Crítica del disco de Thinking Plague - 'Hoping Against Hope' (2017)

Cánticos de desesperanza

Thinking Plague - 'Hoping Against Hope'
(10 febrero 2017, Cuneiform Records)

Thinking Plague - Hoping Against Hope

Los maestros estadounidenses de THINKING PLAGUE regresan al ruedo fonográfico con un ímpetu renovado, y lo hacen con un disco titulado “Hoping Against Hope”, el mismo que fue publicado por Cuneiform Records durante la primera mitad del pasado mes de febrero. La alineación nuclear del grupo consiste actualmente en Dave Willey [bajo y acordeón], Robin Chestnut [batería y percusión], Bill Pohl [guitarras], Mike Johnson [guitarras y efectos Midi], Mark Harris [saxofones alto y soprano, clarinete, flauta y clarinete bajo] y Elaine di Falco [canto, acordeón, piano y piano de juguete]. Se trata, pues, del primer disco en el que operan dos guitarristas en el entramado de los THINKING PLAGUE, algo que ha venido funcionando desde hace un par de años tal como se había anunciado en su momento en el perfil de Facebook del grupo. Casi todo lo que suena en el disco fue grabado en Mighty Fine Productions, en Denver (Colorado), exceptuando las partes de guitarras y bajo, las cuales fueron grabadas en el estudio doméstico de TP. El rol de los teclados disminuye su protagonismo en comparación con otros álbumes anteriores de la banda, pero Johnson (uno de los miembros fundadores) aporta sonidos sintéticos al entramado grupal por vía de la tecnología Midi; por otro lado, es digno de destacar el aumento crucial en la presencia de los vientos a la hora de expandir las ideas musicales creadas para cada pieza contenida en el álbum. Repasemos ahora los detalles del repertorio de “Hoping Against Hope”.

Durando poco más de 6 ½ minutos, ‘The Echoes Of Their Cries’ abre el álbum con una ceremoniosidad grisácea que se alimenta en sus primas instancias de los retazos combinados de acordeón y clarinete antes de que el ensamble en pleno entre al ataque por todos los frentes con una furiosa ingeniería musical. Las usuales influencias de FRANK ZAPPA, HENRY COW y (en menor medida) UNIVERS ZERO están a la orden del día, pero siempre está operando esa esencia peculiar de THINKING PLAGUE que en la época de fines de los 90s e inicios del nuevo milenio conquistó su voz definitiva. Las alternancias entre los pasajes exultantes y los reposados están manejadas con suprema pulcritud. El instrumental ‘Thus Have We Made This World’ sigue a continuación para remodelar y capitalizar la furia precedente por vía de la utilización de un nervio surrealista en los complicados – casi humanamente imposibles – arreglos en los que cada input se integra osada y retorcidamente en extravagantemente exquisitos diálogos con los demás. Es casi como una feria organizada por una plaga de espíritus jovialmente siniestros que se dedican continuamente a desencajarla y reconstruirla. Para esta ocasión, Mike Boyd se hizo cargo de la batería mientras que Adriana Teodoro-Dier hizo lo propio con el piano de juguete (ella volverá a colaborar para tocar el piano en las dos últimas canciones del disco). ‘Commuting To Murder’ es el perturbador título de la tercera pieza del álbum y se caracteriza por ostentar una espiritualidad más grave que la del tema anterior, aunque algo queda de esa atmósfera de festival deconstructivo. Hay unos fraseos de guitarra que portan una magia perturbadora mientras llenan espacios señalados por las florituras del saxo soprano.

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El ecuador del disco está ocupado por el tema que justamente le da título. Aquí, el aura ceremoniosa que había imperado en la canción de apertura se torna envolvente sin renunciar del todo a los matices de furia y vigor expresivo: en todo caso, dichos matices quedan reestructurados bajo una modalidad flotante donde lo más patente es la sensación de grisáceo misterio. Así las cosas, el grupo halla algunos momentos en los cuales focalizar su capacidad de crear sonoridades y ambientes relajados. Claro, en otros pasajes, el swing aumenta notoriamente su intensidad y lo hace con el empleo de complejas fluctuaciones rítmicas de tenor jazz-rockero. Kathryn Cooper aporta algunas líneas de oboe. El pasaje final de ‘Hoping Against Hope’ es solemne al modo de un ritual amenazador: de hecho, los arreglos de batería ostentan un swing marcial. ‘The Great Leap Backwards’ es una canción muy densa, aunque para nada sobrealimentada: la densidad emocional en torno a la cual gira su desarrollo temático ostenta una gracilidad majestuosa a través de su turbada nocturnidad. Como dato curioso, el bajista Dave Willey pasa a ocupar el rol de baterista en esta canción mientras que el bajo pasa a manos de Simon Steensland, una de las máximas figuras escandinavas del rock-in-opposition de nuestros tiempos. Con sus 13 ¾ minutos de duración, ‘A Dirge For The Unwitting’ resulta la pieza más extensa del álbum y también es la que cierra el repertorio. Su señorío y su magia desasosegada son herederas directas del núcleo temático de la pieza homónima, aunque también advertimos que presume de dos cosas: 1) tener un índice jazzero más pronunciado en los momentos donde la batería ocupa un rol relativamente predominante, y 2) transitar por venturosos parajes oscurantistas en el extenso interludio de talante lánguido. Los minutos finales brindan un paisaje boscense en el que las notas reptan y terminan apoderándose de todos los espacios con gótica autoridad. Posiblemente esta pieza simbolice el fatal cumplimiento de la amenaza bélica anunciada en el epílogo de ‘Hoping Against Hope’: de ser así, ambas piezas conformarían una dupla épica tremendamente monumental.

Todo esto fue lo que la gente de THINKING PLAGUE nos ofreció con “Hoping Against Hope”: un catálogo de cánticos de desesperanza que brinda una esperanza sólida para la supervivencia del ideal del rock progresivo en sus aristas más vanguardistas. Por supuesto que recomendamos este disco al 100% (si no al 500%) por la estupenda factura estética que en él se plasma a lo largo de sus casi tres cuartos de hora de duración; a estas alturas del partido, ya no es sorpresa para nosotros que los THINKING PLAGUE, líderes del rock-in-opposition norteamericano durante estos tres últimos decenios, gocen de enormes cualidades en sus pasiones creativas, pero eso no quita nada al deleite que sentimos cuando dirfrutamos de “Hoping Against Hope”. De lo mejor que hemos escuchado en este primer trimestre del año 2017, ¡y posiblemente permanecerá inamovible en el tope de nuestra lista del año!

Calificación: 9,5/10


- Muestras de 'Hoping Against Hope':


cesar inca mendoza

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