Crítica del disco de David Gilmour - 'Luck and Strange' (2024)

Una delicia y un delicado lujo del mítico guitarrista de Pink Floyd

David Gilmour - 'Luck and Strange' (6 de septiembre de 2024)
Sello: InsideOut; Calificación: 6,8

David Gilmour - Luck and Strange

1. Black Cat 1:16
2. Luck and Strange 6:54
3. The Piper's Call 5:15
4. A Single Spark 6:02
5. Vita Brevis 0:46
6. Between Two Points 5:46
7. Dark and Velvet Nights 4:41
8. Sings 5:15
9. Scattered 7:26
10. Yes, I Have Ghosts (bonus track)
11. Luck and Strange - Original Barn Jam (bonus track)


Músicos:
David Gilmour: Guitarras, piano, voz, ukulele, bajo, órgano, teclados...
Guy Pratt: Bajo
Adam Betts: Batería y percusión
Rob Gentry: Sintetizador, teclados, piano, órgano

* Músicos adicionales:
Richard Wright: Piano y órgano Hammond en tema #2; Romany Gilmour: Voz principal en tema #6, coros y arpa; Gabriel Gilmour: Coros; Roger Eno: Piano en temas #1, #9; Steve DiStanislao: Batería en tema #2; Steve Gadd: Batería y percusión; Tom Herbert: Bajo; Edmund Aldhous: organista y director de la Catedral de Ely

Ficha técnica:
Producido por David Gilmour y Charlie Andrew; Mezclado por David Gilmour, Charlie Andrew, Matt Glasbey; Masterizado por Dick Beetham.


David Gilmour

David Gilmour tiene 78 años y sólo 5 discos de estudio desde 1978 hasta hoy en día. Puede parecer raro, o quizás alguien pueda decir que es normal porque lideraba Pink Floyd y estaba muy ocupado... La realidad es que con la mítica banda, una vez que se quedó al frente de ella sin Roger Waters en 1985, sólo publicó 3 discos de estudio más.

Pero bueno, eso ya es historia. La realidad es que Gilmour no es compositor, sino un genial guitarrista y notable y carismático vocalista por su timbre tan particular y cálido. De ahí a que escriba canciones sin parar hay un largo trecho. Además, tampoco es especialmente brillante en esa labor, como Waters se encarga de recordarle siempre que puede, con mucha malicia. Pero si por algo Gilmour ha defendido que 'Luck and Strange' es su mejor disco desde 'Dark Side of the Moon' de Pink Floyd, por algo será...

Ya adelantamos que se trata de una mera apreciación desorbitada y puramente propia de las promociones de discos, cuando se tienen que presentar ante la prensa. 'Luck and Strange' es un notable trabajo, con momentos realmente brillantes y muy buenos, pero lejos de ser un disco sobresaliente y que se pueda comparar siquiera a álbumes de Floyd con Gilmour en solitario, como fue el caso de 'The Division Bell'. Allí tenía a Rick Wright a su lado aportando pasajes sinfónicos y solos de teclados maravillosos, y Nick Mason poniendo de su parte. Pero en 'Luck and Strange' lo que vemos es simplemente mucho tiempo para al menos componer temas de interés para la afición progresiva y rockera.

En el disco apreciamos temas verdaderamente interesantes mezclados con otros habituales en Gilmour, donde el único interés está en sus solos, porque no dan la nota para más. 'Luck and Strange' arranca con la intro instrumental 'Black Cat', donde apenas podemos apuntar más que es ornamental. Ya luego nos encontramos la maravillosa pieza básica del álbum, 'Luck and Strange', que ni siquiera es totalmente nueva. Se trata de una jam session en su granero en los años 1990, recuperada y mejora ahora con nuevas partes y una producción de estudio. Además, nos deja el lujo de poder escuchar por última vez a Rick Wright, ya que como Gilmour explicó, estaba por entonces sin grupo y le pidió formar parte de su banda de improvisaciones.

Después llega el conocido single 'The Piper's Call', que fue su primer avance oficial del disco y que todos conocéis, imaginamos. Como ya es más sabido por todos, es una delicada y bella pieza con un estribillo de lujo y una parte instrumental colosal al término de la misma. Es de las que apuntamos a que levantan la nota media de este trabajo.

El segundo single fue 'Between Two Points', una canción pop para lucimiento y posterior gloria de su hija, Romany Gilmour, que David se empeña en lanzar como artista y dar a conocer al mundo. Poco más que señalar más que se trata de una bella balada con arreglos maravillosos de producción y la delicada voz de la joven de 22 años, la niña de sus ojos. Como curiosidad, esta pieza es la única de 'Luck and Strange' que tiene otro compositor que ayuda a Gilmour: Mark Tranmer.

No me maravilló nada el tercer single de Gilmour, 'Dark and Velvet Nights', presentado este mismo verano, y que se trata de una pieza bluesera que no termina de enamorar, salvo que se quiera ver con ojos de 'fan fatal' y se apruebe simplemente por ser obra del mítico guitarrista de Pink Floyd.

Después de estos temas comentados apenas hay espacio para la sorpresa. 'A Single Spark' es una balada con bases electrónicas que llama cierta y limitadamente la atención, y que termina ofreciendo bellos pasajes melódicos con aires de cine clásico, al estilo veneciano. 'Vita Brevis' es un simple pasaje instrumental con guitarras distorsionadas que apenas dura 46 segundos y que pasa fugazmente por nuestros oídos como intro para la mencionada 'Between Two Points'.

Y ya después de esto ya sólo nos quedan 2 temas por analizar, 'Sings' y 'Scattered'. La primera es una sencilla y delicada pieza pop con arreglos muy buenos y un estribillo pegadizo, mientras que la segunda, 'Scattered', es algo más oscura y melancólica, pero que no convence como pieza de cierre del disco salvo que de nuevo la arregla Gilmour con uno de sus espaciales y legendarios solos que nos llevan a otra dimensión. Os recordará mucho, irremediablemente, al legendario solo de 'Confortably Numb'.

En una versión extra podréis gozar de 2 temas más. El single que ya presentó Gilmour en plena pandemia, 'Yes, I Have Ghosts' (2020), que para quien esté despistado y no la hubiera escuchado antes, es una compilación de pasajes bucólicos y agradables melodías con arreglos de música mediterránea.

Por último, nos regala la versión original de 'Luck and Strange' en su granero, como improvisación entre amigos y socios musicales, antes de la actual versión de estudio. Ahí estuvieron a su lado Guy Pratt, Tom Herbert, Adam Betts, Steve Gadd, Steve DiStanislao, Rob Gentry y Roger Eno.

En definitiva, un disco agradable de escuchar, pero lejos de nuevo de ser una obra maestra. Algo que se le escapa a Gilmour y que quizás nunca llegue a componer, a sus 78 años ya de edad. No lo fueron ni 'David Gilmour' (1978) ni 'About Face' (1984) en su juventud, ni tampoco los notables 'On an Island' (2006) y 'Rattle That Lock' (2015). Que no me excomulguen los fans acérrimos de Floyd.


Calificación: 6,8/10 nota 6,8

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