Battles - 'Gloss Drop' (2011)

Battles - Gloss Drop Crítica álbum estudio
6-jun-2011
Autor: César Mendoza
Calificación: Calificación: 7,5

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Battles da nuevo lustre a su sonido y saca nuevo brillo al rock experimental

Battles - 'Gloss Drop' (6 junio 2011)
Warp Records
Calificación:
Calificación: 7,5

Battles - Gloss Drop 1. Africastle (5:48)
2. Ice Cream (voz: Matias Aguayo) (4:37)
3. Futura (6:18)
4. Inchworm (4:52)
5. Wall Street (5:25)
6. My Machines (voz: Gary Numan) (3:55)
7. Dominican Fade (1:49)
8. Sweetie and Shag (voz: Kazu Makino) (1:49)
9. Toddler (1:11)
10. Rolls Bayce (2:06)
11. White Electric (6:15)
12. Sundome (voz: Yamantaka Eye) (7:48)

Duración total: 53'49''

Músicos:
- Dave Konopka: Bajo, guitarras, efecto
- Ian Williams: Guitarras y teclados
- John Stanier: Batería


Género: Post-rock, math-rock, rock experimental.
Grabado entre 2010 y 2011.
Producido por -.

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battlesBattles se formó principalmente como un vehículo para la comunión en torno a novedosos experimentos sónicos dentro del rock vanguardista que se desarrolla actualmente en varias áreas underground de los EE.UU. Uno de los principales motores de esta extravagante maquinaria rockera es Ian Williams, uno de los forjadores del estándar math-rockero de DON CABALLERO; otro es Tyondai Braxton, creativo y versátil músico solista que se sentía plenamente dispuesto a operar dentro de un contexto grupal, a la vez que asume el rol de frontman. Junto a Dave Konopka (ex-miembro de LYNX, una efímera pero brillante leyenda del math-rock del nuevo milenio) y John Stanier (baterista mayormente vinculado al metal alternativo 90ero desde sus días en HELMET), el cuarteto se completa y define un sólido álbum debut titulado “Mirrored” en 2007. Con su replanteamiento del discurso math-rockero por vía de la sólida inclusión de elementos inspirados en paradigmas tan diversos como el rock industrial, el prog-metal, el krautrock, el rock-fusión y el minimalismo electrónico, Battles llamó ciertamente la atención del público amante del rock más aventurero. Cuatro años más tarde, ya sin Braxton como miembro, Battles reemerge con un nuevo disco titulado “Gloss Drop”, signado por la brillantez creativa y la valiente exploración de renovadores sonidos y ornamentos. Para el puñado de temas cantados, Battles recurre a ocasionales invitados de lujo… ¡incluyendo a una venerable gloria de la vanguardia pop británica como Gary Numan!

La juerga comienza con ‘Africastle’, pieza que comienza con un dinámico cuadro de lisérgicos brochazos de guitarras procesadas, armando así por un espacio de 2 minutos pico un ejercicio de psicodelia ágil articulada en torno a un compás traviesamente fusionesco, claramente orientado hacia cadencias latinas. Luego, a poco de pasada la barrera de los 3 minutos y medio, la pieza vira hacia un motivo un poco más grisáceo, aunque sin perder para nada la conexión con la amalgama de space-rock y fusión que se había manejado en un inicio. La coda es una exploración de cálidos climas electrónicos que completa el colorido sónico reinante. Sigue a continuación ‘Ice Cream’, el tema escogido para sobresalir en la promoción del nuevo disco: contando con el chileno, Matías Aguayo como cantante ocasional, el trío de Battles se explaya en un simpático ejercicio de rock “electrificado” sobre la base de un compás inspirado en el estereotípicamente tropical calipso. Este enfoque tan osado y a la vez divertido del lado más ameno del rock se engarza con ‘Futura’, pieza que destila un innegable aire kraut, al modo de un fondo musical para una fiesta de máquinas que adquirieron vida animada por arte de magia: el elemento tropical en la base rítmica sigue presente a la hora de organizar el bloque sonoro del trío de una forma compacta. ‘Inchworm’ no modifica mucho el estado de la cuestión, pero sí se nota que las intervenciones de los efectos y demás artilugios de las guitarras están focalizadas en realzar la pauta rítmica de la pieza: o sea, que la dinámica extrovertida en curso adopta un aire un poco más abstracto que en ‘Futura’. ‘Wall Street’ emerge desde un lugar diferente a la hora de exhibir su aporte al clima general del disco: la batería se hace más frenética mientras que la instrumentación se hace más robusta, definitivamente acrecentando su filo psicodélico, e incorporando variantes lúdicas que tienen algo de ZAPPA y también algo de FANTÖMAS (una versión más calmada), así como una conclusión electrónica que hubiese muy bien podido de salir de alguna cosecha de KRAFTWERK o CLUSTER. Así las cosas, resulta oportuna la presencia de este nuevo invitado llamado Gary Numan para la canción ‘My Machines’: en efecto, quien fuera el rey del tecno británico en la escena pop británica de los primeros 80s aporta su canto para esta pieza signada por un compás razonablemente machacante y un paisaje sónico muy tirado hacia lo industrial. Se me vienen a la mente imágenes del OMD pre-“Dazzle Ships” y D.A.F. mezcladas con retazos de NINE INCH NAILS y SONIC YOUTH. A continuación sigue la secuencia de ‘Dominican Fade’ y ‘Sweetie and Shag’: el primero es prácticamente un breve recuento de las aureolas sonoras plasmadas anteriormente en ‘Futura’ e Battles - Gloss Drop‘Inchworm’, mientras que el segundo hace un breve viraje a climas experimentales al modo de una versión NEU!-izada de Laurie Anderson (el registro que emplea Kazu Makino, líder de BLONDE REDHEAD, es vital para producir este efecto).

Todavía quedan 17 minutos y pico para que concluya el disco, y es en este punto que la dupla de ‘Toddler’ y ‘Rolls Bayce’ instaura un viaje electrónico sublime que comienza de forma calma y puntillosamente minimalista para luego girar hacia una ambientación más extrovertida, nada ajena a las cadencias rítmicas de inspiración tropical que ya se han hecho presentes en varias instancias del disco, algo así como un ‘Ananas Symphonie’ reciclado por un combinado armado por músicos de CAN y TORTOISE bajo la dirección artística de Brian Eno. ‘White Electric’ se impulsa desde el ejercicio de gallardía electrónica precedente y lo trastoca en un alucinado juego de matices casi robóticos de guitarra sobre una compostura rítmica muy típica del math-rock, creando así un crescendo mágico que a poco de pasada la barrera de los 3 minutos deja irrumpir un despliegue muscular de psicodelia pesada poderosamente adornada con retazos de corte space-rock. La coda expresa un momento de puro relax basado en destellos minimalistas de la guitarra procesada. La canción que cierra el disco es ‘Sundome’, la cual incluye como colaborador al versátil cantante japonés Yamantaka Eye; la canción suena a un tributo simultáneo al CAN de “Future Days” y a la YELLOW MAGIC ORCHESTRA en clave de “white reggae” mezclado con funky. Este cierre tan flagrantemente dadaísta es más que lógico para un disco como “Gloss Drop”, excéntrico igual que divertido, alegre igual que osado, vivaz igual que inescrutable

Como conclusión, Battles reafirma exitosamente su deseo de instaurarse como un mundo único dentro del gran universo de la vanguardia rockera de su país. En comparación con “Mirrored”, “Battles” refleja un viraje hacia el predominio de las facetas más extrovertidas de la banda, resultando así un muestrario musical más alegre y vibrante, menos denso – en pocas palabras, diferente pero igualmente fiel al deseo de renovar el escenario rockero de nuestros días.

Puntuación: 7,5/10  Calificación: 7,5

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- Perfil oficial de Battles:
http://www.bttls.com/

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César Inca MendozaCésar Inca Mendoza
Junio 2011








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