Crítica del disco de IO Earth - 'Sanctuary' (2023)

La belleza del santuario de la buena música

IO Earth - 'Sanctuary' (23 junio 2023)
Sello: Autoproducido; Calificación: 7

IO Earth - Sanctuary

1. Outside (6:22)
2. Running (5:59)
3. Sanctuary (6:15)
4. The Child (8:42)
5. Close By (5:18)
6. Airborne (7:13)
7. Changes (9:06)
8. Sunshine (8:58)
9. Won't Be Afraid (7:43)

Duración total: 1:05:36


Ficha técnica:
- Dave Cureton: Guitarras, bajo, teclados, voz y percusión
- Linda Odinsen: Voz principal
- Adam Gough: Teclados, guitarra, orquestación y percusión
- Luke Shingler: Saxo y flauta
- Christian Nokes: Bajo
- Tim Wilson: Batería


IO Earth
IO Earth

La verdad es que en estos tiempos de aspiraciones de grandiosidad y aires de grandeza por la vía experimental, contrastado con la pobreza de la música actual que escuchan los jóvenes, se agradece un disco como éste.

IO Earth lo han cuadrado. Y valga la contradicción semántica para afirmar que han firmado un disco redondo. 'Sanctuary' es un simple canto a la música de calidad, al alma en cada estrofa, a la belleza de cada melodía y no estar peleados entre simpleza y arreglos de estudio, pero sin pretenciosidad desmedida.

Y sí, hago alguna referencia sin esconderme a nuestro amigo Steven Wilson, que sigue confundiendo esa compleja búsqueda por la experimentación continua y los aires de grandeza dejando de lado el lado más sencillo de hacer este arte: ofrecer buena música, directa y llena de alma.

'Sanctuary' lo tiene todo: rock progresivo sencillo, directo, pero también mucha música bucólica, algo de ambient, rock melódico y épico, y firmando sin duda sino su mejor disco, algo grandioso que quedará para siempre en su obra.

Linda Odinsen de IOEarth
Linda Odinsen de IOEarth

El regreso de Linda Odinsen le ha sentado muy bien a la banda. 'Sanctuary', sexto álbum de estudio de la banda, se publicaba el pasado mes de junio y suponía la vuelta de Odinsen para reemplazar a Rosanna Lefevre, la voz de los 2 últimos discos: 'Solitude' (2018) y 'Aura' (2020).

Odinsen fue la vocalista que llegó al grupo sustituyendo a la miembro fundadora Claire Malin y firmó sólo un disco, 'New World', de 2015. Dejó IO Earth un año después, en 2016, al considerar que era imposible compatibilizar la agenda de la banda con su vida en Noruega. El resto de la banda lo conforman Dave Cureton (guitarras, bajo, teclados), Adam Gough (teclados, guitarra, orquestación), Luke Shingler (saxo, flauta), Christian Nokes (bajo) y Tim Wilson (batería).

El grupo ya había avisado de sus intenciones: explorar géneros y subvertir las expectativas de sus fans par seguir progresando. Como adelantaron, hay un toque contemporáneo, influencias de ambient, dance, nu-metal, jazz y otros, tanto en el contenido como en las técnicas de producción.

Pero la clave es la sencillez que conjuga a la perfección con el buen gusto, la sofisticación medida y una producción de lujo para lograr un sonido siempre adecuado, profundo, que ni está lleno de arreglos pero tampoco llega a la simplicidad.

Pieza por pieza

Hablando de sus temas, grosso modo se puede decir que hay de 2 tipos: las más melódicas y tranquilas y las más oscuras y algo agresivas.

En el campo de las primeras, con la voz de Linda está todo armado y bien armado. Es imposible que una canción suene mal. En el de las segundas, los arreglos, los solos y efectos están tan logrados y justificados que es imposible no quedar maravillado.

Arrancamos con una oscura 'Outside', rabiosa y llena de arabescos que nos conducen 'in crescendo' a un final épico con una guitarra mágica de Cureton.

'Running' vuelve a jugar, como en la anterior, con bases rítmicas digitales y samplers, fusionado el rock con la electrónica, siempre con gusto y limitación. Después evoluciona a una épica canción oscura con coros impresionantes de Odinsen.

'Sanctuary' es de nuevo una pieza llena de rabia y dolor, con aires de rock gótico y efectos y arreglos muy típicos del nu-metal y el alternativo, acercándose por momentos a los Evancescence más complejos. En el final del tema nos encaminamos a un progresivo guitarrero más clásico y un ritmo endiablado que hará las maravillas de los que esperaban algo de metal.

Ya en el campo de las canciones más calmadas, ambient y bucólicas, típicas de la banda, nos topamos con la delicada 'The Child', con teclados, pianos y guitarras acústicas que nos llevan a un escenario de magia y belleza en un bosque animado. Un 10 por la capacidad de trasladarnos a la belleza sonora sabiendo mezclar elementos rock con otros electrónicos. Aquí, Cureton da una masterclass de guitarra con un solo lleno de alma, con esencias de David Gilmour, Andy Latimer y los mejores clásicos del progresivo. El final épico te volverá a maravillar, que cantaría Lola Flores.

Después, 'Close By', insiste en esa vía más tranquila y bucólica, en la que Odinsen toma todo el protagonismo por su delicado ejercicio vocal, afinado y bello, dibujando melodías preciosas que si bien nos alejan del rock, nos enamoran el alma. En algunos momentos nos parece estar escuchando a los mejores Mostly Autumn, pero con un toque personal de IO Earth. Un remanso de paz tras el intenso inicio de disco.

Llega en este bloque temático 'Airborne', que sí que nos recuerda mucho a los últimos Mostly Autumn, pero el tema tiene alma propia y nos va llevando a terrenos desgarradores tras ese inicio tranquilo, dibujando una especie de recorrido por el dolor y la angustia de la guerra, para finalizar con un esperanzador tramo épico con coros. Despista quizás sus loops electrónicos en el tramo final, que quizás no termine de encajar con el resto de la composición. Es quizá el tema más flojo del álbum.

Llega sin tiempo para descansar 'Changes', la pieza más larga, de casi 10 minutos, una canción que de nuevo juega al 'in crescendo', con ritmos de guitarra bastante logrados, aunque quizás en la producción no terminan de sonar de la mejor manera y sobre todo en su mezcla con el resto de instrumentos, con una batería con demasiado brillo y simple en su ejecución. Se trata de una épica y clásica pieza de progresivo, con cambios de ritmo y pasajes melódicos de solos de guitarra interminables pero muy agradables. Quizás, algo repetitiva en estructura y predecible.

Cierran el álbum 'Sunshine' y 'Won't Be Afraid'. La primera vuelve a ser una angustiosa y rabiosa canción oscura que quizás abusa de ofrecer recursos ya muy utilizados en otras piezas del disco, que te deja esa sensación de 'esto ya lo habéis tocado antes'. En todo caso, muy lograda la ambientación de intensidad y dolor, con herramientas para ese expresionismo a través de guitarras muy bien tratadas y después elementos de electrónica e incluso un solo de saxo en el tramo central de la canción que quizás no convence por el parón en la estructura, casi encajado de manera forzada. En cambio 'Won't Be Afraid' nos deja ese halo de esperanza que todo final debe proporcionar. Tras una hora de escucha, se agradece la paz que nos deja, con una brillante interpretación vocal de Odinsen -de nuevo-, melodías mágicas y arreglos de estudio comedidos para dotar al tema de una plasticidad mágica, con momentos para la electrónica, referencias a Vangelis y Mike Oldfield. Bello final que ofrece como broche final para un notable álbum.

La única pregunta que queda por hacerse es qué podrían hacer IO Earth y adónde podrían llegar con una producción más profesional, con un gran sello detrás, mejorando su sonido y su capacidad para evolucionar. Esperamos saberlo algún día.


Calificación: 7/10 nota 7


Pablo M. Beleña

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