Crítica del disco de Amoeba Split - 'Second Split' (2016)

Segunda arremetida de Amoeba Split

Amoeba Split - 'Second Split'
(20 junio 2016, Azafrán Media)

Amoeba Split - Second Split

Hoy se da la ocasión de celebrar al fuero fonográfico de una de las bandas más talentosas y creativas del actual escenario progresivo español: nos estamos refiriendo al ensamble gallego AMOEBA SPLIT, el cual se hace presente en nuestros actualizados estantes de discos con un disco buenísimo que se titula “Second Split” – claro juego de palabras que alude al hecho de que se trata de su segundo ítem de larga duración. Con la alineación hexagonal de Ricardo Castro Varela [órgano Hammond, piano, sintetizador Moog y mellotrón], Alberto Villarroya López [bajo, sintetizador Moog, piano eléctrico y guitarra de 12 cuerdas], Fernando Lamas [batería y percusión], Pablo Añón [saxo alto], Eduardo “Dubi” Baamonde [saxo tenor y flauta] y Rubén Salvador [trompeta y fiscorno], el grupo nos brinda un genial repertorio de seis piezas que representa un rotundo impulso desde las pautas estilísticas antes trazadas en el álbum del año 2010 “Dance Of The Goodbyes”. Para completar la arquitectura sónica diseñada para este álbum en particular, el sexteto cuenta con las ocasionales participaciones de una generosa cantidad de invitados: Israel Arranza al vibráfono, el cuarteto de cuerdas conformado el contrabajista Risto Voluanne, la cellista Lucía Quintero, la violista Elena Fernández y la violinista Sara García (violín), Félix Arias a la guitarra de 12 cuerdas, y la violinista Arantxa Vera. Pero el colaborador más recurrente es Iago Mouriño, quien aporta relevantes adiciones de teclados en dos tercios del repertorio. Ha sido un parto lento y esforzado el que ha experimentado “Second Split”, pues el proceso de grabación de su repertorio ha tenido lugar en dos episodios distintos: en abril del 2013 en los Estudios Abrigueiro de Lugo, y en diciembre del 2014 en Santa Cruz Recording de A Coruña. Pero bueno, ya es un ente tangible publicado por el sello mexicano Azafrán Media., el mismo que había reeditado hace un par de años el primer disco con un bonus track. Veamos ahora los detalles de “Second Split”, ¿vale?

‘Clockwise’ abre el disco con un despliegue de refinadísima musical que se enraíza sobre un groove llamativo dentro de su esencial sobriedad: la ambientación general es de sobria jovialidad revestida de etiqueta blanca y dorada. El breve inicio de ensayo simulado y puesta de orden es un válido recurso humorístico antes de que se explaye ante nuestros oídos y mentes una monumental ingeniería melódica que transita fluidamente entre el paradigma de NUCLEUS y el del SOFT MACHINE de la época 71-73. Con el simpático título de ‘Sundial Tick’, el ensamble elabora un estándar jazzero muy amable en su calidez esencial. La jovialidad instaurada en la pieza de inicia permanece incólume pero esta vez cambia de ropaje para mostrar una apariencia ligeramente más etérea, lo cual hace que los colores sónicos perpetrados por los vientos ostenten un talante ensoñador en medio de la obvia plenitud exhibida por la instrumentación íntegra. Algunos quiebres a lo FRANK ZAPPA entran a tallar para descuadrarnos en instancias efímeras bien calculadas. Una mención especial va para el bello solo de sintetizador que emerge a poco de pasada la frontera del tercer minuto: su grácil extravagancia nos llama la atención a pesar de su brevedad. ‘The Book Of Days’ se enfoca en una ambientación de cámara a través de un etéreo trabajo realizado por el ensamble de un cuarteto de cuerdas y un vibráfono. El resultado se traduce en un momento de embrujadora calma desde la cual la música se convierte en herramienta de estimulación para una actitud contemplativa. Dado que dura menos de 2 ½ minutos, el rol de ‘The Book Of Days’ resulta ser principalmente el de preámbulo a la siguiente pieza, titulada ‘Those Fading Hours’, la cual nos muestra por primera vez la faceta más densa de la agenda musical de AMOEBA SPLIT.

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En efecto, ella se enraíza en la heredada aura de recogimiento del tema precedente y la traduce en algo más majestuoso e inquieto: portando iguales dosis de herencias del SOFT MACHINE de la época del “Six” y del WEATHER REPORT de la etapa pre-“Mysterious Traveller”, además de algunos retazos del primer MAHAVISHNU ORCHESTRA, el grupo se explaya en una fenomenal oleada de cadencias recurrentes que apelan a nuestras sensibilidades más lisérgicas. La agitación estética que experimenta el oyente empático es rotunda mas para nada aparatosa; por el contrario, se da en un ambiente de estricta sobriedad reflexiva. La coda espacial marcada por efectos en reversa de vientos y cuerdas sobre una secuencia de guitarra de 12 cuerdas, añadiéndose efectos de risas de bebé, refuerza la idea de ponderada meditación que ha reinado a través de los 8 ½ minutos que dura la pieza. ‘Backwards All The Time’ (título que parece un homenaje a los aportes que hizo el maestro Mike Ratledge al ideario musical de SOFT MACHINE). El esquema de trabajo que exhibe esta pieza recibe algo de la densidad antes presente en ‘Those Fading Hours’ pero se nota aquí una actitud más abierta hacia la exteriorización de caleidoscopios sonoros mientras el grupo preserva su energético jam de base: esto conlleva una efectiva retoma del majestuoso esparcimiento que caracterizó al tema de entrada. Los ecos de los legados de KEITH TIPPETT y HERBIE HANCOCK (pre-1973) se hacen notar firmemente. El cierre del disco viene con el que según nuestra humilde opinión es el mejor tema del repertorio: ‘About Life, Memories And Yesteryears’. En poco más de 8 minutos, el grupo desarrolla una exuberancia señorial a punta de trabajar sonoridades y armonizaciones majestuosas entre los instrumentos involucrados, cuidándose mucho de llegar a lo pomposo mientras elabora diversos grooves a lo largo del camino, mayormente serenos: el epílogo de piano impone su belleza a despecho de su efímero espacio. La estrategia musical aquí empleada es realmente mayúscula, como mayúscula es también la idea de colocar a esta cima insuperable en el último lugar del repertorio, algo impactante y duradero en la memoria del oyente cómplice.

Todo esto fue “Second Split”, una labor jazz-progresiva sublimemente inspirada que refuerza la ubicación de los AMOEBA SPLIT en la primera línea de la avanzada progresiva española contemporánea, y de hecho, no solo es eso, sino que también les confirma como parte de la élite campeona de las diversas escenas progresivas que se siguen desarrollando en el circuito europeo. Disco altamente recomendado.


- Muestras de 'Second Split':


cesar inca mendoza

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