Crítica del disco de Pat Metheny - 'The Unity Sessions' (2016)

Un episodio vital e íntimo con la Pat Metheny Unity Band

Pat Metheny - 'The Unity Sessions'
(6 mayo 2016, Nonesuch)

Pat Metheny - The Unity Sessions

Hoy tenemos la muy grata ocasión de comentar nuestras impresiones sobre este fabuloso CD doble que es “The Unity Sessions”, un álbum de la PAT METHENY UNITY BAND en el que el incombustible genio del jazz contemporáneo Pat Metheny se asocia con el saxofonista-clarinetista Chris Potter, el bajista Ben Williams y el baterista Antonio Sánchez, añadiéndose al ensamble como invitado especial Giulio Carmassi, quien toca piano, sintetizador y fliscorno, además de ejercer algunas partes cantadas: de hecho, él forma parte de esta empresa desde los días de “Kin (←→)”, el segundo álbum, pero por alguna razón su nombre y arsenal instrumental aparecen en letra más pequeña que los del cuarteto. Los días de la PAT METHENY UNITY BAND empezaron. El material contenido aquí fue grabado en un “black box theater” sin público, estando presente ante los músicos solamente los integrantes de los equipos de sonido e iluminación y los camarógrafos. Este material fue filmado para ser editado en DVD y Blu-Ray en el año 2015, pero desde el mes de mayo del año 2016 lo tenemos en CD por vía del sello Nonesuch. Metheny se hace cargo de las guitarras eléctrica y acústica, la guitarra-sintetizador, los efectos electrónicos y el orchestrion, mientras Potter toca los saxofones tenor y soprano, el clarinete barítono, la flauta y algo de guitarra en alguna ocasión, y la dupla rítmica nos muestra a Ben Williams alterna el bajo eléctrico y el contrabajo, además de Antonio Sánchez, que no solamente toca la batería sino también algo de cajón (instrumento de percusión originario del folklore afroperuano y que desde los 80s se expande en las vanguardias fusionescas del mundo). Carmassi sabe integrarse en medio de este entramado para potenciar y vehiculizar su intrínseca sofisticación. La mayor parte del repertorio contenido en “The Unity Sessions” procede de los dos trabajos de estudio del grupo, “Unity Band” y el antes mencionado “Kin (←→)”.

La dupla de ‘Adagia’ y ‘Sign Of The Season’ pone en marcha las cosas: tenemos en primer lugar una serena introducción de guitarra que exhibe de manera perfectamente prístina su núcleo melódico mientras deja algunos breves espacios vacíos en el camino, para que luego el quinteto en pleno nos impacte con un despliegue de vitalidad musical bajo un ropaje de infinita elegancia. La exquisitez sublime de los respectivos solos de saxofón y contrabajo ayudan enormemente a enriquecer el motif central con una magia irresistible dentro de una electricidad expresiva que sabe cómo expandir su luz esencial sin abrumar. ‘This Belongs To You’ tiene la misión de instalar una instancia de envolvente serenidad donde la luz de lo melodioso reina con refinada rotundidad la excursión instrumental en la que la guitarra acústica y el saxo tenor dirigen en compartido protagonismo el desarrollo temático… un desarrollo temático conmovedoramente hermoso, ¿qué otras palabras se nos pueden ocurrir ahora para describir este pasaje particular del disco? Acto seguido, ‘Roofdogs’ instala una atmósfera jovial sobre un compás de 18/8 que sirve, entre otras cosas, para que Metheny nos brinde un estupendo solo de guitarra-sintetizador, muy extenso mas para nada extenuante, pues irradia una musicalidad contundente. El esquema rítmico derrocha unas vibraciones extrovertidas muy útiles también para el posterior solo de saxofón y el sucesivo matrimonio de este instrumento con la guitarra-sintetizador. La dupla de ‘Cherokee’ y ‘Genealogy’ marca un camino por el sendero del free-jazz, comenzando primero con un talante contemplativo a partir del dueto de guitarra y saxofón para luego derivar hacia una estrategia más intensiva. La primera de estas piezas fue compuesta por el maestro inglés Ray Noble. Durante 15 ¼ minutos, ‘On Day One’ nos ofrece otro momento climático del repertorio y lo hace creando un espacio intermedio entre la elegancia jovial de ‘Sign Of The Season’ y la intensidad exquisita de ‘Roofdogs’. Para los poco menos de 11 minutos restantes del volumen 1 tenemos a ‘Medley’, que es justamente lo que el título indica, un popurrí de composiciones de Metheny a la guitarra acústica (ubicamos porciones de ‘Minuano’, ‘Last Train Home’ e incluso ‘This Is Not America’).

Durando casi 13 minutos, ‘Come And See’ abre el segundo volumen de este ítem desplegando aires exóticos que parece retratar la cándida luz primitiva un tranquilo amanecer. En una segunda instancia, el ensamble íntegro explora y erige un groove reconocible desde el cual se recrea una atmósfera fusionesca perfectamente lograda. Una vez más, tenemos. Con la secuencia de ‘Police People’ y ‘Two Folk Songs (#1)’, el ensamble exhibe más recursos polícromos de su fantástico arsenal sonoro. ‘Police People’ es un recordatorio del breve pero productivo periodo de colaboración entre Metheny y ORNETTE COLEMAN (el álbum “Song X”): aquí el grupo opera con una musculatura grácil a la hora de instalar el cuerpo central de la pieza. ‘Two Folk Songs (#1)’, siendo tremendamente lírico en su esquema temático, recibe de parte del quinteto una cirugía de incandescencia sonora donde cada poro de ruido es expresión de la celebración de la vida. ‘Born’ cumple con la función de aportar un solaz de absorbente melancolía sobre un compás de blues lento. Casi rindiendo simultáneos homenajes a MILES DAVIS y a la primera etapa de WEATHER REPORT, el ensamble aporta una sólida luminosidad a la bruma reinante. Llega el momento para que emerja ‘Kin’, fabulosa pieza homónima del segundo álbum de la UNITY BAND y que aquí también se refleja en una versión excelsa y vitalista. Su energía vitamínica y su poderosa riqueza melódica son, en buena parte, resultado del impulso creativo que se ha estado motivando y retroalimentando imparablemente desde el instante inicial del repertorio. Durando un poco más que ‘Kin’, ‘Rise Up’ surge a continuación para proseguir por esta vía de vitalismo incandescente, aunque en este caso se nota que el esquema rítmico es un poco más sofisticado en ciertos pasajes y también hay un manejo más fluido de las variaciones de atmósfera que entran a tallar a lo largo del camino. Desde su locación se puede interpretar al rol de esta pieza como la síntesis definitiva de las aristas y matices más señoriales del esquema grupal. ‘Go Get It’ es una de las piezas más breves del repertorio con sus 4 ¼ minutos de duración, pero tiene suficiente punche como para cerrarlo con un vigor alucinante: la composición tiene un norte free-jazzero pero el arreglo escogido se acerca más propiamente al inmortal universo Hendrixiano. Realmente se produce un incendio sonoro desde las cuerdas de la guitarra mientras la compleja ingeniería rítmica utilizada por Sánchez aporta una aureola de travieso refinamiento al asunto.

Todo esto fue lo que apreciamos y gozamos en “The Unity Sessions”: este proyecto de la PAT METHENY UNITY BAND es una entidad que bien vale la pena conocer y degustar a través de su discografía de estudio y en directo. Podemos aventurar la hipótesis de que este disco doble en vivo – o el DVD – es la perfecta vía de entrada para el neófito.


- Muestras de 'The Unity Sessions':

This Belongs To You:

Kin:


cesar inca mendoza

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