Crítica del disco de Einar Solberg - '16' (2023)

Una arriesgada apuesta llena de altibajos en el debut de Einar Solberg, voz de Leprous

Einar Solberg - '16' (2 junio 2023)
Sello: InsideOut; Calificación: 7

porcupine tree - closure continuation

1. 16 (feat. Raphael Weinroth-Browne)
2. Remember Me
3. A Beautiful Life
4. Where All The Twigs Broke (feat. Star Of Ash)
5. Metacognitive (feat. Raphael Weinroth-Browne)
6. Home (feat. Ben Levin)
7. Blue Light (feat. Asger Mygind)
8. Grotto (feat. Magnus Børmark)
9. Splitting The Soul (feat. Ihsahn)
10. Over The Top
11. The Glass Is Empty (feat. Tóti Guðnason)

Duración total: 69:51 minutos


Músicos:

Einar Solberg: Voz y teclados
Tor Egil Kreken: Bajo
Raphael Weinroth-Browne: Violoncelo
Chris Baum: Violín
Tor Oddmund Suhrke: Guitarras
Hrafnkell Örn Guðjónsson: Batería

Colaboran: Ishahn, Heidi Solberg Tveitan (Star of Ash), Ben Levin, Tóti Guðnason, Asger Mygind y Magnus Børmark

Ficha técnica:
Producido por Einar Solberg y David Castillo; Mezclado por Adam Noble; Masterizado por Robin Schmidt.


Einar Solberg

Huelga decir que este disco de debut de Einar Solberg, '16', es sólo para aquellos que no entren en la categoría de haters de la voz y el estilo musical del noruego, y que tampoco vengan renegando de los últimos discos de su banda principal, Leprous.

Porque este álbum es para mentes abiertas y personas con gustos eclécticos en esto de la música. Porque sí, es cierto, '16' se parece mucho a lo que han venido haciendo Leprous desde 'Malina', con discos como 'Pitfalls' (2019) y 'Aphelion' (2021), con guiños a otros estilos: soul, pop, electrónica...

Y '16' es precisamente eso: eclecticismo y mente abierta para recorrer, según el propio artista explicó en la presentación del disco, un recorrido a sus influencias musicales y a nivel vital, un paseo por su juventud (de ahí el título del mismo).

Para arrancar el trabajo, '16' es una bella composición de casi 8 minutos de duración en el que hay 2 protagonistas básicos: la voz de Solberg y el chelo de Raphael Weinroth-Browne, otro de los ya miembros fijos de Leprous. Pero este tema representa justo la esencia de lo que los fans más críticos de la banda están cuestionando de sus últimos discos, por lo que realmente este álbum no es para ellos. A lo largo del tema pasamos por pasajes ambientales y tranquilos que nos regalan los típicos coros armónicos de las canciones de los 'leprosos', pero sin enganchar el modo metal que algunos ansían. Bellísima composición para arrancar el disco.

'Remember Me' ya nos deja esencias electrónicas en las bases rítmicas, con efectos y loops que ahuyentarán a los más críticos con el nuevo sonido Leprous. Pero ojo, porque el tema evoluciona y progresa de modo increíble y quienes hayan tenido paciencia recibirán una buena dosis de guitarras eléctricas, sonido más pesado y un coro realmente abrumador. Primeras (y casi únicas) pinceladas de rabia y explosión en el recorrido vital por la juventud de Solberg. Notable composición.

El tercer tema ya es conocido , 'A Beautiful Life', puesto que fue uno de los singles del disco, y no necesita mucho más análisis. Es uno de los mejores temas del mismo y nos regala esa bella melodía del estribillo que se parece mucho a las piezas que Leprous nos presentó en 'Pitfalls', con fusión entre pop y metal nórdico. Sin embargo, es sin duda una de las canciones más 'leprosas' que podréis escuchar en '16'. De nuevo muy buen ejercicio de fusión de estilos para lograr una más que notable composición.

Ya con su su hermana y también cantante, Heidi Solberg Tveitan, conocida artísticamente como 'Star of Ash', y que es la esposa de Ihsahn, Solberg nos trae el tema 'Where All The Twigs Broke', compuesta por ella. Representa un melancólico pasaje cuyo título nos previene del dolor y la sensibilidad que nos iba a aportar. Durante sus más de 6 minutos encontramos una lenta intro llena de ambientaciones bucólicas y místicas, adornadas con el bello piano del propio compositor. Después, la canción evoluciona a una tensa y amarga pieza desgarradora, con violines de infarto y una tensión expresiva brutal. En el tramo intermedio escuchamos levemente a su hermana, para un final protagonizado de nuevo por Solberg en clave lírica.

Después llega 'Metacognitive', otra pieza donde Solberg comparte protagonismo con el violonchelista Weinroth-Browne, ya que es el compositor de la pieza. Sin embargo, la mayor parte del tema es electrónica y con pasajes ambientales y propios de música que se suele denominar 'experimental', sin una coherencia propiamente melódica y lineal y nada de lo que se podía esperar de una canción compuesta por un chelista.

En sexto lugar nos golpea 'Home', quizás la pieza más incómoda para metaleros y amantes del progresivo. Aunque es atrevida y osada musicalmente hablando, nos hallamos ante una pieza compuesta junto a Ben Levin, guitarrista de Bent Knee, una formación que mezcla sonidos y estilos sin ningún complejo. Y es que 'Home', aunque pasa por momentos más 'audibles' para amantes del rock y el metal, en general tiene una presentación de pop, electrónica y un soul demasiado moderno para nuestros gustos. Además, el rapeo de algunos pasajes de la letra hará que la escucha de este corte sea un recorrido incómodo por el disco de Solberg. Candidata a que pinchemos en avanzar al siguiente tema.

Siguiente tema que es no precisamente uno de los mejores del álbum. Se trata de 'Blue Light', en los que en sus casi 7 minutos de duración nos combinan momentos más brillantes con otros realmente pasables y mediocres. La pieza la firma conjuntamente con Asger Mygind, vocalista y guitarrista de la banda danesa Vola, y que es otra de las colaboraciones especiales del disco.

Después llega 'Grotto', que fue el primer tema adelantado de '16' y que nos gustó a todos, pese a presentar muchas diferencias musicales con lo que suele ser Leprous habitualmente. El otro compositor de la canción es el vocalista y guitarrista Magnus Børmark, un conocido músico de su país por la banda Gåte, una formación de folk alternativo. Recordad que esta pieza fue lanzada en febrero, y ya ha sido de sobra estudiada y comentada. Juega entre el sonido pop y un rock fusionado con soul y algunos sonidos más pesados y arriesgados, pero bajo mi criterio no fue una pieza lo suficientemente brillante como para ilusionarnos con el resto del disco.

En noveno lugar nos encontramos con 'Splitting the Soul', compuesta por Vegard Sverre Tveitan (es decir, el mítico Ihsahn), así que era difícil que nos pudiera decepcionar. El corte apuesta por la fusión con la electrónica, algo ya habitual en Ihshan en sus últimos trabajos, pero se trata de una pieza áspera, amarga y muy cruda, con guturales de fondo del ex Emperor para darnos el gustazo de escuchar otros estilos en este disco de debut de su cuñado. Como suele ser costumbre en sus colaboraciones mutuas, combinan sus excepcionales registros y técnicas vocales para dar lugar a un notable tema, si bien no el mejor del álbum.

El penúltimo corte de '16' es 'Over The Top', otro de los adelantos oficiales que pudimos conocer a mediados de abril. Como ya se comentó en su momento, su problema es que dura demasiado para ser una repetición de los mismos esquemas, con un 'in crescendo' que siempre es efectivo y efectista, pero que puede llegar a cansar para audiencias más impacientes en aquello de que llegue el plato principal del tema. Insisto, es una buena y bella canción, pero peca de repetitiva y de basar todo en un bonito estribillo, sin aportar una estructura más solida y compleja, rica en matices. En realidad, hace tantos guiños a cosas que había compuesto para Leprous -en especial os recordará a los pasajes tranquilos de 'Nighttime Disguise'- que no es la gran aportación que uno podía esperar como parte del cierre de la obra.

Solberg nos consuela, sin embargo, con el corte final del disco. 'The Glass is Empty' es un canción compuesta junto a Tóti Guðnason, el guitarrista de Agent Fresco, la banda islandesa socia de Leprous y con los que han hecho alguna gira conjunta. Algo más de 11 minutos que nos dejan la pieza indudablemente más progresiva de '16' y que hará las delicias de los seguidores de Leprous que esperaban alguna referencia al sonido más representativo de la carrera de Solberg. En 'The Glass is Empty' nos reencontramos con la amargura, la rabia y la angustia expresadas en un lenguaje musical más propio del metal y el rock progresivo, y reconforta por su enorme belleza formal, con el punto fuerte de las guitarras de Guðnason y los efectos ambientales de los teclados de Solberg. También es sobresaliente el ejercicio a la batería de Hrafnkell Örn Guðjónsson, otro de los miembros de Agent Fresco.

En definitiva, se podría afirmar rotundamente que esperábamos algo más brillante como disco de presentación de la carrera en solitario de Einar Solberg, a no ser que sea un pequeño paréntesis en su etapa con Leprous. A tenor de lo apreciado, 70 minutos de canciones para quizás sólo media hora de nivel notable, quizás se pueda preferir que continúe colaborando con sus socios de banda. Eso no quita que siempre sea muy valorable que un artista arriesgue y exprese sus inquietudes vitales y artísticas con un disco en solitario como éste, Solberg no estaría llamado definitivamente a trabajar sin colaboradores por mucho talento que tenga cantando, a los teclados y, cómo no, también componiendo algunas bellísimas canciones.


Calificación: 7/10 nota 7


Pablo M. Beleña

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