Combat Astronomy - 'Kundalini Apocalypse' (2013)

El nuevo apocalipsis de Combat Astronomy

Combat Astronomy - 'Kundalini Apocalypse'
(1 marzo 2013, Zond Records)

Combat Astronomy - Kundalini ApocalypseHoy se da el momento de COMBAT ASTRONOMY y su nuevo disco “Kundalini Apocalypse”, el cual sucede a “Flak Planet” tras dos años de su edición. Este grupo de música radicalmente vanguardista vuelve a focalizarse en el núcleo central de Martin Archer [clarinete bajo, saxofones barítono, alto y sopranino, órgano, sintetizadores, efectos] y James Haggett [bajo sin trastes de 5 cuerdas, guitarra]. Cumpliendo en 2013 quince años como ente creativo dentro de la música progresiva de avanzada radical, COMBAT ASTRONOMY nos brinda este nuevo disco que revitaliza su osada mirada a la mezcla de experimentación electrónica, avant-jazz, Zeuhl, space-rock y metal experimental.

‘Kundalini Dub’ abre el disco con una robusta demostración de cadencias y pulsaciones mecanizadas al modo de un Zeuhl electrónico que ostenta orgullosamente sus conexiones con el discurso del rock industrial y los aspectos más oscuros del krautrock. Acto seguido, ‘Path Finders’ nos brinda 7 ¼ minutos de amenazantes aureolas sónicas que se alternan entre ropajes minimalistas etéreos y erupciones guerreramente avasalladores. En ambas piezas, COMBAT ASTRONOMY cuenta con la valiosísima colaboración de la genial Elaine DeFalco (THINKING PLAGUE, 3 MICE), quien pone sus vocalizaciones al servicio de las atmósferas y manipulaciones cibernéticas que se crean y recrean a fin de sostener las atmósferas opresivas e inquietantes tan propias del ideario musical del dúo. ‘Recoil’ sirve para que estos aires de amenaza y siniestra fatalidad continúen asentándose de forma inequívoca y rotunda, mientras que ‘Quiet Murphy’ establece una dinámica un poco más aligerada, en base a un swing llamativo donde se realiza una perversa cruza de nu-jazz y jazz-rock electrónico. Así las cosas, la pieza titulada ‘Telos’ entra a tallar para exponer una versión peculiarmente sofisticada de las atmósferas y cadencias opresivas que habían operado como leyes naturales en la gestación y elaboración de los tres primeros temas: las coordenadas de la oscuridad vitalista y el esplendor tanático articulan las marcas esenciales de este cénit del álbum. El segundo tema más largo de “Kundalini Apocalypse” es ‘Orchard Of The Snakes’, que dura 10 ¾ minutos. En el trascurso de su primera sección, esta pieza perpetúa el clímax insolentemente oscuro que la anterior había asentado de forma convincente, evocando imágenes de pasadizos laberínticos que atraviesan los insondables parajes de la sinrazón; para su segunda sección, la pieza vira hacia un despliegue de capas y efectos minimalistas, al modo de una contemplación insoslayable que tiene lugar tras comprender algo trascendental en la conclusión de un viaje.

Con una cadencia ritualística que tiene algo de tribal, ‘Wrong Wheels’ emerge de las últimas cenizas de ‘Orchard Of The Snakes’ con la meta de instaurar una neurosis acrecentada que insufla de misteriosa vitalidad la siniestra espiritualidad imperante. La alevosa monotonía machacante de la línea de bajo aporta un contraste de ominosa tensión frente al lirismo bizarro aportado por el núcleo melódico del sintetizador. Acto seguido, ‘Sequence Seven’ retoma el aura de oscurantista sofisticación que ya se había hecho presente anteriormente en ‘Telos’, lo cual permite al dúo de Archer y Haggett focalizarse concienzudamente en el factor jazzero de su visión artística: resulta oportuno, entonces, que el epílogo de esta pieza sea precisamente el Reprise de ‘Telos’, un arreglo de vientos que le da un giro crepuscular a uno de los motivos centrales del ‘Telos’ original. En fin, el álbum se cierra con su tema más extenso, ‘Cave War’, el cual dura casi 14 minutos. Esta pieza es, por así decirlo, un mamut cuya materia está hecha de materia negra y flujos eléctricos, una ambiciosa expansión de los esquemas, ritmos y atmósferas antes predominantes en ‘Telos’ y ‘Orchard Of The Snakes’, llevándolos a su máxima expresión de magnificencia épica. Un elemento particularmente relevante para este fin está encarnado en los arreglos corales que se añaden a la amalgama instrumental: bajo la dirección de Archer, la anti-coral JUXTAVOICES elabora lunáticos cánticos que parecen exhortar a una masa de espectros a inundar maquinarias con soplos de vida fantasmagórica. Enfocándonos en la estructura compositiva de la pieza en sí, las variaciones de ambientes están manejadas con contundente fluidez y la arquitectura compleja exigida por las ideas centrales se siente muy orgánica en su concreción.

Todo esto fue “Kundalini Apocalypse”, nuevo testimonio del ingenio bizarro y desafiante de COMBAT ASTRONOMY: una hora y pico de música atrozmente genial. Mientras siga existiendo esta iniciativa musical de Martin Archer y James Haggett, la idea de hacer música como rabiosa reacción ante esto que llamamos “realidad” seguirá teniendo validez y autoridad estética.

Nota: 8,5/10 Nota: 8,5

- Muestras del disco 'Kundalini Apocalypse':

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Cesar Inca MendozaCesar Inca Mendoza
Abril 2013