Crítica del disco de Il Castello Di Atlante - 'Arx Atlantis' (2016)

La ciudadela renovada del sinfonismo italiano

Il Castello Di Atlante - 'Arx Atlantis'
(19 abril 2016, Pick Up)

Il Castello Di Atlante - Arx Atlantis

Hoy nos toca presentar el nuevo trabajo fonográfico de la curtida y prolífica banda italiana IL CASTELLO DI ATLANTE, titulado “Arx Atlantis”. El nombre del disco, publicado a fines del pasado mes de marzo por vía del sello Aenima Recordings, significa lo mismo que el de la banda en el idioma latín. La formación del grupo consta de los veteranos de siempre Aldo Bergamini [guitarras y voz] y Paolo Ferrarotti [teclados, batería y voz] junto a Andrea Bertino [violín], Davide Cristofoli [teclados], Dino Fiore [bajo] y Mattia Garimano [batería]: de estos cuatro últimos, Fiore es el que lleva más tiempo como integrante del grupo. En el caso de Garimano tenemos a un baterista permanente que reemplaza parcialmente al baterista original y aún vigente miembro Ferrarotti, el cual prefiere en su actual edad pasarse al rol de segundo teclista y ocasional baterista adicional mientras sigue alternando roles vocales con su colega eterno Bergamini. La línea de trabajo de IL CASTELLO DE ATLANTE sigue centrada en cultivar un sinfonismo rico y estilizado, fiel tanto a la tradición de la primera escuela británica como a la primera escuela de su propio país. Junto a la vitalidad de YES y la espiritualidad de GENESIS conviven la magia de PREMIATA FORNERIA MARCONI, el lirismo prístino de LOCANDA DELLE FATE, la calidez señorial de LE ORME y la fuerza de METAMORFOSI. La gente de IL CASTELLO DI ATLANTE siempre ha sabido darle un sabor propio a la amalgama de las influencias recibidas, y en el caso de este bello disco que es “Arx Atlantis”, ésta sigue siendo la regla. Pasemos ahora a los detalles del disco en cuestión.

Ocupando un espacio de 10 ¼ minutos, ‘Non Ho Mai Imparato’ da inicio al repertorio con una fastuosidad irresistible, rebosante de magnetismo melódico, el mismo que es perpetrado con un refinado punche rockero. La intensa y extrovertida amalgama de riffs guitarreros y orquestaciones de múltiples teclados viene oportunamente sazonada por retazos de violín. Poco antes de pasar la barrera del quinto minuto y medio, el grupo transita a un motivo más furioso que el anterior, lo cual abre campo para el ulterior explayamiento de un solo de órgano. Es una pena que este motivo, con todo el gancho que tiene, sea tan breve, pero es suficiente para elaborar un clímax señorial antes de que un pequeño puente ceremonioso retome el motivo inicial con miras a gestar una conclusión majestuosa para la canción. Una gran apertura para el álbum, sin duda, y la misión de sucederla está a cargo de ‘Il Vecchio Giovanne’… y la misión se cumple con rotunda solvencia. En efecto, esta pieza que es solo un poco menos extensa que la primera despliega un atrapante y conmovedor colorido melódico trazado por un lirismo contundente en su refinamiento romántico, el mismo que a lo largo del camino se beneficia de ocasionales ornamentos manieristas. El encuadre de violín y teclados ocupa un rol más destacado dentro del esquema instrumental, lo cual ayuda a que el sentido orquestal de la composición se muestre particularmente relevante. ‘Ghino E L’Abate Di Cligni’ se centra en recursos de expresividad sobria y serena: el escenario sonoro porta una espiritualidad relajada como si estuviera envuelta bajo el manto de una bruma otoñal, algo muy afín a lo que notamos en los momentos más solemnes del paradigma Genesiano, y también en los dos primeros álbumes de PFM. Cabe señalar el rol que cumple Tony Pagliuca como invitado especial a los teclados: sí, nos referimos al tecladista histórico de LE ORME, uno de los grupos crucialmente influyentes en el desarrollo histórico de la visión musical de IL CASTELLO DI ATLANTE.

La antepenúltima pieza del álbum se titula ‘Il Tempo Del Grande Onore’ y ciertamente se trata de la canción más ligera del álbum. Tras un breve pasaje preparatorio signado por un groove tribal de talante misterioso, la canción da rienda suelta a su vitalismo directo. Un breve interludio reposado sirve para consolidar al motivo central rumbo a su reprise conclusivo. No debemos pasar por alto la anécdota entrañable de que para esta ocasión Massimo Di Lauro aparece como invitado especial al violín: este músico que estuvo en la banda desde su origen nos obsequia una despedida por la puerta grande para el deleite de nuestros oídos. Durando cerca de 16 ½ minutos, ‘Il Tesoro Ritrovato’ cierra el álbum con una sólida síntesis de los aspectos esencialmente sinfónicos con los que se ha venido obsequiando a nuestros oídos a lo largo del álbum. Comenzando con una apertura solemne a lo YES, el grupo saca buen provecho de la situación para desplegar un efectivo retrato de los efluvios emocionales propios de la actitud contemplativa: las escalas de piano a la base sirven de asidero especial para esto, así como el canto compartido por Ferrarotti y Bergamino. Más adelante, el grupo gira a una sección más animada en la que el factor Yessiano se mezcla perfectamente con los aromas esenciales de los paradigmas respectivos de PREMIATA FORNERIA MARCONI y LOCANDA DELLE FATE. Si bien la patente prestancia de este ambiciosamente extenso tema no llega a igualar el esplendor establecido en las dos primeras canciones del álbum – sus puntos culminantes, según nos parece –, no deja de ser un cierre idóneo para el repertorio de “Arx Atlantis”, habida cuenta que su luminosidad melódica se deja llevar grácilmente por sus perpetuos centelleos sinfónicos. La orquestación final y el golpe postrero de gong completan el cuadro sonoro con total cabalidad.

Todo esto fue “Arx Atlantis”, un disco muy bello, tal como dijimos en algún lugar del primer párrafo de la presente reseña. La propuesta de IL CASTELLO DI ATLANTE sigue asentada como una firme ciudadela dentro de la élite prog-sinfónica de Italia, y teniendo en cuenta que la alineación del grupo ha recibido una renovación parcial, esto puede muy bien significar que aún nos deparan muchas obras de gran factura de parte de esta entidad musical. Por lo pronto, recomendamos “Arx Atlantis” como el estupendo disco que es.


- Muestras de 'Arx Atlantis':

Non Ho Mai Imparato:


cesar inca mendoza

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