Avantasia - 'The Wicked Symphony' & 'Angel of Babylon' (2010)

Crítica de ''The Wicked Symphony' + 'Angel of Babylon''

3-abr-2010
Autor: P.M. Beleña y J. Moreno
Calificación:


VÍDEO: 'Dying for an Angel'

Avalancha de creatividad acertada de Tobias Sammet

Avantasia - 'The Wicked Symphony' & 'Angel of Babylon' (3 abril 2010)
Nuclear Blast
Calificación:

'The Wicked Symphony' (3 abril 2010)

    1. "The Wicked Symphony" - 9:28
   2. "Wastelands" - 4:44
   3. "Scales of Justice" - 5:04
   4. "Dying for an Angel" - 4:32
   5. "Blizzard On a Broken Mirror" - 6:07
   6. "Runaway Train" - 8:42
   7. "Crestfallen" - 4:02
   8. "Forever is a Long Time" - 5:05
   9. "Black Wings" - 4:37
  10. "States of Matter" - 3:57
  11. "The Edge" - 4:12

Duración total: 1:00'30''

Músicos:
- Tobias Sammet: Voz principal y bajo
- Sascha Paeth: Guitarras
- Eric Singer: Batería
- Michael Rodenberg, 'Miro': Teclados y arreglos de orquesta


- Músicos invitados:
    * Guitarras:
          o Bruce Kulick (temas 6, 11)
          o Oliver Hartmann (2, 8)
    * Batería:
          o Felix Bohnke (1, 5, 9 11)
          o Alex Holzwarth (3, 7, 8, 10)
    * Órgano:
          o Simon Oberender (6, 8, 11)
    * Vocalistas adicionales:
          o Jørn Lande (1, 6, 7, 8)
          o Michael Kiske (2, 6)
          o Russell Allen (1, 10)
          o Bob Catley (6)
          o Klaus Meine (4)
          o Tim 'Ripper' Owens (3)
          o André Matos (5)
          o Ralf Zdiarstek (9)


Grabado entre 2007 y 2010.
Género: Heavy metal, power metalmetal, progresivo-sinfónico
.
Producido por Sascha Paeth & Tobias Sammet.

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Cuarto disco de Avantasia, el proyecto operístico mezcla de sinfonismo y un heavy-power metal ambicioso de Tobbias Sammet. De nuevo el polifacético músico alemán se ha rodeado de una gran banda y grandes vocalistas. Más si cabe que en anteriores ocasiones, como es el caso del 'escorpión' Klaus Meine, los metaleros Russen Allen, Jørn Lande, Michael Kiske o el ex sacerdote de Judas, Tim 'Ripper' Owens. Está claro que Sammet tiene poder y notoriedad en el mundo del metal y lo ha dejado clarito con esta auténtica 'chulería' -entendedme la expresión, siempre en buen sentido- de sacar de un tirón dos álbumes absolutamente independientes como son estos 'The Wicked Symphony' y 'Angel Of Babylon', aunque formen parte de una trilogía narrativa. Ahora bien, parece que se ha excedido con tanta energía creativa...

Pablo M. Beleña

 Comentaba en tono de broma con mi compañero de redacción Javier Moreno que yo había hecho algo de trampa al elegir primero y había escogido para realizar la crítica el mejor de estos 2 discos de Sammet. Y es cierto. La sensación que tengo por ello, como decía anteriormente, es que a Tobias le sobraba algo de 'engorde' de los álbumes pudiendo haber recopilado en uno los mejores temas, por mucho que la razón sea la historia que cuenta en cada uno de ellos.

Y es cierto que Avantasia continúa así con el relato del espantapájaros que protagonizaba el primer disco de esta trilogía: 'The Scarecrow'. Pero insisto, parece que Sammet se pasa de creativo. En algo más de 2 años ha sacado 4 álbumes: 1 con Edguy, el fabuloso 'Tinnitus Sanctus' (2008) y 3 con este proyecto, Avantasia, desde 2008.

Pero hablando ya del disco en sí, debo decir que es de una altura tremenda. Quizás el mejor de todos los que Avantasia ha realizado hasta la fecha, incluidas las 2 'Metal Opera' con las que debutaron como proyecto musical. Bien trazado, bien pensado, bien parido, bien interpretado, bien rematado. No son grandes temas, de formar parte de la memoria colectiva del metal para el paso del tiempo, pero se merece una atención grande para el amplio espectro de seguidores de esta música.

Es insuperable, por ejemplo, lo bien que sabe Sammet mantener la tensión y el nivel de energía y contundencia, así como de calidad de cada canción. El inicio es tremendo con el corte que da nombre al disco, 'The Wicked Symphony'. Un tema largo, como ya había habido siempre en todos los predecesores, de casi 10 minutos. Rock y metal sinfónico con alguna pretensión más allá de buscar el estribillo pegadizo o la contundencia de un riff de guitarra que la gente pueda usar para agitar la cabeza. Quizás es el plus que aporta Sammet con Avantasia respecto a su banda fija, Edguy.

Si este tema es épico y a la vez muy sinfónico, contando con su voz y la de dos grandes como son Jørn Lande (Masterplan, entre otros, y que aquí hace de Mefistófeles) y Russell Allen (el conocido viajero del metal progresivo con los Symphony X), el nivel es insuperable. Oigan si no el intermezzo tremendo que se marcan a los 7 minutos, con una calidad de composición musical que es propia de las mejores bandas de metal progresivo. Por cierto que tanto Allen como Lande repiten en otras canciones, para alegría de los oídos de todos.

Tras este temazo, parecía que poco más se puede hacer... pues no. Impresionante tema que es el segundo, 'Wastelands', de corte más powermetalero pero con tintes muy melódicos. Ahora Sammet se rodea de otro viejo conocido de todos: Michael Kiske. El de Helloween hace de compañía vocal para Tobias, y ambos lo bordan. A este gran tema le sigue 'Scales Of Justice', que rompe esquemas. Se trata ahora de una canción más clásica, un heavy metal al uso con... ¡Ripper Owens! a las voces. Y es que las colaboraciones en este álbum son tremendas. Es una pieza más oscura y menos melódica, pero de calidad incuestionable y que tampoco desentona con el resto de cortes, sino que supone un guiño a los oídos. Por cierto que el que fuera sustituto del mítico Rob Halford en Judas Priest lo borda...

Una sorpresa más: 'Dying For An Angel', tema de hard-rock melódico esta vez con Klaus Meine acompañando en las voces. Sorpresa porque no es muy normal ver al viejo 'escorpión' en otros discos que no sean de su banda. De este corte se puede decir que busca un resultado facilón, con estribillo algo ñoño y pegadizo, pero está a la altura de las circunstancias.

Y de repente... ruptura. Tras un corte de hard-rock Sammet corta la linealidad con un parón musical y algo de teclados, dejando el rock puro y duro. Más guiños al progresivo o al menos, a un metal más pretencioso. 'Blizzard On A Broken Mirror' es un tema melódico con mucho acompañamiento de teclados de Michael Rodenberg, alias 'Miro'. Si alguien no le conoce, se trata del productor de grandes bandas powermetaleras y de otros palos como Angra, Shaaman, Rhapsody o Kamelot. Trabaja así cerca de su socio Sascha Paeth, también productor. Y guitarrista, por supuesto, que también toca las 6 cuerdas en estos últimos 3 trabajos de Avantasia. Será por eso que quien canta en esta canción es André Matos, ex de Angra y Shaaman. Soy un fan frenético de este controvertido vocalista, que está cerca de dotes de barítono.

Y más y más y más... 'Runaway Train', otro temazo. Ritmo de piano lento para comenzar, prometiendo serenidad y sinfonismo. Se convierte finalmente en la canción que sin duda más recuerda a 'The Scarecrow'. Mismo estilo: acompañamiento coral para Sammet, Kiske y Bob Catley (cantante de Mágnum, casi nada...). Preciosa composición alejada del metal y de concepciones más heavies.

Sin embargo, con 'Crestfallen', Sammet vuelve a ofrecer una cara más oscura de su música, en un frenético tema con ambientación gótica y ritmo intenso, casi agobiante. Esta vez canta con Lande. Sigue el noruego acompañando al alemán Sammet en 'Forever Is A Long Time', otro épico corte muy melódico, en una música que me recuerda mucho a la de las bandas a las que antes me referí, que se mueven en el metal progresivo. Sigue la misma línea con 'Black Wings', que confirma lo motivado y inspirado que está Sammet en este disco.

La parte final de este 'The Wicked Symphony' llega con 'States of Matter' y 'The Edge'. La primera es una canción más acelerada que las últimas, sin llegar al power pero con otro ritmo. Russell Allen está tremendo de segundo vocalista y el estribillo lo dice todo. De nuevo, temazo... Es uno de los momentos más mágicos de siempre de Avantasia. El álbum se cierra con 'The Edge', preciosista composición de lento compás, muy tipo mediotiempo-balada Edguy. La interpreta en solitario Sammet y lo borda, aunque quizás se esperaba un tema épico-sinfónico más grandioso y pretencioso para acabar, en lugar de buscar una salida más melódica y 'facilona', sin arriesgar tanto. Aún así, buena guinda para un estupendísimo disco que es quizás, para mi gusto, insisto, el mejor de los 5 de Avantasia. Y eso, no es poco...

Puntuación: 8/10

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'Angel
of
Babylon'
(3 abril 2010
)

    1. "Stargazers" - 9:33
   2. "Angel of Babylon" - 5:29
   3. "Your Love is Evil" - 3:53
   4. "Death is Just a Feeling" - 5:21
   5. "Rat Race" - 4:07
   6. "Down in the Dark" - 4:23
   7. "Blowing Out the Flame" - 4:51
   8. "Symphony of Life" - 4:30
   9. "Alone I Remember" - 4:48
  10. "Promised Land" - 4:47
  11. "Journey to Arcadia" - 7:12

Duración total: 58'54''

Músicos:
-
Tobias Sammet: Voz principal y bajo
- Sascha Paeth: Guitarras
-
Eric Singer: Batería
- Michael Rodenberg, 'Miro': Teclados y arreglos
de orquesta


- Músicos invitados:
    * Guitarras:
          o Bruce Kulick (temas 1, 5, 11)
          o Oliver Hartmann (1, 2, 3)
          o Henjo Richter (10)
   
* Batería:
          o Felix Bohnke (4, 6, 8)
          o Alex Holzwarth (1, 2, 3, 11)
    * Teclados:
          o Jens Johansson (2)
    * Vocalistas adicionales:
          o Jørn Lande (1, 2, 5, 6, 9, 10)
          o Michael Kiske (1)
          o Russell Allen (1, 11)
          o Bob Catley (11)
          o Cloudy Yang (8)
          o Jon Oliva (4)


Grabado
entre 2007 y 2010.
Género: Heavy metal, power metalmetal,
progresivo-sinfónico
.
Producido
por Sascha Paeth & Tobias Sammet.

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Como decía mi compañero Pablo, la propuesta con la que regresa Avantasia es arriesgada. El genio creativo de Sammet ha dado para dos discos independientes, pero tan enlazados uno con otro que no ha podido o querido espaciarlos en el tiempo, publicándolos a la vez, aunque de manera individual. Y digo arriesgado porque sobre todo el bolsillo del fan medio no es muy holgado. Podría haber seleccionado los mejores temas, o editarlo en formato doble, y haber acertado igualmente, ya que la similitud entre ambos discos es lo que hace cuestionar la idea de publicarlos por separado. Por supuesto, quien espere el sinfonismo que caracterizó sus dos primeras obras, mejor que dedique sus esfuerzos a otro grupo, ya que aquí solo encontrará la continuidad de Edguy, pero con mayores medios y dedicación que estos.

Javi Moreno

En cuanto a su calidad, no es que 'The Wicked Symphony' sea mucho mejor que 'Angel Of Babylon' en comparación, quizá sea más directo, pero son distintos enfoques. La cuestión está en que, 'The Wicked Symphony' impacta primero, restando efectividad al segundo redondo, que se mueve más o menos por los mismos cauces compositivos e interpretativos. Lo que no cambia es el planteamiento: lucimiento de Tobias Sammet por encima de todas las cosas. Invitados de lujo, cierto, pero que solo sirven como acompañamiento al jefe, por muy de primera división que sean.

'Angel Of Babylon' arranca espectacularmente, con un trallazo powermetalero titulado 'Stargazers', donde la guitarra de Bruce Kulick brilla muy por encima del conjunto, y eso que el nivel vocal de Tobias es también sobresaliente. Para este arranque se hace acompañar también de Jørn, Kiske y Allen a las voces, y así tumbar al oyente con casi 10 minutos de inicio brutales, demasiado cercano a su banda Edguy.

La continuación, que da nombre al álbum, no es menos clásica. El típico medio tiempo power, con ese hacha de los teclados llamado Jens Johansson (Stratovarius) como maestro de ceremonias, lo que inevitablemente provoca que 'Angel Of Babylon' adquiera el soniquete característico de los finlandeses. El aporte de Lande otorga la pizca de Masterplan necesaria para que la canción no sea un refrito de esquemas mil veces explotado.

'Your Love is Evil' destapa la faceta más hardrockera del grupo, al estilo Sammet claro, con sus característicos agudos y épico, siendo las guitarras de Oliver Hartmann las que confieren el aroma más clásico.

Oscuro inicio el de 'Death Is Just a Feeling', con un xilófono muy inquietante y la desgarrada voz de Jon Oliva recitando, más que cantando, para dar paso a un tempo contundente, dominado por la base rítmica, que me recuerda mucho al Alice Cooper más clásico. Una nueva vuelta de tuerca trae de la mano a 'Rat Race', un corte directo y guitarreo, de batería machacona (habría que canonizar urgentemente a Eric Singer), que suena mil veces mejor en las estrofas de Lande (para mi el claro vencedor de esta obra, con sus mil registros), que en la encasillada estructura vocal de Tobias, la cual no termina de encajar asociada a un riff que parece salido de las manos del mismísimo Eddie Van Halen, demostrando que la versatilidad que atesora Bruce Kulick no es para subestimarla.

'Down In The Dark', nuevamente engrandecida por Jørn Lande, es el corte más Edguy de todo el redondo. Y aquí radica el mayor inconveniente que encuentro en los actuales Avantasia. Además de recordar a Edguy por la evidente voz común, lo hace todavía más en las estructuras compositivas, lo cual nos lleva a cuestionar la obcecación de Tobi en incluir este tipo de cortes en una banda inicialmente tan diferente, que incluso en ocasiones como esta incluyen a miembros de Edguy, caso de Felix Bohnke a la batería.

'Blowing Out The Flame' es la balada que todo disco parece obligado a tener, sentida, coral, y muy básica en esquemas, tan solo dignificada por el escueto solo final de Sascha Paeth. La precede 'Symphony Of Life', también con desilusionante resultado, redundando en el manido esquema del metal pseudo operístico y gótico, con fémina al frente (Cloudy Yang, corista habitual del proyecto), y que tan difícilmente sorprende a día de hoy. Esta dupla, posiblemente forma el momento más flojo del disco, pero señores, solamente por el temazo que viene a continuación, se les perdona. 'Alone I Remember' es un gran blues, de nuevo con Lande ejerciendo de Coverdale, que hace que Whitesnake te vengan a la cabeza inevitablemente. Lástima que, como antes, en el momento en que Tobi interviene, le resta enteros a la canción. Y no me entendáis mal, no es que lo haga mal, es que no pega (bueno, eso y que con Lande al lado lo tiene muy difícil en la comparación).

El power más moderno regresa con 'Promised Land', mezcla perfecta entre lo que serían Edguy y Masterplan en un escenario. Y para cerrar de manera soberbia (ahora si), 'Journey To Arcadia', una auténtica joya en forma de medio tiempo clásico, grandilocuente y emotivo, con Bob Catley, Russell Allen y Tobi al frente, al son de las guitarras acústica y eléctrica de Paeth y Kulick respectivamente, en una combinación fantástica, coros perfectos y orquestación justa, que hará de este un gran momento en directo si es que se atreven a interpretarla.

Si se permite una recomendación final por mi parte, de cara al mayor (y necesario) disfrute de esta doble obra, sería conveniente espaciar la audición entre los dos discos. Cada uno de ellos tiene su calidad indiscutible, pero juntos pueden provocar saturación.

Puntuación: 7,5/10

Avantasia + Klaus Meine - 'Dying for an Angel'

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Pablo M. Beleña / Javier Moreno
Abril 2010

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