Crítica del disco de Farmhouse Odyssey - 'Rise Of The Waterfowl' (2016)

Notas para una bella navegación progresiva

Farmhouse Odyssey - 'Rise Of The Waterfowl'
(5 enero 2016, Autoproducido)

Farmhouse Odyssey - Rise Of The Waterfowl

Hoy prestamos atención al joven grupo norteamericano FARMHOUSE ODYSSEY so pretexto de su segundo disco “Raise Of The Waterfowl”, el mismo que se publicó a inicios del primer mes del año. Conformado desde el otoño de 2012 por el teclista-vocalista Alex Espe, los guitarristas Aaron Laughlin y Alex Pepe (fungiendo el primero de ellos como cantante de apoyo), el baterista Thatcher Holvick-Norton y el bajista Ian Taylor, este grupo residente en la localidad californiana de Arcata se dedica a cultivar un estilo progresivo suntuoso y dinámico que combina fluidamente los legados del sinfonismo clásico y del movimiento jazz-progresivo con raíces en el Canterbury. “Raise Of The Waterfowl” es el disco que sucede al homónimo trabajo de debut que fue publicado en el año anterior 2015. Parece que este grupo se halla en un estado de gracia creativa pues se da muy buena mañana para concretar ideas musicales de excelente factura bajo estándares muy exigentes: adelantamos que “Raise Of The Waterfowl” nos parece un firme candidato para aparecer en posiciones privilegiadas dentro de las listas de discos progresivos favoritos del año 2016, aunque es verdad que todavía resulta muy apresurado aseverar cosas así. En todo caso, por ahora solo podemos explicar por qué tenemos tanto entusiasmo con este disco – veamos los detalles del mismo.

La dupla de ‘Daybreak’ y ‘Slumberless Sun’ nos pone en autos sobre la intencionalidad estética del quinteto. La canción que abre el álbum exhibe una agilidad colorida y cautivadora: 6 ½ minutos de magia sinfónica que destila suavidad y convicción en partes iguales, a paso firme hasta el explosivo clímax final. Siguiendo por los mismos pasos, ‘Slumberless Sun’ desarrolla un motif más conciso desde el cual la instrumentación se desarrolla con unas vibraciones un poco más gráciles: ojo al solo de guitarra tan espléndido que entra a tallar a poco de iniciada esta canción. Con la dupla de ‘Brain Song’ y ‘Calligraphy’, la banda empieza a mostrarse notoriamente más ambiciosa en cuanto a los explayamientos temáticos y las expresiones de vigor sonoro, y de hecho, su espacio compartido de 13 minutos y medio conforma uno de los picos máximos del repertorio. ‘Brain Song’ se arma sólidamente en base a los senderos melódicos trazados por la guitarra y los teclados, inspirados en los paradigmas de CARAVAN, GENTLE GIANT y HAPPY THE MAN en proporciones iguales, mientras los arreglos vocales apuntan al modelo Yessiano. El solo de guitarra que emerge poco antes de llegar a la barrera del quinto minuto y medio es simplemente espectacular, capaz de integrar dentro de sí una intensa síntesis de los momentos más enérgicos del vuelo sonoro precedente. Regresando al motif inicial para el epílogo, la pieza completa un bien dibujado círculo musical. Por su parte, ‘Calligraphy’ se mete de lleno en el molde Yessiano mientras establece nexos familiares con las bandas compatriotas ECHOLYN y DELUGE GRANDER. El swing escogido por la dupla rítmica permite al bloque instrumental global a mostrar una soltura refrescante mientras el vocalista explora matices expresionistas especiales de su canto. Para los sucesivos solos de sintetizador y guitarra, las vibraciones inspiradoras son de corte jazzero al estilo Canterbury. Con los 8 minutos y medio de duración que tiene ‘Space Revealed’ llegamos al ecuador del disco. Este extenso instrumental inicialmente se arma bajo la guía del piano y luego integrado orgánicamente en la armazón comunitaria de todos los instrumentos actores. El momento en que se luce el piano eléctrico se traduce en una expresión de sublime elegancia, mientras que el solo de guitarra se impone como un enérgico recurso de explosión de luminosidad musical: es en esta segunda instancia que se construye la ambientación final de la pieza, firmemente asentada sobre su meticulosa ingeniería jazz-progresiva. Hay aquí otro cénit del álbum.

‘Shipwreck’ nos lleva a territorios de ágil dinamismo, heredando el colorido absorbente de ‘Brain Song’ y la extroversión amable de ‘Daybreak’, añadiendo al empaque general varios ingredientes esenciales del estándar de la tradición del jazz-fusion de los 70s (especialmente, la faceta más melódica de unos WEATHER REPORT). Sin duda, tenemos aquí una de las labores más sofisticadas e impresionantes de la dupla rítmica, la cual se luce sin empacho mientras sustenta la exaltación inherente a la pieza con genial solvencia. Lo que viene a continuación es una maratón de poco menos de 16 minutos de duración… ¡y un título muy largo! ‘Speedbump Catalyst: Upon The Wheel, Blessing In Disguise, Energetic Tides, The Road Alone’ comienza exhibiendo una candidez sobria y contemplativa donde lo sinfónico y lo jazzero van de la mano con una fluidez notable. Los momentos de exaltación que entran a tallar en lugares estratégicos no son muy prolongados, pero ostentan suficiente fuerza de carácter como para reavivar la atmósfera dominante de una manera convincente – hasta aquí, tenemos un híbrido bien equilibrado de YES, JETHRO TULL y NATIONAL HEALTH. Más adelante, la banda se proyecta hacia facetas más calmadas de su visión musical: el piano se hace cargo de la voz cantante en esta instancia. La inserción de este paraje resulta crucial para lo que hemos de disfrutar en lo que queda de esta larga canción, pues la banda cuenta ahora con un foco firme para explayarse cómoda y cohesivamente en ambiciosos esquemas multi-temáticos. El resultado final se traduce en una portentosa cosecha de la siembra realizada con las cinco primeras canciones del disco. ‘Safe Passage’ es el breve puente de piano y sintetizador que sirve para enlazar el final de la mini-suite precedente y la última canción del disco, ‘From The Night Sky’. Esta pieza que dura poco menos de 4 ¼ minutos sirve para que el grupo explore por última vez su gusto por ambientes serenos y grooves jazz-rockeros delicados de talante Canterburyano. Las capas orquestales utilizadas en el interludio portan una magia única mientras que la sección final reitera oportunamente la faceta contemplativa del ensamble.

Como balance final, “Rise Of The Waterfowl” se erige como una obra magna dentro de la producción progresiva del año 2016. Más aún, vale la pena explorar sus dos disco y no quedarnos solamente con el más reciente, pero bueno, concentrándonos estrictamente en el presente, vale concluir que la gente de FARMHOUSE ODYSSEY ha hecho un trabajo tremendamente bordado con el repertorio de este disco. ¡Recomendado al 100%!


- Muestras de 'Rise Of The Waterfowl':


firma cesar inca mendoza

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