Riverside - 'Memories in My Head' (EP) (2011)

Deliciosa retrospectiva

Riverside - 'Memories in My Head' (EP) (20 junio 2011)
Prog Team Management / Metal Mind Productions, Glassville Records
País: Polonia; Calificación: 9

1. Goodbye Sweet Innocence (10.40)
2. Living in the Past (11.59)
3. Forgotten Land (9.57)

Duración total: 32'36''

Músicos:
- Mariusz Duda: voz, bajo, guitarra acústica
- Piotr Grudziński: guitarra
- Piotr Kozieradzki: batería
- Michał Łapaj: teclados, órganos hammond, theremin

Género: Rock progresivo; metal progresivo
Grabado entre enero y marzo de 2011 en los Serakos Studio, Varsovia, Polonia.
Producido por Riverside, Magda y Robert Srzedniccy.


Malaventurado aquél que menosprecie el último lanzamiento de Riverside por ser un mero EP. Porque una cosa está clara: no es precisamente un mero EP. Sus 32 minutos y medio bien podrían equipararse a las duraciones tacañas de algunos álbumes de Slayer o Children of Bodom, o tampoco estarían muy lejos de los 40 minutos que, como dice Steven Wilson, suelen durar los discos clásicos. Pero aun si decidimos tomarlo como un EP, nos encontramos frente a uno de los mejores lanzamientos de los últimos años en este formato.

No me he demorado tanto en escribir esta crítica porque haya escuchado 'Memories in My Head' a última hora en septiembre. Desde que sonó a principios de verano en Progstreaming, el disco ha ido creciendo dentro de mí hasta convertirse casi en voces en mi cabeza. Pues esa media hora se materializa en tres exquisitas canciones, de unos diez minutos cada una. Y, entre ellas, todo está ligado, todo fluye con naturalidad, mientras los principios y los finales se funden. ¿Acaso estamos tan lejos de un 'Thick as a Brick' o un 'A Passion Play'?

En 'Goodbye Sweet Innocence', unas ruidosas atmósferas dan paso a los teclados iniciales y a unas guitarras que acompañan su riff, carente de distorsión, con golpes de batería. Aparecen esas voces suaves tan características de Mariusz Duda y así va avanzando esta canción contenida que, sin ser lenta, mantiene la calma durante sus diez minutos. Su punto álgido está, desde luego, en los solos centrales de guitarra y teclado. El estilo, como ya comentaba el grupo, recuerda a los primeros discos de Riverside. Este EP es, por tanto, una vuelta a los orígenes antes de seguir evolucionando en su próximo álbum, pero también una forma de mantener el contacto con sus seguidores. ¡Bienvenido sea éste y todo otro contacto!

Enlazada con sintetizadores, a ritmo creciente, empieza 'Living in the Past' -obviamente nada que ver con Jethro Tull-, mientras la batería va solidificándose y unas guitarras melódicas nos acercan poco a poco a la melodía del tema. Aparecen esos sutiles hammonds que son habitualmente tan deliciosos en Riverside, pero los sintetizadores acaban por preceder al estribillo, en el que Mariusz Duda canta con rabia contenida unos versos que podrían interpretarse, entre otras muchas maneras, como un homenaje al progresivo setentero. La canción, como todo el EP, avanza sin prisas y se toma su tiempo para desarrollar diferentes partes, cada cual mejor que la anterior. Todo encaja a la perfección en esta segunda canción, la mejor de 'Memories in My Head'.

Dos notas de bajo que se repiten y unas guitarras con delay dan comienzo a 'Forgotten Land', acolchada completamente con teclados a lo largo de toda su duración. Las voces del líder de la banda se van quebrando poco a poco hasta llegar a ese registro rasgado suyo. Pero la canción avanza luego hacia terrenos más melódicos, con bajo y batería bajo la voz de Mariusz Duda, mientras teclados y guitarras llevan al oyente a perderse en sus melodías. Finalmente todo acaba por fundirse en unos últimos minutos de sintetizadores.

Con todo, es difícil encontrarle defectos a este EP de los polacos. A la espera de su próximo álbum, Riverside nos han regalado este verano media hora de música intensa y, sobre todo, magistralmente compuesta. Que a nadie le quepa ninguna duda: han conseguido superar las expectativas tras el excelente 'Anno Domini High Definition', de hace un par de años. Y esto confirma, una vez más, el buen año musical que estamos viviendo. Ahora Riverside celebran su décimo aniversario, pero no hay que olvidarse de que también celebramos el 40º aniversario de ese año fantástico que fue 1971 para el progresivo. Maravillosos años... ¡ambos!