Crítica del disco de Roger Waters - 'The Dark Side of the Moon Redux' (2023)

Apocalypse Floyd Now, pero en Redux

Roger Waters - 'The Dark Side of the Moon Redux' (6 octubre 2023)
Sello: SGB/Cooking Vinyl; Calificación: 6,5

Steven Wilson The Harmony Codex

1. "Speak to Me" 1:54
2. "Breathe" 3:22
3. "On the Run" 3:47
4. "Time" 7:19
5. "The Great Gig in the Sky" 5:47
6. "Money" Waters 7:33
7. "Us and Them" 7:36
8. "Any Colour You Like" 3:18
9. "Brain Damage" Waters 4:55
10. "Eclipse" Waters 2:20

Duración total: 47:51 minutos


Ficha técnica:
- Roger Waters: Voz, bajo y sintetizador
- Gus Seyffert: Bajo, guitarras, percusión, teclados, sintetizador
- Joey Waronker. Batería y percusión
- Jonathan Wilson: Guitarras, sintetizador, órgano
- Johnny Shepherd: Órgano y piano
- Via Mardot: Theremin
- Azniv Korkejian: Coros y voz
- Gabe Noel: Arreglos de cuerda, cuerdas, sarangi
- Jon Carin: Teclados, guitarra hawaiana, sintetizador, órgano
- Robert Walter: Piano en 'The Great Gig in the Sky'


Roger Waters

Muchas cosas se han dicho de 'The Dark Side of the Moon Redux' de Roger Waters y sólo una es verdad: era prescindible. Sí, el viejo genio de Pink Floyd se lo podría haber ahorrado, pero después de escuchar tantas cosas malas de él y leer titulares de prensa tan ácidos contra el disco y el artista, tengo que decir que no es tan malo como un dolor de muelas.

Ahora más en serio, es evidente que estamos ante un capricho personal, un sencillo ejercicio de ego del antiguo líder de Pink Floyd por revisitar el legendario álbum en su 50º aniversario. En lugar de haber ofrecido una versión de otro estilo, por ejemplo orquestal, como estaba de moda a finales de los 1990 y comienzos de los 2000, hasta llegar al rídículo más absurdo de bandas de rock como Scorpions o Metallica, Waters ha optado por lo contrario: el minimalismo.

Su Redux es eso, una versión reducida en simplicidad y arreglos musicales del mítico 'The Dark Side of the Moon'. Lo ha dejado en el chasis, prácticamente, pero ni es tan horrible como algunos lo pintan ni tan aburrido como se dice. Realmente lo que dura pasa algo rápido y si bien es cierto que algunos temas están mejor versionados que otros, en todo momento se aprecia un enorme buen gusto musical y una delicada y excepcional producción.

Lo mejor y lo peor

Está claro que algunos temas piden mayor producción, arreglos rock y efectos por la epicidad de las piezas originales. Por ejemplo, no se entiende 'The Great Gig in the Sky' sin los teclados de Rick Wright y los míticos coros femeninos. Ni la rockera y bluesy 'Money' sin la guitarra eléctrica de David Gilmour. Ni 'On the Run' o 'Any Colour You Like' sin todos los efectos electrónicos de entonces y los efectos sonoros que proporcionó en la producción de sonido Alan Parsons.

Pero claro, no está de más esta versión minimalista, tranquila y lenta para temas más calmados y ambientales como 'Breathe' o 'Us and Them'. En estos casos la visión que quería darle Waters al disco en su reinterpretación no están de más, aunque claro, cómo no se iba a echar de menos el final épico de 'Eclipse' o las locuras sonoras de 'Time' para poder sentirlas en su complejidad y belleza originales.

El gran problema que tenía Waters frente a sí era ése: que un clásico del rock de todos los tiempos y un álbum mítico e imperecedero para el arte y la humanidad no podían ser concebidos de otra manera, por mucha alma que le quisiera poner a esta reinterpretación del clásico. Como algún comentarista acertó a decir al conocerse los primeros temas de este 'Redux', parece que Waters haya convertido el genial 'Dark Side' en música de ascensor o de sala de espera de oficina. Yo le añadiría que para fondo sonoro de una tienda de Salvador Bachiller, entre lo 'mono' y lo ñoño.

En todo caso, hay momentos brillantes, como cuando conserva algo de efectos sonoros en 'On the Run', el órgano que suena de fondo 'Breathe' o la curiosa, aunque sin lógicamente mejorar la original, forma de suplir el legendario solo de saxo de 'Us and Them' por un órgano estilo Rhodes y setentero. También es profundamente delicado y bello el cover de 'Brain Damage' con unos órganos que suenan deliciosos.

Lo dicho: 'The Dark Side of the Moon Redux' es más que prescindible y quizás un desperdicio de dinero en caso de compra. Pero para nada cuesta ni molesta darle una oportunidad y dedicarle 48 minutos de sumergimiento en la magia del legado de Pink Floyd, aunque Waters lo lleve a un plano tan minimalista, intimista y personal, sin la magia del rock y la grandiosidad de la etapa mágica de la banda que lideró.


Calificación: 6,5/10 nota 6,5


Pablo M. Beleña

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