Crítica del disco de Focus - 'Focus 11' (2019)

El número once, cifra de un nuevo destino para las travesías de Focus

Focus - 'Focus 11'
(25 enero 2019, In And Out Of Focus Records)

Focus 11

Hoy nos complacemos en presentar el nuevo disco de los eternos héroes neerlandeses del rock progresivo FOCUS, el cual se titula “Focus 11” y fue publicado por el sello In And Out Of Focus Records (propiedad de la banda) en el día 25 del pasado mes de enero. Con la nueva formación estable del veterano permanente Thijs van Leer [órgano Hammond, teclados, flauta, vocoder y voz], Menno Gootjes [guitarras], Udo Pannekeet [bajos] y el legendario Pierre van der Linden [batería y percusión], el colectivo de FOCUS le da una nueva y refrescante vuelta de tuerca a su propio paradigma progresivo. El repertorio contenido en “Focus 11” incluye un par de temas que ya habían sido anticipados en su anterior trabajo de estudio, el doble álbum “The Focus Family Album”, publicado en la segunda mitad del año 2017 en el contexto de una gira mundial de aquel entonces. No se trata en realidad de su disco de estudio #11 pero tiene una pieza que se titula ‘Focus 11’ dentro, y, además, su repertorio consiste en once temas: ya esto del once parece una declaración de principios, ja, ja, ja. Bueno, todos estos temas fueron compuestos por Van Leer con la excepción del noveno, que es de la autoría del integrante más nuevo, el bajista Pannekeet (ningún novato, pues él ya tiene una trayectoria considerable en las escenas jazzera y rockera de su país). Podemos adelantar que este disco nos parece muy creativo y muy inspirado, tanto como el disco del 2006 “New Skin” y un poco más que “Focus X” (del 2012). Las sesiones de grabación se repartieron en varios momentos de los años 2017 y 2018, en diversos lugares: E-Sound Studio, Skystudio y Wedge View Studios. Al igual que en algunos discos precedentes, el arte gráfica estuvo a cargo de Roger Dean, nada más ni nada menos. Bueno, veamos ahora los detalles de este disco, ¿vale?

Ocupando un espacio de casi 5 ½ minutos, ‘ Who’s Calling?’ exhibe una sólida demostración de refinada musicalidad a través de una vivaz y colorida ingeniería ágilmente instalada sobre un trama extrovertida. Siendo una pieza originalmente concebida para el disco que el dúo JAN AKKERMAN & THIJS VAN LEER hizo en 1985 (y que precisamente se titulaba “Focus”), el actual quinteto reformuló drásticamente lo que inicialmente era un ejercicio de cálida languidez romántica en algo totalmente opuesto, algo marchoso y extrovertido. Con el protagonismo de la guitarra, ahora la pieza se sitúa en la encrucijada entre ‘Haren Scarem’ y ‘Rock & Rio’ sobre la base de un fabuloso swing jazz-rockero: Van der Linden no ha demorado un segundo en demostrar al oyente que él sigue siendo una fuerza de la naturaleza rítmica en esta fase septuagenaria de su vida. El segundo tema del álbum se titula ‘Heaven’ y se sitúa grácilmente en una confluencia de jazz-rock y barroquismo dentro de una solvente arquitectura sinfónica. La magnificencia con la que la flauta complementa algunas líneas de la guitarra y ciertos pasajes de la nutrida amalgama de teclados es un indicio de cómo se puede seguir creando detalles e ideas repletas de lozanía a partir de los cimientos del viejo paradigma progresivo de FOCUS. Su gancho y su jovalidad son tan contagiosos que tal vez nos hubiese gustado que durara un poco más… pero está bien como está. La siguiente dupla de ‘Theodora Na Na Na’ y ‘How Many Miles?’ sigue encaminando a la banda hacia un generoso despliegue de atmósferas razonablemente variadas. ‘Theodora Na Na Na’ expone, a través de su sencillo motif central, un clima nostálgico y envolvente que, en cierta medida, se hermana con la faceta más serena de un PAT METHENY. Su placidez otoñal es manejada con la debida suavidad, sin por ello renunciar a la fuerza expresiva que, al fin y al cabo, resulta esencial para crear uan adecuada aureola altiva. Por su parte, ‘How Many Miles?’ se concentra en una actitud más ligera, apelando a un espíritu cercano al rock clásico, al modo de una cruza entre TRAFFIC y ATOMIC ROOSTER. El solo de guitarra y las florituras de flauta son simplemente geniales.

‘Mazzel’ se caracteriza por asentar un groove complejo para una idea básica centrada en la confluencia de sinfonismo y jazz-rock, añadiéndose coloridos acentos fusionescos al entramado sonoro en curso. La inclusión de esquemas rítmicos inusuales dentro del desarrollo temático opera como un muy efectivo recurso de sofisticación para que Van Leer, van der Linden y sus compinches concreten uno sus ejercicios rockeros más señoriales de su discografía del nuevo milenio. Un pináculo decisivo de este disco, no nos cabe duda al respecto. ‘Winnie y ‘Clair-Obscur’ (ambas composiciones de Van Leer) son dos temas ya anticipados en “The Focus Family Album” que coinciden en explorar la dimensión más serena del ideario artístico de FOCUS. Aquí están ya preparadas con sus mezclas definitivas, portando un sonido más lleno que en esas primeras versiones. El primero de estos temas ostenta un esquema melódico jazzero donde la armonización entre el piano, la guitarra y el bajo es simplemente magistral; el segundo, por su parte, muestra una espiritualidad otoñal y etérea, llena de una calidez misteriosa. En medio de ellos se ubica ‘Palindrome’, nos topamos con un nuevo ejercicio de gloria musical Focusiana desde la cual se recoge la cosecha de ‘Mazzel’ con una dosis semejante de robusta inspiración. En medio de este perfecto equilibrio entre sofisticación y señorío, se destaca bastante la batería del maestro Van der Linden, la cual hila sólidos nexos, en simultáneo, con las vibrantes líneas del bajo y con los riffs básicos de la guitarra. La inclusión de un par de pasajes ceremoniosos a lo largo del majestuoso esquema temático es un detalle fundamental para realzar la luminosidad esencial de este otro tema especialmente destacado dentro del disco. ‘Mare Nostrum’ comienza con una aureola de diáfano y lánguido sosiego que claramente se enfila por lo contemplativo: así está el extenso prólogo que dura casi dos minutos, cuando las cosas viran drásticamente hacia un encantador y virtuoso ejercicio de vigoroso jazz-rock con tintes progresivos que hacen que el grupo neerlandés se hermane con el inolvidable legado de unos RETURN TO FOREVER. La guitarra de Gootjes se adueña de todos los espacios con exquisita musculatura mientras que la batería se asegura de que el bloque general de los instrumentistas se mantenga consistente a través del fulgor musical en curso.

A pesar de lo que pueda parecer por su título, cuando llega el turno de ‘Final Analysis’ todavía no llegamos al cierre del álbum. Este tema tiene cierta afinidad con la cuarta pieza del álbum mientras preserva buena parte de la distinción vitalista propio de la faceta jazz-rockera de la banda. Los últimos 6 minutos y pico del álbum están ocupados por la pieza justamente titulada ‘Focus 11’, una belleza de tema donde se remodela esa manera ta nespecial que siempre tuvo el grupo de combinar exquisitez sinfónica y flotante soltura jazzera en sus composiciones más reflexivas. Lo que predomina aquí es un talante introspectivo aunque también se incluyen algunos pasajes manieristas donde se plasma una soltura jovial, siempre bajo la guía de los teclados y con la guitarra asumiendo la mayor parte del peso temático. En algunos momentos surge la flauta para realzar algunos pasajes del entrañable esquema melódico creado para la ocasión. Todo esto fue lo ofrecido en “Focus 11”, un disco que muestra a unos FOCUS en un solvente estado de gracia creativa: tal como dijimos en los pasajes iniciales de la presente reseña, FOCUS da amplias muestras de su capacidad para dar nuevos aires a la dimensión más esencial de su paradigma progresivo tanto en lo referente a la gestación de música interesante como a la elaboración de arreglos instrumentales sólidos. Se trata de un disco ganador.

- Muestras de 'Focus 11':


cesar inca mendoza

  • Más críticas del autor en:

autopoietican.blogspot.com