Crítica del disco de Jordsjø - 'Jord' (2017)

Una muy interesante propuesta progresiva desde Noruega

Jordsjø - 'Jord'
(27 enero 2017, Autoproducido)

Jordsjø - Jord

Hoy viajamos a la capital noruega de Oslo para toparnos con el dúo folk-space-progresivo JORDSJØ, el cual está conformado por Håkon Oftung [voz, flauta, guitarra y teclados] y Kristian Frøland [batería y percusión], so pretexto de su disco “Jord”. Publicado a fines de enero del presente año 2017 (tanto en formato físico de casete como download desde el blog de Bandcamp del grupo), se trata del tercer trabajo del grupo tras el debut homónimo del año 2015 y “Jordsjø” del 2016 (además de un disco compartido con BREIDABLIK que se titula “Songs From The Northern Wasteland”, también del 2016). El grupo basa su estilo musical en un directo enfoque retroprogresivo que se alimenta simultáneamente de la tradición sinfónica, el folk-rock ambicioso que dejó grandes huellas tanto en la avanzada rockera escandinava de los 70s como en la británica, y también en los bosquejos lisérgicos propios de la electrónica progresiva de inspiración germánica y del space-rock.

La miniatura de un minuto y tres cuartos ‘Over Vidda’ da inicio a las cosas portando un aura mística y cósmica a la vez: vientos agudos y tenues flotan sobre sobriamente sinuosas capas de sintetizador que tienden hacia lo oscuro. Claro está, su principal función es la de preparar el terreno para el pronto arribo de ‘Abstraksjoner Fra Et Dunkelt Kammer’, canción que se proyecta magníficamente hacia una cálida ingeniería melódica claramente definida bajo las pautas de la tradición prog-sinfónica con un talante preferentemente sereno, pero abriendo campo finalmente a la emergencia de momentos más extrovertidos. Bebiendo por igual de los legados de PINK FLOYD (etapa 71-73) y de los inolvidables héroes del prog escandinavo de los 70s RAGNARÖK y ELK, la gente de JORDSJØ se pone en una línea similar a las que siguen otros grupos escandinavos retro-progresivos del momento como son AGUSA y ELDBERG. La siguiente pieza es instrumental y se titula ‘Finske Skoger’, no llegando a completar los tres minutos de duración: su atmósfera central es netamente pastoral, a medio camino entre los paradigmas de JETHRO TULL y FAIRPORT CONVENTION, plasma cabalmente la fineza lírica de ambos referentes. Para esta ocasión, el dúo cuenta con la colaboración del bajista Robert William Dall Frøseth. La secuencia de ‘Jord I’ y ‘Jord II’ es la sección más ambiciosa del álbum, ocupando un total de 15 minutos y 50 segundos. ‘Jord I’ comienza con un enclave instrumental razonablemente gozoso bajo una aureola de prístina majestuosidad, la misma que se habrá de tornar melancólica cuando entre a tallar la sección cantada.Hay un interludio para dicha sección que ostenta una exquisitez sinfónica irresistible, siendo así que los teclados ocupan un rol predominante (órgano, piano y mellotrón); es una pena que este interludio no dure un poco más, dado que su luminosidad particular podía dar para cierta expansión lisérgica, pero es que la canción tiene que seguir su flujo multitemático de forma natural.

Tras el épico epílogo de ‘Jord I’, ‘Jord II’ instaura inicialmente un terreno bucólico que nos remite fácilmente a los GENESIS del “Trespass” y a los NOVALIS de los tres primeros álbumes. Un poco más adelante, el cuerpo central alterna pasajes de resuelto colorido con otros donde predomina la gracilidad etérea. Aquí hallamos, dicho sea de paso, uno de los solos de sintetizador más hermosos del disco, y de hecho es el más extenso. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto y medio, un viraje temático nos transporta a territorio de WHITE WILLOW (de los discos #1 y #3) antes de volver a replantear el dinamismo de una de las secciones melódicas precedentes, siendo así que el grupo se da buena maña para refrescarlo con una pomposa elegancia. Efectivamente, con el dual concepto de ‘Jord’, el grupo ha creado el cénit del disco, pero aún falta un poco más. El penúltimo tema se titula ‘La Meg Forsvinne!’ y consiste, en buena medida, en una prolongación del espíritu general del tema #2: las partes más agresivas se sostienen sobre los riffs de guitarra y las bases armónicas de un semi-distorsionado órgano. Los últimos 4 ¾ minutos de “Jord” están ocupados por la pieza oportunamente titulada ‘Postludium’: su estructura nos toma de sorpresa pues se sostiene sobre una ingeniería electrónica de aureola celestial, un guiño nada sutil al período 74-77 de TANGERINE DREAM. Los loops y capas de sintetizadores están prioritariamente diseñados para aludir a una calma reflexiva, pero en los momentos finales hay una especie de combinación de ceremoniosas fluctuaciones y tensiones abstractas: con las bases finales de órgano hay un realce del factor ceremonioso. Recientemente el grupo se ha ampliado como cuarteto, y de todas maneras, no se trata de una movida artificiosa porque sobre el escenario el personal de JORDSJØ siempre necesitaba ampliar su logísitica cuantitativamente: ojalá tengamos pronto más novedades de parte del grupo porque el material contenido en “Jord” nos ha dejado con ganas de más.


- Muestras de 'Jord':


cesar inca mendoza

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