Crítica del disco de PTF - 'What is Constant' (2015)

La constante grandeza prog-sinfónica de PTF

Crítica de PTF - 'What is Constant' (2015)
(12 enero 2015, Musea Records)

PTF - What is Constant

Los japoneses de PTF vuelven a la carga con un nuevo disco donde siguen demostrando que dominan el arte de mantener en vigencia el sueño del rock sinfónico para el nuevo milenio. El nuevo disco en cuestión se titula “What Is Constant” y ha sido publicado a mediados de enero pasado por el sello francés Musea Records. El cuarteto conformado por el violinista Keisuke Takashima, el teclista Takeya Kito, el bajista Hiroyuki Ito y el baterista Yusuke Seki ha gestado un disco muy bueno con “What Is Constant”, rebosante de todo lo que ama el auditorio del rock sinfónico: desarrollos melódicos bien perfilados, manejo pulcro de diversos ambientes y esquemas rítmicos, gusto por lo fastuoso y la solvencia técnica en los arreglos. Con un repertorio trabajado en varios momentos del año 2014, el grupo ha concretado una labor muy bordada y lo confirmaremos tras nuestro repaso del repertorio del disco.

El disco comienza y termina con sendas piezas que se extienden más allá de los 7 minutos de duración: ‘Time Lapse’ y ‘The Boundless Scenery Of The Spheres’. ‘Time Lapse’, tras un prólogo sereno en base a piano y violín, se pone explícitamente majestuoso a la hora de elaborar su cuerpo central dentro de una línea de trabajo netamente sinfónica. Si bien el violín ocupa el rol protagónico con inmensa notoriedad, el grupo construye algún espacio sutil para abrir campo a un solo de bajo y también se centra en torno a un sobrio solo de órgano en un momento estratégico antes del segundo solo de violín. El clímax conclusivo es intenso sin romper con la aureola estilizada global de la pieza. ‘The Boundless Scenery Of The Spheres’ cierra el repertorio del álbum, y lo hace con un ejercicio de musicalidades sinfónicas intimistas y relajantes, no ajenas en algunos momentos al barroquismo juguetón que es fácil de encontrar en los mejores discos solistas de RICK WAKEMAN. Con todo, es la faceta de ceremoniosa de unos CAMEL la principal fuente de inspiración para este bello cierre del álbum. Con todo, el núcleo del repertorio está conformado por la suite de cuatro secciones titulada ‘The Thing (That Is Constant)’: cada sección dispone de un título autónomo y todas juntas acumulan casi 44 minutos de duración.

‘Glacier Blue’, la primera sección, articula una exquisita asociación de pasajes marcados por una gracilidad armónica de inspiración romántica con otros un poco más tensos, signados por una serie bombástica de inquietantes síncopas (al modo de una mezcla de EMERSON, LAKE & PALMER y BANCO DEL MUTUO SOCCORSO). Es justo en estos últimos momentos donde el diálogo entre batería y teclado articulan idóneamente el groove y la vitalidad que la instrumentación integral ha de concretar en esta situación concreta. ‘The Versatile’ asume en su pasaje introductorio una actitud contemplativa que tiende ciertos puentes sugerentes con los estándares del chamber-rock, y cuando pasamos al cuerpo central el ensamble se asienta bajo un ideario de jazz-rock melódico, muy afín al paradigma del mejor JEAN-LUC PONTY: el armado de estos momentos sucesivos se da dentro de una arquitectura prístinamente fluida. ‘Beyond The Ridge’ varía totalmente de registro y se complace en dar mil y una vueltas a un dinamismo extrovertido donde vigor y colorido se convierten en una sola cualidad sónica. Persisten las alusiones al paradigma de PONTY pero, sobre todo, hay conexiones cercanas con las bandas compatriotas KBB y KENSO, sin duda que las hay; sin ser rampantemente comercial, sin duda que el violín de Takashima sabe mantener la vitalidad llamativa de la pieza a través de sus casi 6 ¾ de duración. La cuarta y última sección, titulada ‘Cloud 9’, es la más larga de la suite, y de paso, la pieza más larga del álbum: 19 minutos y pico de espacio necesita el grupo para decir todo lo que necesita decir aquí. Los motivos transitan sólidamente desde un sinfonismo de estilo clásico hasta el swing coqueto de un buen jazz-prog, pasando por una alegre parte de country-rock. El interludio que empieza antes de llegar a la frontera del octavo minuto porta un aura ensoñadora donde las líneas de violín flotan con una magia especial. Finalmente, el grupo se enrolla elegantemente con el sencillo cuerpo central (un poco a lo CAMEL), aprovechando que su sobria elegancia resulta difícil de saturar al oyente empático.

Bueno, esto fue todo lo que nos ofrecieron los PTF con este bello disco titulado “What Is Constant”: parece que nada hay más constante que la constancia de estos cuatro músicos para congregar sus talentos individuales dentro de una inmensa creatividad colectiva que se toma muy en serio el propósito de mantener vigente el viejo pero incombustible sueño del rock sinfónico. ¡Disco altamente recomendado!


Nota: 9/10


- Escucha el disco 'What is Constant':

Beyond The Ridge [en vivo]:


firma cesar inca mendoza

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