Crítica del disco de Djam Karet - 'A Sky Full of Stars for a Roof' (2019)

Prog contemporáneo para los cielos estrellados

Djam Karet - 'A Sky Full of Stars for a Roof' (2019)
(15 abril 2019, Djam Karet/HC Productions)

Djam Karet - A Sky Full of Stars for a Roof

Los DJAM KARET vuelven a hacer acto de presencia en la producción internacional de art-rock: el disco que nos brinda este veterano grupo estadounidense en el presente año 2019 se titula “A Sky Full Of Stars For A Roof”. El disco en cuestión fue publicado en el pasado 15 de abril. El colectivo de DJAM KARET opera todo el tiempo con el cuarteto básico de Gayle Ellett [guitarras eléctrica, acústica y E-bow, armonio, dilruba, ukeleles tenor de 8 y 4 cuerdas, vibráfono, viola, bouzouki griego, contrabajo, sintetizador, órgano Hammond, mellotrón, gopichand, tar, mbira, flautas étnicas, surmandal, tanpura, cumbus, congas, udu, krakebs, pandereta, campanilla de bicicleta y grabaciones ambientales], Mike Henderson: [guitarras eléctrica, acústica de 12 cuerdas y slide, sintetizadores], Chuck Oken, Jr.: [batería, secuenciadores digitales y análogos, y soundscapes] y Henry Osborne [bajo], siendo así que el guitarrista Mike Murray solo colabora en dos temas tocando la guitarra acústica y la mandolina. Aún así, se le acredita un lugar fijo dentro del formato de quinteto, así que oficialmente es un integrante a tiempo completo y no un invitado. Eso sí, también hay unos cuantos invitados ocasionales que hacen sus respectivos aportes a lo largo del repertorio: Todd Montgomery (sitar y bouzuki irlandés), Micah Nelson (charango), Mark Cook (guitarra eléctrica, guitarra sin trastes y bajo) y Shannon Michael Terry (Array mbira). La línea de trabajo trazada en este nuevo disco ahonda en lo ya hecho en “Sonic Celluloid”, un enfoque prog-psicodélico fuertemente enraizado en lo ambient y la electrónica contemporánea, aunque bien vale señalar que estos elementos no son nuevos en el poliforme y caleidoscópico mundo sonoro de los DJAM KARET: basta remontarse a inicios del milenio a sus discos “Dark New Age” y “Ascension”, y también es un claro punto de referencia su disco “Swamp Of Dreams”, el cual recopilaba temas grabados en varias ocasiones particulares y que mostraban un predominio de lo atmosférico y lo cinematográfico con un fuerte componente electrónico. En todo caso, lo que vale destacar de “A Sky Full Of Stars For A Roof” es que también hay una fuerte presencia de instrumentos acústicos a la hora de reforzar una base armónica o delinear una melodía. Es un disco donde se ve una especie de encuentro entre lo acústico y lo modernista bajo la pauta del segundo factor aquí mencionado. Por un tiempo limitado (hasta el último día de este mismo mes de agosto), la compra del CD físico o de la descarga digital vendrá acompañada de dos discos de remezclas, titulados respectivamente “Beyond The Long Twilight” y “The Crows Of Dust Fall At Night”, solo en formato digital.

‘Beyond The Frontier’ abre el disco exhibiendo un dinamismo muy llamativo donde la base está situada en la amalgama de capas sintetizadas y ritmos programados mientras los ornamentos de sitar, órgano y guitarra van fluyendo grácilmente a través de la variedad de atmósferas que se va desarrollando. Comenzando con un swing contagioso, luego todo se deriva hacia una atmósfera flotante de tenor minimalista, gestándose así un intermedio cósmico de tendencia psicodélica. Cuando volvemos al terreno del primer motif, las intervenciones de los ukeleles, el sitar y el bajo estipulan un mágico señorío al asunto. Poco a poco, la pieza avanza hacia su epílogo, el cual retoma el camino de lo cósmico con un uso razonablemente moderado de complejidad en lo referente a la expansión de su cadencia básica. Fueron unos 5 ¾ minutos bastante promisorios. Luego sigue la conexión de dos temas que duran casi 6 minutos cada una: ‘Long Ride To Eden’ y ‘West Coast’. ‘Long Ride To Eden’ comienza con un prólogo armado por una modalidad revitalizada de la electrónica (un poco a lo JEAN-MICHEL JARRE) en el groove básico, el cual servirá de orientación para el jam space-rockero que habrá de emerger al poco rato. Una vez que entra en acción la batería, el enclave space-rockero hace patente su aureola de embrujo extrovertido con la adición de algunos factores ambient en la atmósfera general. Hay aires de familia con los esquemas de trabajo de QUANTUM FANTAY e HIDRIA SPACEFOLK, especialmente en lo que se refiere a la elegante integración de sonidos y swings étnicos en medio de la parafernalia electrónica. El epílogo, marcado por sobrias líneas de guitarras acústicas sobre un trasfondo flotante de sintetizadores, evoca la imagen de unos últimos momentos de relax mientras se mira al cielo antes de quedarse dormido para soñar un nuevo cielo luminoso. Igualmente centrada en el prototipo del space-rock contemplativo y ambiental que caracterizó a la pieza precedente pero con una actitud más ligada a la estilización melódica del prog sinfónico y un groove de talante jazz-fusionesco, ‘West Coast’ nos brinda un ejercicio de fastuosas vitalidades sonoras dentro de un encuadre instrumental bien definido. Todo se siente grácil al modo de un ensueño desde el que se explayan paisajes y fulgores tan vigorosos como serenos. Estos paisajes y fulgores terminan plasmando una equilibrada cruza entre densidad cósmica y ascetismo introspectivo, con lo cual se crea una especie de contrapunto a la extroversión fundamental del tema previo.

‘A Sky Full Of Stars For A Roof’, con su duración de poco más de 11 minutos, se erige en la pieza más extensa del mismo: de hecho, está diseñada para exhibir una potestad musical de gran alcurnia. Comenzando con un sombrío solo de viola proyectado sobre unas capas de sintetizador, pronto entra a tallar un mecanismo rítmico que impone un groove modernista al asunto. Una vez dispuesto este groove como un mecanismo bien focalizado, entran a tallar sugerentes retazos psicodélicos de las guitarras y cálidos ornamentos diversos de sintetizadores. El asunto se sitúa a medio camino entre el paradigma de los TANGERINE DREAM de la fase 1980-85 y los OZRIC TENTACLES del nuevo milenio, además de los estándares más ostensiblemente cósmicos del duradero paradigma de los propios DJAM KARET. Los ocasionales ornamentos melódicos aportados por las cuerdas acústicas estimulan la moderada intensidad que se acrecienta en el entramado de teclados. A mitad de camino, un solo de guitarra de tenor Floydiano impone su señorío para enriquecer eficazmente el ya suficientemente reforzado ambiente central de la pieza. También hay un momento muy relevante en el que las percusiones digitalizadas incorporan, por un rato, un groove tribal. He aquí un cénit del álbum junto a los dos primeros temas. ‘Dust In The Sun’ es la pieza más breve del disco con sus 3 minutos exactos de duración: básicamente, se trata de un inspirado ejercicio de lirismo dentro de una ingeniería jazz-progresiva. Es una pena que el tema no dure más porque tiene bastante gancho su sencillo motif, pero llega el turno de ‘On The Third Day Arrived The Crow’, tema que exhibe climas envolventes con una cristalina disposición de los instrumentos partícipes dentro de un ordenamiento bien compacto. La ambientación de la pieza en cuestión está diseñada para ser sombría y misteriosa, queda eso claro, pero el enfoque sonoro diseñado para la ocasión adquiere un matiz onírico que hace que lo que pudo ser amenazante termine siendo solo intrigante. Así las cosas, la pieza termina ostentando un encanto muy particular, encanto que se realza con la incorporación de sampleos de una celebración exótica durante el último minuto. Los últimos 8 ½ minutos del álbum están ocupados por la dupla de ‘Specter Of Twilight’ y ‘Night Falls’. El primero de estos temas mencionados sigue, en buena medida, la línea de la pieza precedente pero con un enclave melódico más definido en el discurso de la fusión contemporánea, casi tendiendo puentes con ‘Dust In The Sun’. Por su parte, ‘Night Falls’ expresa aires crepusculares y meditabundos bajo la guía de la guitarra acústica y la flauta étnica, estando ésta acompañada por suaves notas de vibráfono. Un sortilegio mediante el que el alma evoca los rincones más melancólicos de su carácter.

No llegando a completar el espacio de tres cuartos enteros de hora, “A Sky Full Of Stars For a Roof” es un álbum que expone con claridad y solvencia la continua vitalidad con la que DJAM KARET se dedica a crear música progresiva para nuestros tiempos: esta fase actual de la banda en la que se da un predominio a las atmósferas y estructuras de base electrónica ostenta una prestancia simpar. Volviendo a “A Sky Full Of Stars For a Roof” en sí, concluimos con que nos ha gustado mucho este disco y por ello lo consideramos como un ítem importante en cualquier fonoteca de art-rock.

Calificación: 8/10

- Muestras de 'A Sky Full of Stars for a Roof':


cesar inca mendoza

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