Crítica del disco de Kayo Dot - 'Plastic House on Base of Sky' (2016)

Resplandecer es el imperativo absoluto del art-rock ecléctico

Kayo Dot - 'Plastic House on Base of Sky'
(24 junio 2016, The Flenser Records)

Kayo Dot - Plastic House on Base of Sky

Hoy nos toca volcar nuestra atención en KAYO DOT y su nuevo disco “Plastic House On Base Of Sky”, el mismo que fue publicado a fines de junio pasado: el repertorio contenido en este disco fue grabado y producido a lo largo de varias sesiones que tuvieron lugar entre agosto del 2014 y diciembre del 2015, lo cual le convierte en sucesor natural de “Coffins In Io”, el disco inmediatamente anterior (del año 2014). Para este nuevo disco, el líder Toby Driver [canto, bajo, sintetizadores y guitarra] se hace acompañar por el baterista Keith Abrams, el saxofonista Daniel Means, y ocasionalmente, por el guitarrista Ron Varod. Pero además, también aparece una infinidad de instrumentistas de apoyo a lo largo del disco: hay un ensamble de cuerdas conformado por los violinistas Sage Riesman, Stacey Winegyn y Bing Minz, los violistas Roman Celine y Dabe Wyche, el cellista Alex Travelion, y el contrabajista Landen Chelengs, y hay una interesante pléyade de teclistas conformada por Lemuel Bardor (al clavicordio), Duggan Elston (al órgano Hammond), George Chamdles (al piano eléctrico Fender Rhodes), Bree Eng (al órgano de fuelles), Valentin Dublev (al mellotrón) y Gloria Hattifer (a la celesta). Otros invitados son Ephraim Narata (fliscorno), Bhin Turmes (trompeta), Charmana Tressel (armónica de cristal), y la dupla percusionista de Stelvio Nebulli y Guillaume Veltaj. ¿Qué nos cabe esperar de este nuevo álbum? El antes mencionado disco predecesor “Coffins In Io” ocupó el rol de mostrar un replanteamiento importante del enfoque estilístico – de por sí ecléctico e impredecible desde sus inicios – que KAYO DOT quería desarrollar tras su monumental obra doble “Hubardo” (2013), la cual exponía una recapitulación sistemática de todos los recursos musicales utilizados desde que esta entidad nació de las cenizas de MAUDLIN OF THE WELL, allá por el año 2003. Pues bueno, lo que tenemos aquí en “Plastic House On Base Of Sky” es una propulsión de los aires nuevos que trajo “Coffins In Io” a lo largo de una nueva trascendencia musical que revalora el ideal de lo progresivo a través de su mezcla con elementos de la experimentación rockera de la primera mitad de los 80s, el legado del rock gótico y ciertos modismos de origen krautrockero.

‘Amalia’s Theme’ pone en marcha las cosas creando y marcando atmósferas etéreas sobre un esquema rítmico cuya patente gracilidad es manejada con sobria sofisticación: si podemos imaginar un híbrido entre los JAPAN del último disco y los ORCHESTRAL MANOEUVRES IN THE DARK de la etapa 81-82 que se encuadra dentro de una arquitectura inusual al modo del típico rock sinfónico, pues entonces nos hacemos una idea muy aproximada de lo que tiene lugar aquí. La canción es vigorosa y tiene aspiraciones a desarrollar un fulgor muy propio, pero también emana una inquietud existencialista lúcidamente sobria. Bajo el elocuente título de ‘All The Pain In All The Wide World’ emerge la canción más extensa del disco, durando 10 minutos y pico. Tanto el groove como la ambientación general gestan algo así como una continuación de las huellas estilísticas de la canción precedente, pero, por otra parte, el canto de Driver refleja una urgencia emocional mucho más pronunciada, lo cual nos indica que debemos prestar una especial atención al desarrollo de las armazones instrumentales que tienen lugar. En efecto, hay más tensión en ellas, una tensión que no contradice sino que enriquece y remodela la cualidad etérea que antes había sido protagonista de una forma más directa. Es como si ahora se hubiesen insertado elementos de la faceta más luminosa del estándar de THE JESUS AND MARY CHAIN junto con algunos trucos deconstructivos a lo zeuhl: con este ataque por dos bandas, la ciudadela sónica creada por el ensamble resulta impactada con una aureola estimulantemente belicosa.

Tras este cénit del disco emerge ‘Magnetism’, cuya misión es la de recoger la furia renovadora de la canción precedente mientras la labor de las guitarras acoge una responsabilidad acrecentada en el bloque instrumental íntegro. Cumpliendo con las simultáneas misiones de sintetizar las espiritualidades específicas de las dos primeras canciones y de elaborar una renovadora musculatura rockera dentro de los patrones musicales reinantes, ‘Magnetism’ captura una especie de rabia emocional que preserva una elegancia etérea en su ingeniería de ropajes sonoros. Durando poco menos de 8 ¾ minutos, ‘Rings Of Earth’ es la segunda pieza más larga de este repertorio, y cumple con la incómoda, aunque finalmente exitosa misión de suceder al doble clímax gestado por la sucesión de ‘All The Pain In All The Wide World’ y ‘Magnetism’. Recreando en su mayor parte el groove y la ambientación general de ‘Amalia’s Theme’ para la base temática, el ensamble se pone a consolidar un régimen sonoro sofisticado que fusiona lo Crimsoniano con el krautrock electrónico mientras sigue preservando algo del oscurantismo gótico de THE JESUS AND MARY CHAIN y la vitalidad exploradora de los OMD. Esta canción tiene un gancho innegable: a pesar de que el pasaje de cierra está bien estructurado y perfectamente amalgamado con el desarrollo temático que ha tenido lugar, nos frustra que tenga que llegar a su fin. Pero tiene que darse este momento para que se dé el turno de la última canción, la cual se titula ‘Brittle Urchin’. Durando 4 minutos y medio, la canción se centra en una sobria densidad emocional que primero aparece bajo la guisa de de un minimalismo otoñal y espartano, para luego florecer con una especie de exaltación mística, aunque sin abandonar la espiritualidad cortante que se avizoraba desde el inicio. De hecho, el abrupto final tiene total sentido para el final de esta canción. En cierto modo, esta canción nos recuerda a los TALK TALK de los dos últimos discos.

Bues bien, todo esto fue “Plastic House On Base Of Sky”, un disco de muy buena factura y que ostenta una vitalista percepción de ciertos lugares hacia los cuales se puede proyectar el rock experimental de nuestros tiempos mientras conserva una sana dosis de sensibilidad “retro”. Toby Driver y sus secuaces en KAYO DOT siguen volando a firme velocidad a través de los cielos que cubren su renovado hogar musical.


- Muestras de 'Plastic House on Base of Sky':


cesar inca mendoza

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