigma cercano de los STICK MEN – en medio de una parafernalia electrónica donde se impone una ambientación modernista. El empleo de algunas ocasionales vocalizaciones growl añaden oportunas dosis de neurótica inquietud al asunto. La verdad es que es una pena que el tema sea tan breve porque porta un bizarro gancho que resulta bastante efectivo. ‘Kadanza Madakabrah’ vuelve de lleno al terreno del metal experimental con tintes industriales, incorporando algunos arrebatos propios del paradigma del math-rock. Las continuas amalgamas y extrapolaciones entre la guitarra y el sintetizador hallan un eficiente cimiento en la contundente ingeniería de la parte rítmica. De paso, nos parece que ‘Kadanza Madakabrah’ incluye el mejor solo de guitarra de este repertorio, y a nivel general, se erige como el cénit decisivo del repertorio de este EP. ‘Réquiem’ pone el broche final al repertorio con una aureola un tanto siniestra en medio de un clima sonoro que no puede ni quiere ocultar la tensa calma en curso. Algo así como un híbrido sombrío e inquietante entre NINE INCH NAILS y los KING CRIMSON de inicios del milenio.

Todo esto fue “Struktur, Vol. 1”, el testimonio de una reconstrucción masiva del vitalismo prog-metalero tan particular que AUTÓMATA siempre ha enarbolado como orgullosa y aguerrida bandera propia dentro de la vanguardia rockera de su país y, en general, de Sudamérica. Desde Chile nos llega este trabajo que nos deja un poco con la miel en los labios debido a la cortedad de su repertorio, pero su robusta magia es suficiente como para dejarnos complacidos mientras esperamos que se concrete la siguiente parte de este concepto.

- Muestras de 'Struktur, Vol. 1':

Distorted:

Kadanza Madakabrah:


cesar inca mendoza

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