Crítica del disco de Gong - 'Unending Ascending' (2023)

No hay fin para el ascenso sostenido de la nueva generación de Gong

Gong - 'Unending Ascending' (2023)
(3 noviembre 2023, Kscope Records)

Gong - Unending Ascending

El mundo del rock artístico está de plácemes ahora que existe el nuevo disco de la legendaria y perpetuamente vigente entidad multinacional GONG, el cual se titula “Unending Ascending” y fue publicado el pasado 3 de noviembre (hace muy poco). La publicación es en CD y en vinilo (tanto negro como verde), y, desde ya, se trata de todo un acontecimiento progresivo para este año 2023 que ya está en sus últimas semanas de existencia. La alineación que congrega a Ian East [saxofones y flautas], Fabio Golfetti [guitarra, efectos y canto], Cheb Nettles [batería, percusión y canto], Dave Sturt {bajo y canto] y Kavus Torabi [guitarra, efectos y voz principal] sigue bien reforzada gracias a la creación de nuevos referentes de excelencia artística para el persistente legado que nos dejaron anteriores generaciones de GONG. El disco que ahora nos ocupa se enfoca conceptualmente en el imparable tránsito de eventos cósmicos, el cual revela toda la fuerza de su empuje con las explosiones de supernovas, las muertes de galaxias y el reinicio de las mediciones temporales. Hay varias metáforas marinas en las letras de muchas canciones porque el viaje espiritual que se quiere plasma en ellas va desde los océanos cósmicos plagados de estrellas hasta las más oscuras profundidades de nuestros mares. El material contenido en “Unending Ascending” fue grabado en los Snorkel Studios de Londres, estando Frank Byng a cargo de la ingeniería de sonido y la mezcla. El ulterior proceso de masterización fue realizado por James Plotkin. La producción estuvo en manos del antes mencionado Byng y el quinteto mismo. 57 Design se hizo cargo del arte gráfica. Bueno, vayamos ahora a los detalles del disco que nos ocupa.

Gong
Gong en 2017, foto de Ashley Jones

Todo empieza con ‘Tiny Galaxies’, una canción que despliega una espiritualidad ceremoniosamente reflexiva con su prístino lirismo, el mismo que se apoya sobre un esquema rítmico sereno. Hay una vitalidad latente desde los primeros instantes que solamente sale al frente cuando los guitarreos se tornan más gruesos, aunque todavía el swing se aferra a las serenas cadencias que están operativas desde el primer instante. ‘My Guitar Is A Spaceship’ sigue a continuación para generar el primer despliegue de sofisticación netamente progresiva del álbum, lo cual causa una penetrante invasión de la vitalidad otrora escondida a medias. Ilaciones temáticas articuladas a través de su controlada variedad, esquemas rítmicos inusuales, coloridos lucimientos de los instrumentos en varios pasajes estratégicos, todo ello opera aquí dentro de una cautivadora ingeniería melódica; opera una dinámica cruza entre los tiempos de “Angel’s Egg” y los ecos de “The Universe Also Collapses”. Con los poco más de 8 minutos y medio que ocupan estos dos primeros temas del álbum, nos podemos hacer una buena idea del esquema creativo que se ha de plasmar en la mayor parte del mismo. La tercera pieza del repertorio se titula ‘Ship Of Ishtar’ y es la más larga del mismo con sus poco más de 8½ minutos de duración. Su aura etérea y sus ambientaciones exóticas son manejadas con delicadeza mientras dejan entrever ciertos retazos de densidad en medio de la reinante languidez, siendo ésta iluminada por un envolvente fulgor cósmico. Hemos vuelto a la época de 1973 con esa faceta flotantemente abstracta que invita a exhortaciones espirituales revestidas bajo ropajes orientales. Cuando llega el turno de ‘O, Arcturus’, el grupo regresa a la serenidad lúcida que signó a la primera canción del álbum, pero esta vez con un matiz más extrovertido. El solo de guitarra que irrumpe en el ecuador de la canción es realmente magnífico, muy cercano al paradigma del maestro Hillage. La segunda mitad del álbum se inicia con ‘All Clocks Reset’, que es una vibrante exhibición de jovialidad rockera definida por una vivacidad bastante fluida. Las agitaciones luminosas propias del desarrollo temático asumen un aire de no tan engañosa ingenuidad mientras los juguetones riffs y las saltarinas florituras del saxo se enhebran dentro del moderadamente complejo esquema rítmico.

Con la dupla de Choose Your Goddess’ y ‘Lunar Invocation’, el quinteto sigue explorando la diversa gama de texturas y atmósferas que conforma su esencia estética. El primero de estos temas mencionados exhibe un nuevo juego de sinergias pulcramente integradas entre los músicos bajo la guía principal del saxofón, el cual hace notar su esplendor temático a través de la ingeniería rockera cuyo pilar está armado con el doble guitarreo, una demostración de punzante musculatura. El vigor que ara jovial en la canción precedente vira ahora hacia una combinación de tensión y neurosis, aunque todavía persiste una espiritualidad celebratoria. Aquí se muestra al 100% el ideario de GONG que se validó en la secuencia de los tres discos precedentes. En cuanto a ‘Lunar Invocation’, se trata del reflejo de una elevación introspectiva que nos regresa a la senda expresiva por la que antes se enfiló el tema #3. Eso sí, está ahora la variante de que las capas sonoras están empapadas de un espesor incrementado, lo cual es un indicio de cuán poderoso resultó el impacto de la pieza precedente. El final del repertorio llega de la mano de ‘Asleep Do We Lay’, una canción dueña de una imponente magia evocativa cuyo etéreo swing está elegantemente armado con cadencias jazzeras que, a su manera, parecen coquetear con el estándar del así llamado post-rock. La atmósfera de ensueño metafísico a la que alude el título queda bien plasmada en los mantos de las guitarras y los efectos cibernéticos, siendo así que el ingenioso acompañamiento del bajo y los retazos de los vientos completan el paisaje onírico con precisa perspicacia. La segunda mitad del disco capitaliza cabalmente la energía vertida en la primera. En fin, no tiene dónde parar el ascenso sostenido de esta nueva generación de GONG, la cual ya lleva algunos años validando su presencia dentro de la tradición vigente de la psicodelia progresiva con diversas exhibiciones de vigor expresivo y creativo. Los 40 minutos de sonidos articulados que dura este disco conforman una evidencia inapelable de ello. Totalmente recomendable este nuevo disco de la inmortal entidad GONG, la cual ya está desplazándose a rumbo firme hacia el ámbito de lo atemporal.

- Muestras de 'Unending Ascending':

All Clocks Reset:


cesar inca mendoza

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