Crítica del disco de Apothecary - 'That's What You Get For Talking' (2015)

El placer que obtenemos por escuchar a Apothecary

Crítica de Apothecary - 'That's What You Get For Talking' (2015)
(26 enero 2015, Autoproducido)

Apothecary - Thats What You Get For Talking

Hoy llega el momento de presentar al grupo jazz-progresivo nortemaricano APOTHECARY so pretexto de la reciente publicación de su disco “That’s What You Get For Talking”, un ítem fonográfico que ha tomado varios años de gestación hasta convertirse en la realidad física que ya es hoy por hoy. Conformado por Anna Koropchak [violín], Jeremy Cubert [teclados y Chapman Stick], Mike Galway [bajo] y el canadiense Gary Venable [batería], este ensamble asentado en la localidad de Gaithersburg (estado de Marland) viene haciendo música no bailable desde el año 2005 (así se define a sí mismo en su página web), debutando con un álbum homónimo del 2007, “Nos Just Loud” del 2010 y el de este año. Publicando todos sus trabajos a través de su propio sello independiente Apotherecords, APOTHECARY han logrado captar un público de culto en varias áreas de difusión y apreciación del jazz-rock y el rock progresivo de su país, y con este reciente disco “That’s What You Get For Talking” gozamos actualmente de una gran oportunidad para prestarles atención y aprender a disfrutar de su propuesta: veamos, entonces, los detalles del disco en cuestión, ¿vale?

La pieza homónima abre al álbum con un groove fabuloso armado por la dupla rítmica que se apodera del escenario desde el primer instante. Mientras tanto, allí está el violín para dibujar el delineamiento central del motivo central; durante el desarrollo temático, el sintetizador y el violín toman turnos sucesivos para elaborar las florituras de turno, no quedándose el bajo detrás en los recursos de lucimiento. ‘Dirty Flippers’ sigue a continuación para seguir adelante con este dinamismo extrovertido y aumentar las dosis de vibraciones juguetonas. Ya parece la resurrección del MAHAVISHNU ORCHESTRA de aquellas “sesiones perdidas” en los Trident Studios con la versión de los WEATHER REPORT del “Mysterious Traveller”: así de electrizantes son los dinámicos diálogos que se establecen a lo largo y ancho de la arquitectura común de los cuatro instrumentistas. ‘Vampires In The Sun’ porta una musculatura especial porque ahora Cubert se cuelga el Stick y lo utiliza para crear nexos entre los ágiles fraseos melódicos del violín y la grácil vibración rítmica de la dupla Galway-Venable. Y cómo no… también para hacer un muy interesante solo que nos remite al bizarro sentido melódico de un TREY GUNN. Durando casi 8 ½ minutos, ‘Arlington’ se erige como la pieza más larga del álbum y también, de paso, como una de las más bellas. La nostálgica aureola a lo HAPPY THE MAN en las bases de piano y la sutileza elegante con la que el violín resalta el núcleo melódico nos ponen al tanto de la dimensión introspectiva del grupo. De todas maneras, hay ciertos momentos donde el cuerpo central vira hacia una atmósfera de sobria tensión, momentos idóneos para impulsar algo de expresividad impetuosa sin romper un ápice de la delicada ingeniería musical en curso. El momento del realce del bajo crea una interesante sensación de expectativa antes de la última vuelta al motivo central del violín. No nos dejemos engañar por la romántica calidez con la que se arma el prólogo del cuarto tema, titulado ‘Evil Toys’: su cuerpo central se trata de un ejercicio de ácido jazz-rock motivado por las cadencias armadas por una dupla rítmica dispuesta a mostrar toda su musculatura, aunque también baja la guardia cuando surge un breve interludio de talante sereno. Una vez más, Cubert hace del Chapman Stick el interlocutor del violín de Koropchak mientras el grupo crea, de vez en cuando, algunos recursos extravagantes a lo FRANK ZAPPA.

‘Corn On The Cobham’ nos devuelve a la extroversión celebratoria y juguetona de los dos primeros temas del álbum, y ello significa que volvemos a viajar en la máquina del tiempo hacia las fuentes originarias de los paradigmas del primer MAHAVISHNU ORCHESTRA y de WEATHER REPORT de mediados de los 70s. Si bien es justo decir que Venable hace gala de su habilidad y sensibilidad infinitas a lo largo de todo el álbum, tenemos razones para aseverar que su labor particular en ‘Corn On The Cobham’ ha quedado especialmente bordada. Acto seguido emerge ‘Touch The Sky’ para que el grupo se decida a mostrar las aristas más sombrías de su propuesta musical, jugando con un jam básico y explorando algunas ocasionales variaciones de ambiente en breves instancias. Bueno, no se trata de una pieza sombría per se, pero sí aporta una expresividad tensa que refresca la línea general del disco: su motivo central está inspirado en el folklore gitano y el empleo de trucos Crimsonianos en algunos fraseos del Chapman Stick apelan a una densidad emocional parecida a la neurosis hecha ruido inteligente... una cierta cercanía con sus paisanos de MORAINE se debe señalar. Mientras nos vamos acercando al final del álbum – quedan 13 minutos de más música de parte de APOTHECARY –, nos topamos con ‘Cacophony Confections’, otro tema con fuertes resabios de jam: tiene una espiritualidad alegre que nos recuerda a una cruza entre BOUD DEUN y RETURN TO FOREVER. Cierra el repertorio de “That’s What You Get For Talking” el tema titulado ‘Five Years Gone’, el cual tiene fuertes aires de familia con la pieza homónima mientras recupera parte del vigor rotundo antes exhibido en ‘Evil Toys’ con sus ocasionales esplendores Zappianos. Su principal mérito es completar el espectro sonoro del álbum con total y pulcra coherencia.

Celebramos, a fin de cuentas, que APOTHECARY nos ofrezcan un sólido recursos estéticos para el estándar jazz-progresivo contemporáneo a partir de un recto balance de arquitectura musical y espíritu aventurero. Así pues, “That’s What You Get For Talking” se revela como un disco ampliamente recomendable en cualquier buena fonoteca roquera.


Nota: -/10


- Escucha el disco 'That's What You Get For Talking':

That’s What You Get For Talking [en vivo en el sótano de la casa de Gary Venable]:

Touch The Sky [en vivo en el mismo sótano]:

Arlington [en vivo en el mismo lugar]:


firma cesar inca mendoza

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