Crítica del disco de Haken - 'Vector' (2018)

Testimonios y memorias del quinto vector progresivo de Haken

Haken - 'Vector'
(26 octubre 2018, Century Media)

Haken - Vector

En esta ocasión se da el turno de escuchar, comentar y celebrar el nuevo disco de HAKEN, una de las bandas más admiradas dentro de la hornada progresiva europea en el presente decenio: nos referimos al álbum titulado “Vector”. Contando con la alineación de Ray Hearne [batería], Charles Griffiths [guitarras], Richard “Hen” Henshall [guitarras y teclados], Diego Tejeida [teclados], Ross Jennings [canto] y Conner Green [bajo], HAKEN publicó este disco en el pasado 26 de octubre por vía del sello InsideOut Music, siendo el quinto trabajo de su carrera. Hay edición habitual en CD y también edición en vinilo (en el último caso, ediciones limitadas respectivas en color claro y color verde petróleo). Se trata de un álbum conceptual que comienza con el punto de vista de un Doctor que tiene un intrigante, probablemente siniestro plan a la hora de investigar a un determinado paciente; a mitad de camino, el concepto del álbum se pone desde el punto de vista de este paciente, quien parece estar en estado catatónico pero cuyo cerebro emana radiaciones, las cuales pueden ser memorias de eventos pasados o alucionaciones de eventos irreales que son producto del tratamiento que está recibiendo de parte del Doctor. ¿Cuál de ambas opciones narrativas? Griffiths prefiere que cada oyente escoja la opción de su preferencia. Por lo pronto, se nota que el ensamble ha puesto un enfoque rigurosamente prioritario en el factor metal-progresivo dentro de un ideario musical que siempre se había movido en una encrucijada entre el mencionado factor y otros como el neo-prog y retro-prog-sinfónico. Podemos ver en esta movida un intento por establecer una renovación desde dentro de la esencia progresiva en busca de una nueva energía expresiva, un intento que desde ya calificamos de exitoso pues nos satisface bastante lo que encontramos en él. Pero bueno, vayamos ahora a los detalles de “Vector”.

La obertura ‘Clear’ establece un clima gótico marcado por una envolvente aureola ceremoniosa desde donde el muy sencillo motif adquiere su impactante fulgor de tenebrosa sutileza. Así, la inminente emergencia de ‘The Good Doctor’ se inserta contundetemente en el meollo del primer esquema melódico ambiciosamente desarrollado del álbum. Se trata de una canción que inserta interesantes aires industriales a un dinamismo prog-metalero que se mueve solventemente sobre y a través de sofisticados y musculares grooves: es como hallarse a medio camino entre lo que hacían los THRESHOLD durante la fase 2001-07 y lo que actualmente hacen bandas como HAGO y MOTHER TURTLE. Luego sigue ‘The Puzzle Box’, una canción diseñada para capitalizar la señorial fiereza de la canción precedente y llevarla hacia niveles más intensos de agudeza preciosista. En este sentido, la gente de HAKEN entabla nexos de parentesco estilístico con los DREAM THEATER post-Portnoy así como con la contemporánea vitalidad del djent dentro de las más robustas propuestas prog-metaleras del momento. Cómo no, siempre hay lugar para algún pasaje de predominio electrónico donde el grupo explora climas industriales, algo muy a tono con la temática futurista y tecnocéntrica del concepto del disco. Por su parte, los estribillos establecen un lirismo de claros acentos épicos, especialmente en lo referente a los arreglos vocales. Tenemos aquí un primer cénit del álbum, y de inmediato nos disponemos a acoger al siguiente cénit, que es el cuarto ítem del disco; también es el más extenso con sus 12 ½ minutos de duración, respondiendo al título de ‘Veil’. Tras un muy breve sereno prólogo con base de piano, el cuerpo central instaura una vitalidad. A poco de pasada la frontera del séptimo minuto, la canción vira hacia un clima de balada con leves ribetes angustiosos que se sitúan a medio camino entre el paradigma post-rockero y el modelo de los PORCUPINE TREE de sus tres últimos discos. Cerca del final, se da una interesante sucesión de solos de guitarra y de sintetizador que sirve para explotar a cabalidad el potencial majestuoso de esta segunda mitad de la canción sobre la base de un compás complejo a medio tiempo. Para las últimas instancias, el grupo retoma parte del cuerpo central, recogiendo toda la suntuosidad precedente y sintetizándola en un vehemente clamor aguerrido.

Haken

El instrumental ‘Nil By Mouth’ es un ítem donde los músicos se esmeran particularmente en el pulido y el perfilamiento de las aristas más absorbentes de la dominante visión metalera desarrollada en el disco. En efecto, ya desde las cortantes metrallas de los riffs iniciales y las agitadas maquinaciones de la dupla rítmica, se nota que el grupo ha encendido en clave de máxima turbulencia todos los cilindros de su maquinaria rockera: los niveles de tenacidad en el desarrollo del vigor rockero y de tenacidad en los armazones de síncopas que impulsan la mayor parte de la ingeniería rítmica son realmente estratosféricos. Se nota una labor muy equilibrada entre la dupla guitarrera y el teclista a la hora de instalar e hilar los diversos motivos en curso mientras la dupla rítmica edifica una arquitectura robusta y exigente con prodigiosa precisión. La sucesión de ‘Host’ y ‘A Cell Divides’ ocupa los últimos 11 ½ minutos del repertorio oficial de “Vector”. ‘Host’ es una canción lenta que focaliza su desarrollo temático en un dramatismo melancólico que se sitúa a medio camino entre la vulnerabilidad desnuda y la inquietud distante. La sección donde el sintetizador elabora un solo flotante sobre la base de unos parsimoniosos arpegios de guitarras acústicas evoca una volátil espiritualidad reflexiva. Para cuando llega el turno de ‘A Cell Divides’, el grupo inicialmente dispone de una síntesis de los climas y esquemas sonoros antes desarrollados en las canciones #2 y #3, encuadrando los patentes recursos de gancho melódico que aquí operan dentro de un ágil manejo de los complejos esquemas rítmicos. A mitad de camino, el teclado marca el camino para un intermedio ceremonioso donde las sensaciones dramáticas de la canción se extienden mientras se prepara el camino para el breve epílogo explosivo: el muscular afiatamiento de los instrumentos en este cónclave conclusivo es simplemente brutal, contundente, voraz... Un final grandilocuente para una canción que hace que el disco, como un todo, termine a lo grande. El CD “Vector” tiene la alternativa deluxe edition que contiene las versiones instrumentales de todas las siete piezas del álbum (un factor redundante para ‘Nil By Mouth’, valgan verdades) en un segundo volumen.

Pues bueno, esto es todo lo que nos muestra “Vector”, un disco poderosamente llamativo donde el vigor rockero y el gancho congenian dentro de una ingeniería progresiva muy potente. Como dijimos en el párrafo inicial, la gente de HAKEN escogió esta vez ahondar en la prioridad del factor metal-progresivo dentro de su propuesta musical, la cual nunca se encapsuló exclusivamente en esta modalidad específica. Podemos extrañar las muestras de vitalista eclecticismo que ellos nos brindaron en discos precedentes como “Affinity” y “The Mountain”, es una noción válida, pero la verdad es que, como balance final, “Vector” se defiende solventemente por su cuenta a la hora de proyectar una brisa renovadora dentro de las fuerzas naturales que se congregan dentro del cosmos musical de HAKEN. Este vector progresivo tiene su módulo y su orientación muy sólidamente proyectados.


- Muestras de 'Vector':

The Good Doctor:

Puzzle Box:

A Cell Divides:


cesar inca mendoza

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