Crítica del disco de Herba d'Hamelí - 'Interiors' (2015)

El éxtasis de viajar desde el interior hacia la luz de la música progresiva contemporánea

Herba d'Hamelí - 'Interiors'
(28 febrero 2015, Autoproducido)

Herba d'Hamelí - 'Interiors

Hoy se da la ocasión de complacernos en presentar la más reciente obra de la banda catalana HERBA D’HAMELÍ, un disco monumental y hermoso que se titula “Interiors”: este trabajo fue publicado en febrero pasado. La alineación que grabó este disco está conformada por Carles Pinós [voz y teclados], Claudio Trullén [voz y guitarra acústica], Dani Fabré [bajo y voz], Guillem Roma [batería], Josep Tardío [flauta y teclados] y Valentí Pinós [guitarra eléctrica]. Esto quiere decir que el grupo vuelve al formato de sexteto con el ingreso del flautista Tardío, lo cual se traduce en un enriquecimiento de recursos sonoros al estilo del “Inversa Visual”; a su vez, si el propio Tardío aporta también labores de segundo teclista, entonces nos topamos con que el ensamblaje de HERBA D’HAMELÍ tiene la ocasión de robustecer sus niveles habituales de intensidad expresiva… ¡y vaya si aprovecha tal ocasión! En general, el repertorio de “Interiors” exhibe unas proyecciones musicales realmente monumentales, dando mucha cobertura a matices sumamente coloridos y cimas épicas en la mayoría de los desarrollos temáticos sin ningún tipo de remilgos. Por su parte, Trullén se encarga del rol que en el pasado tuvo Ricard Rius, y cumple a cabalidad con él. Por lo pronto, adelantamos que nos sentimos muy entusiasmados con lo que hallamos en “Interiors”: es un disco que nos golpea con una luz sonora magnífica mientras salimos de la cueva de la impaciencia en la que nos habíamos metido mientras aguardábamos algún nuevo disco de HERBA D’HAMELÍ tras haber disfrutado de los dos anteriores en sus debidos momentos (el antes mencionado “Inversa Visual” y “Girafes A Sibèria”). Veamos los detalles.

Pone las cosas en marcha el tema ‘Èxtasi Terrenal’, que se extiende a través de casi 11 ½ minutos de duración. De verdad que es todo un éxtasis disfrutar del despliegue temático que se desarrolla con electrizante expresividad fuerza y enorme pulso desde el mismo punto de arranque, incluso utilizando un vigor tremendamente aguerrido en ciertos pasajes estratégicos. Si alguna vez alucinamos cómo resultaría la travesura de trastornar el funcionamiento de una máquina del tiempo progresiva y creáramos una mezcla del GENESIS de la etapa 72-74, el CAMEL de la era 76-78, ATILA y ÄNGLAGÅRD, entonces ‘Èxtasi Terrenal’ es el producto de este escenario de ciencia-ficción melómana. Tarda un poco el canto en entrar en acción, pero cuando lo hace, el ensamble instrumental se articula con una sobriedad inteligente que permite crear coloridos naturales en torno al canto. La segunda pieza del álbum, ‘Claritat’, también dispone de un espacio generoso para sus expansiones sonoras: poco más de 10 ½ minutos. A pesar de lo que alude su título, la pieza comienza con una aureola otoñal y grisácea, elaborando un motivo que tiene algo de inquietante, tal vez algo tenebroso a un nivel cuidadosamente sutil. Algunos aires de familia hay con el BANCO DEL MUTUO SOCCORSO de los tres primeros álbumes en ese pasaje prologal, pero cuando ya se va instalando el cuerpo central de la pieza, la densidad imperante adquiere más brío y colorido, aunque sin abandonar del todo ese matiz inquietante que mencionamos hace un rato. Con una dupla rítmica que alterna cadencias jazzeras y grooves rockeros particularmente sofisticados a través de todas las variantes de motivos y ambientes que tienen lugar, el grupo hace abundante gala de la solvencia que tiene para pasearse por pasajes líricos que nos recuerdan al mejor GENESIS como a otros más robustos donde parecen reencarnarse los fantasmas de ATILA y COTÒ-EN-PÈL. En las partes cantadas se exuda una ceremoniosidad tan cautivadora que no nos habría molestado en lo absoluto.

‘Experimentació’ comienza muy metido en una mezcla de sinfonismo de vieja escuela y rock duro clásico, como un híbrido de JETHRO TULL y URIAH HEEP con parentescos ligados al retro-prog de residencia escandinava (ya sabemos, gente como ÄNGLAGÅRD, WHITE WILLOW y WOBBLER). A mitad de camino, un viraje inesperado nos lleva hacia terrenos propios del Canterbury que nos remiten a GILGAMESH y HATFIELD & THE NORTH, y cómo no, al jazz-progresivo de la escena laietana: claridad melódica y profundidad evocativa que laten dentro de atmósferas mayormente alegres. La pieza más larga del álbum es justamente la que lo cierra: ‘Viatge’, que dura casi 19 ½ minutos… ¡todo un viaje! Como si se tratara de una maquinaria que transita a velocidad constante por trayectorias infinitas con la motivación de un combustible inacabable, la banda no da indicios de agotamiento creativo alguno mientras asume la misión de desarrollar este mamut sonoro. Hallamos a lo largo del camino alusiones a e influencias de los estándares de YES, GENTLE GIANT, JETHRO TULL y CAMEL, referencias que el grupo utiliza con su propia visión y recicla con su propia garra, pero además, encontramos en este largo viaje postrero aires de familia con la robustez majestuosa que gozamos en la reciente hornada retro-progresiva italiana (LA MASCHERA DI CERA, UNREAL CITY, UBI MAIOR, NOT A GOOD SIGN). A pocos segundos de pasar la frontera del octavo minuto, un ejercicio de piano manierista abre el camino a un alucinante viraje temático donde el grupo explora la perfecta combinación de luminosidad armónica y tensión emocional; dicho viraje no es muy extenso de por sí, pero deja una huella duradera en la memoria inmediata del oyente mientras se prepara el camino para una nueva sección cantada donde predominan lo reflexivo y lo meditativo. Un siguiente motivo va orientado por la línea jazz-progresiva que ya se había explorado sesuda y pulcramente en la segunda mitad de ‘Experimentació’, solo que esta vez la flauta aporta un aura incrementada de calidez en medio de la instrumentación general. La parte final es un clímax imparable, un vendaval de exquisiteces melódicas y delicias armónicas congregadas donde la banda expone su faceta extrovertida sin tapujos ni reservas.

Bueno, bueno… ¡pero qué discazo! 2015 es otro año glorioso para HERBA D’HAMELÍ , sin duda. Lo que nos ha brindado el sexteto de Carles, Claudio, Dani Fabré, Guillem, Josep y Valentí con “Interiors” es un motivo de éxtasis total en la perenne apreciación del rock sinfónico como exaltación del arte musical: tras un periodo de hibernación en su mundo interior, este sexteto se muestra al exterior con un brioso brillo de mediodía. ¡Recomendado al 200%!


Nota: -/10


- Escucha el disco 'Interiors':


firma cesar inca mendoza

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