Crítica del disco de Godspeed You! Black Emperor - 'Luciferian Towers' (2017)

Música para torres diabólicas

Godspeed You! Black Emperor - 'Luciferian Towers'
(22 septiembre 2017, Constellation Records)

Godspeed You Black Emperor - Luciferian Towers

La última semana del pasado mes de agosto fue la temporada que eligió la gente de GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! para brindarnos adelantos, a través de las redes sociales, de su nuevo trabajo fonográfico, el cual se titula “Luciferian Towers”: más adelante habría de ser la fecha oficial de la publicación de este sexto trabajo de la banda, el 22 de septiembre, a través de Constellation Records. El colectivo canadiense cuenta actualmente con la alineación instrumentista de Aidan Girt [batería], David Bryant [guitarra y sintetizador MG-One], Efrim Manuel Menuck [guitarra, órgano y sintetizador OP-1], Mauro Pezzente [bajo], Michael Moya [guitarra], Sophie Trudeau [violines y órgano], Thierry Amar [bajo y contrabajo] y Timothy Herzog [batería]. En el contexto de los shows en vivo, se añade la presencia de Karl Lemieux, quien se encarga de la proyección de películas en 16mm. Para el primer tema del disco que ahora tenemos en nuestras manos, el nutrido ensamble contó con las colaboraciones de Bonnie Kane [saxofón y flauta] y Craig pederson [trompeta]. Con toda esta logística, la gente de GYBE! se apresta a asumir la gesta de suceder a “Asunder, Sweet And Other Distress” (2015), y realmente realizaron una buena faena. Claro está, estamos hablando de un ensamble que tiene mucha veteranía y mucho punche, factores que le han permitido alcanzar y permanecer en la cúspide del post-rock y la élite del rock experimental desde mediados de los 90s (exceptuando un hiato entre el 2004 y el 2010), por lo que no es de extrañar que los GYBE!, más allá de las preferencias particulares de cada oyente individual, sea capaz de mantener altos estándares de empuje y creatividad a través de los años. Pues bueno, 2017 es el año de “Luciferian Towers” y ya es hora de detenernos en los detalles de su repertorio, ¿de acuerdo?

Para empezar, hay que decir que el concepto nuclear de las composiciones de este disco se centra en las preocupaciones políticas del momento, una constante del grupo: reclamar el fin de las invasiones extranjeras y la eliminación de las fronteras, el demantelamiento del complejo industrial presidiario y reconocer la alienabilidad de los derechos básicos al acceso a la salud, la vivienda y la alimentación. Con sus 7 ¾ minutos de duración, ‘Undoing A Luciferian Towers’ abre el repertorio estableciendo un pletórico drone que se regocija en su propio minimalismo tétrico a punta de nervio neurótico. Los sonidos de cuerdas y efectos se unen en una nube densa que flota con una aureola de amenaza que parece inapelable, pero cuando emergen al frente algunas florituras de metales y maderas, la ambientación opresiva adquiere un matiz surrealista que permite a lo místico usurpar partedel lugar hasta entonces solo ocupado por lo terrorífico. De hecho, la intervención de los vientos apela más al free-jazz que a otra cosa, lo cual es muy efectivo a la hora de asentar un abierto contraste con las irrefrenablemente ominosas capas de guitarras. Solo en los dos últimos minutos se desarrolla una cabal estructura rítmica, la cual sirve de sustento para que la oscurantista majestuosidad del momento encuentre un foco oportuno para el clímax conclusivo. Luego de este impetuoso punto de arranque sigue la primera de las dos suites tripartitas del disco: ‘Bosses Hang’ y ‘Fam/Famine’. ¡Vaya título el de ‘Bosses Hang’!... ya nos suena combativamente desafiante desde el sonido de las sílabas. La primera parte de‘Bosses Hang’ instaura un groove parsimonioso que se explaya entre lo señorial y lo lánguido, usando un compás de 3/4. El empleo de un esquema sonoro psicodélicamente pesado está pensado para el realce del emotivo lirismo inherente al motif diseñado para el tema, un lirismo tan sencillo como envolvente. La segunda parte baja un poco la densidad reinante para centrarse en un recurso de sobriedad, el cual realmente no va a contrapelo de la anubarrada tensión sino que le da un giro más sutil. Así las cosas, el ensamble se dispone a reiterar monótonamente una escala sencilla mientras gradualmente va expandiendo su grosor expresivo con un pleamar de guitarreos y rotundas texturas de violín. El posicionamiento de expresionismo denso que se conquista en las instancias finales de la segunda parte se recogen certeramente en la tercera, siendo así que la estrategia en curso se enfoca en el desarrollo de un crescendo emotivo e inflamatorio, al modo de una luz que se proyecta audazmente hacia la iluminación de una cueva situada junto a la entrada al Averno. Este vitalismo renuncia a la majestuosidad de lo ominoso que tan entusiastamente había acogido el tema de entrada para apelar a la bizarría de la aurora boreal.

La segunda mitad del disco se inicia con ‘Fam/Famine’, tema que regresa al minimalismo meticuloso mientras le da un renovado toque dramático. En medio de la viril densidad sonora centrada en los guitarreos, el violín y ornamentos de teclado, se advierte la presencia de un aura triste que inspira al ensamble a crear un impresionista paisaje de otoñales añoranzas y lúgubres introspecciones. El motif está claramente inspirado por elementos orientales, y más claramente nos queda que parte de la intencionalidad de esta pieza es anticipar a algunas de las atmósferas predominantes que se insertarán y desarrollarán en lo que queda del repertorio. Los tres últimos temas del disco conforman la segunda suite del álbum, la cual se titula ‘Anthem For No State’, cuya inspiración proviene de la dramática mirada que los GYBE! echan al deterioro ambiental de su Canadá natal por causa de la desmesurada industrialización: la primera parte nos pone en alerta sobre el realce de lo melancólico bajo el gobierno de un lirismo tan sencillo como conmovedor, un lirismo que llena una ambientación etérea que algo tiene de distante a través de su patente conmoción emocional. La segunda parte transita hacia una espiritualidad más sobria mientras enriquece el groove iniciado en la primera parte. Los retazos y tonalidades de las múltiples guitarras se ensortijan en un sortilegio muy calmo cuyo encanto inherente nos hace desear que su expansión temática durara más de los casi 3 minutos que el grupo otorgó a esta sección particular. Pero bueno, así son las cosas y llega el necesario turno para el arribo de la tercera y última parte de ‘Anthem For No State’, una parte que desde la primera instancia muestra una garra neurótica y aguerrida, primero con un talante misterioso cuando la armazón de las tres guitarras va flotando a solas, y luego con un foco gallardo y bizarro cuando las dos baterías entran a tallar para añadir un cariz tribal a la ingeniería rítmica. Con este engarce de las dos baterías, se impulsa muy bien la coloratura global de los demás instrumentos. En momentos así se difuminan cualesquiera barreras que separan al estándar del post-rock y al del stoner, aunque son perfectamente reconocibles estos momentos de ácida exaltación a partir de lo que hemos apreciado en los dos discos precedentes de GYBE! Las bellas líneas melódicas del violín llegan a ocupar en algún momento un lugar protagónico, obligando a las guitarras a ensanchar sus diálogos mutuos en dispersiones bien encuadradas. Durando ocho minutos y medio, esta tercera parte de ‘Anthem For No State’ impone un temperamento lo suficientemente altivo como para gestar un imponente (y hasta insolente) clímax final para el disco.

Todo esto fue lo que se nos brindó en “Luciferian Towers”, un disco que sabe instaurar su guerrera majestuosidad a través de sus diversas variantes de tensión y densidad sonoras que se crearon para la ocasión. Música para hacer temblar a las torres diabolicas de nuestro mundo moderno y a sus caciques. El colectivo de GODPSEED YOU BLACK EMPEROR! parece tocado por una inspiración sobrenatural cada vez que organiza sus composiciones y ejecuciones bajo la ley de la furia existencialista y el orden de la reflexión sobre nuestro entorno actual, aunque claro... esto ya no es novedad para quienes hemos seguido su trayectoria desde esos lejanos mediados de los 90s. Tenemos en este nuevo disco otro motivo más para preservarlo en la élite de la vanguardia rockera de estos últimos decenios.

Calificación: 8,5/10


- Muestras de 'Luciferian Towers':


cesar inca mendoza

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