Adiós Scorpions: vuestro veneno permanecerá en mí sangre

 Casualidades de la vida, un día antes de conocer la triste noticia del final de Scorpions publicaba una reseña del EP de Pain Of Salvation llamado 'Linoleum'. En él, la formación sueca versionaba un tema de los alemanes, 'Yellow Raven', gran canción del disco 'Virgin Killer'. Eso me llevó justo a pensar en lo desconocidos que son los verdaderos y grandes Scorpions.
Esos álbumes setenteros y de los primeros años 80 tan mágicos, oníricos
y rompedores.

Y sí: si la vida es un pañuelo y te puedes encontrar a la
persona menos esperada en el lugar menos esperado, te puedes también
encontrar con una noticia como ésta cuando menos la esperabas.

Justo hace unos días publicaba con entusiasmo la noticia de que la mítica formación de heavy rock publicaría nuevo trabajo, el 'Sting In The Tail',
justamente en el mes de marzo. Dentro de nada. Pues el entusiasmo se ha
teñido de tinieblas. Sinceramente, es una de las bandas que siempre
tendrán un gran sitio en mi corazón y mi alma musical, en mi esencia heavy.

Su sonido siempre me impresionó y nunca me terminaron de decepcionar
pese a su larga etapa comercial. Es como el niño consentido al que todo
le permites. Ellos se lo merecían. Sus últimos dos LP fueron
tremendamente buenos, bajo mi criterio: el 'Unbreakable' y el 'Humanity - Hour 1'. Ahora serán recuerdo.

 Dice mi buen amigo y miembro de Esquizofrenia Javi Moreno que
en el fondo ya no eran un grupo en el sentido estricto del término.
Grababan un disco cada lustro, más o menos, y realizaban una gira para
forrarse y punto. Apunta también Javi que seguramente dentro de no
muchos años habrá reunión y nuevo golpe de caja registradora...
Realmente no sé si es una despedida falsa o no.

En todo caso, sigo
insistiendo: es una banda a la que le tengo casi todo permitido.
Siempre serán una de las primeras cosas que escuché de heavy, gracias a su gran clásico 'Still Lovin' You'. Sé que muchos estaréis harto del topicazo y de esta balada pinchada hasta la extenuación. Pero sigue siendo 'Still Lovin' You'. Algo que no pienso, por ejemplo, de la soporífera 'Wind of Change', que me parece de lo más mediocre en su discografía.

Yo me decanto por sus grandes clásicos de la primera época. Ese gran 'In Trance' realmente atronador para el corazón. O el borracho 'I'm Goin' Mad' de su primer disco, allá por 1972. O la alocada y desgañitante 'Dark Lady'. O la increíble 'Living And Dying', la hiriente 'Sun in My Hand'... Así podría estar hasta el año que viene.

Y es que soy un enamorado de su primera época, aunque creo que hasta el 'Blackout' (1982) incluido, todo estuvo genial. Eché de menos a Roth,
una vez desaparecido de la banda. Le daba un toque más onírico y
siniestro al sonido de Scorpions. Luego, a partir del 78, el grupo
derivó al sonido heavy más clásico y arrasaron. Se lo merecían. Y así
hasta el maléfico 'Love at First Sting' (1984). Ahí cometieron el ¿pecado? de componer 'Still Lovin' You' y nada fue nunca más lo mismo, aunque tengo admiración por el 'Savage Amusement' (1988).

Después llegó el éxito atronador con 'Crazy World' (1990) y su 'Wind of Change'. Horrible disco, para mi gusto. Y desde entonces mediocridad tras mediocridad: 'Face the Heat' (1993), 'Pure Instinct' (1996), 'Eye II Eye' (1999), 'Moment of Glory' (2000) y el 'Acoustica' (2001).  Admito
que en todos ellos había canciones geniales, como es habitual por su
gran talento... pero no eran dignos trabajos para su altura musical.

En 2004 llegó el 'risorgimento' con el más que notable 'Unbreakable' y con el profundo y bien trabajado 'Humanity - Hour I' (2007). Ahora toca el final. Espero con todas mis esperanzas que 'Sting In The Tail' esté
a esa altura para despedirse con la dignidad que su nobleza obliga.

Pero sí, me voy con la sensación de que se me escapa algo de mi alma.
Como cuando murió Rick Wright y finalizó el sueño de ver juntos a Pink Floyd de nuevo. O cuando Robert Plant se negó a reunirse con Led Zeppelin.
O con tantas otras grandes pérdidas. El arte duele, y la picadura de
Scorpions nunca me cicatrizó ni se me curó del todo. Su veneno
permanecerá en mí sangre.



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