Crítica del disco de Vespero - 'Hollow Moon' (2018)

Temporada de luna llena

Vespero - 'Hollow Moon'
(26 octubre 2018, Tonzonen Records)

Vespero - Hollow Moon

Hace poco, de hecho, a fines del antepenúltimo mes del 2018, los incansables VESPERO nos han brindado su nuevo trabajo fonográfico, el cual nos complace mucho reseñar en esta ocasión. El título de este nuevo disco es “Hollow Moon”. El ensamble conformado por Ivan Fedotov [batería, percusión, cajón y Wavedrum], Arkady Fedotov [bajo, sintetizador y efectos de sonido], Alexander Kuzovlev [guitarras y mandolina], Alexey Kablukov [teclados y sintetizadores] y Vitaly Borodin [violín, acordeón, piano y sintetizador], se luce a lo grande aquí. esta banda rusa campeona de la movida space-rockera de la escena progresiva mundial en la última década no tiene un momento de declive, no importa con cuánto rigor detetivesco nos empeñemos en encontrarlo. En algunos pasajes del álbum añade su presencia Pavel Alekseev al saxofón tenor. Un año muy ocpado han tenido los VESPERO con sus actividades junto a ÁNGEL ONTALVA y, además, con algunos de sus integrantes manteniendo viva la llama del grupo MAAT LANDER, pero parece que la mente creativa colectiva de VESPERO tiene una fuerza propia que desafía los límites del espacio y del tiempo a la hora de invertir energía, logística y estrategias tecnológicas en la gestación de un disco... ¡Y tiene que ser uno tan soberbio y tan fabuloso como “Hollow Moon”! Nos aventuramos a adelantar nuestra sensación de que esta nueva obra fonográfica conforma una de las más logradas de su muy nutrida discografía (es su décimo trabajo de estudio desde el año 2007). Bueno, vayamos ahora a los detalles del disco en sí, ¿vale?

La sección prologar del disco está en manos de ‘Watching The Moon Rise’, un pasaje cósmico que muestra abiertamente el poder de sus capas de sintetizadores y retazos de guitarra. La composición es de talante sutil pero la dinámica performativa es señorial. El segundo tema, titulado ‘Flight Of The Lieutenant’ pone en proceso de plena activación el primer cénit del repertorio. Los primeros espacios que se abre para la instalación y el apuntalamiento del cuerpo central señalan una confluencia entre el dinamismo visceral de unos HAWKWIND y la elasticidad robusta de los OZRIC TENTACLES pre-1995. Cuando arriba un breve puente en clave reggae, el grupo prepara una segunda sección donde la garra rockera se torna más estilizada a fin de que los sucesivos solos de violín y saxofón que han de entrar a tallar se sienten a sus anchas durante sus respectivos momentos de protagonismo. El groove de aires reggae regresa para impulsar la coda en la que el ensamble retomará las pulsiones electrizantes de la primera parte. Imponencia exquisita y elegancia arrolladora, he aquí la dual esencia de esta fenomenal segunda pieza del álbum. Con no menos recursos de magnificencia progresiva que los utilizados en la pieza precedente, ‘Sublunarian’ asienta un eclecticismo signado por una mayor dosis de policromía. Su primera sección se centra en gráciles aires folklóricos signados por el encuadre de tambores étnicos y violín mientras la guitarra acústica aporta matices armónicos relevantes. La segunda sección, introducida por sobriamente filudas capas de sintetizador, abre campo a un sólido ejercicio híbrido de jazz-rock y psicodelia progresiva. La intervención del saxofón aporta un inteligente subterfugio de continuidad tras el protagonismo inicial del violín mientras la dupla rítmica sostiene el momentum con un groove hipnóticamente complejo. La parte final (que sentimos demasiado breve por su encantadora belleza) regresa a las vibraciones folklóricas iniciales, pero esta vez con el protagonismo de la guitarra acústica. El clímax del segundo tema se perpetúa y amplifica en esta tercera. Durando poco más de 8 ½ minutos, ‘Moon-Trovants’ establece una vitalidad majestuosa donde la fuerza del rock y el vitalismo lisérgico de los sintetizadores cuyo marco paisajístico permite al violín y a la guitarra entablar diálogos consistentes y sustanciosos. El empleo de un esquema rítmico complejo permite que la batería meta alguna que otra virguería en el armazón de su swing mientras los teclados van llenando la mayor parte de los espacios restantes. El clímax space-prog-psicodélico de los VESPERO no tiene donde parar.

‘Mare Ingenii’, que ocupa un espacio de 3 ¼ minutos, se caracteriza por desplegar una disposición reflexiva e introspectiva con inspiración en la tradición extremo oriental. Mientras la mandolina enfatiza algunos golpes de la percusión, el violín se explaya a sus anchas en el delineamento de la fisonomía temática creada para la ocasión- De este modo, se abren las puertas para el arribo de la pieza más extensa del disco: ‘Feast Of Selenites’. Durando 11 minutos y segundos, este tema sirve para dar rienda suelta a la faceta más agresiva del grupo, siendo así que los guitarreos se sienten particularmente filudos durante la primera parte. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, el grupo vira hacia un groove más elocuente donde la garra es parcialmente reemplazada por el preciosismo. Ahora se hace más gráfica la interconexión entre violín, guitarra y sintetizador antes de que la segunda vuelva al frente durante un paraje particularmente climático del tema. el majestuoso epílogo redondea perfectamente los aires suntuosos que fungían de base para el arreglo integral de un tema tan ambicioso como éste. La dupla de ‘Watershed Point’ y ‘Tardigrada’s Milk’ sirve para que la gente de VESPERO siga expandiendo sus horizontes sonoros. En el primero de estos temas se nos brinda una breve excursión minimalista al estilo de los TANGERINE DREAM de la fase 1973-4, mientras que el segundo regresa a la dimensión folk-psicodélica de la banda, esta vez bajo un manto de brumosa languidez que, aunque suene extraño, establece vínculos entre el paradigma sinfónico y el acid-folk. Este último detalle se debe a que el motif central es manejado con un lirismo abrumador y envolvente, el mismo que establece la ingeniería idónea para la recta confluencia de cortinas electrónicas, percusiones, mandolina, violín y guitarra eléctrica. Se trata de algo así como un inaudito hermanamiento entre ANTHONY PHILLIPS, HIDRIA SPACEFOLK y VANGELIS... clar oestá, con el toque esencial de VESPERO. Tiene mucho de sortilegio esta hermosa octava pieza del álbum, la verdad que sí.

‘Space Clipper’s Wreckage’ encarna una nueva vuelta de tuerca a la esfera más extrovertida de la banda. usando una dosis muy medida de rudeza en algunos aspectos mientras el bloque ingenieril sonoro se deja llevar por su propio esplendor inherente. Con sus fraseos y solos, la guitarra se erige indeclinablemente en ítem de liderazgo para la coalición instrumental durante los primeros 4 minutos y pico. Luego, la pieza da un giro dramático hacia un momento de incierta robustez donde lo aleatorio reina por unos instantes, un interregno necesario para que el bloque sonoro se reagrupe en torno a un lento motif marcado por una opulenta ceremoniosidad. Este pasaje que nos remite a un híbrido de STEVE HILLAGE y PINK FLOYD es, a su vez, el puente hacia un epílogo electrizante que incorpora elementos de sinfonismo y heavy prog dentro del entramado space-rockero que es marca de la casa. Ocupando los últimos 3 ½ minutos del disco, ‘Watching The Earth Rise’ vuelve a la bruma cósmica de donde había emergido la pieza inicial, pero esta vez se emana una densidad emocional bastante punzante, algo así como un pensamiento nostálgico que tiene una pizca de desgarro no muy bien disimulada. Es el violín quien indica este matiz especial en este momento para bajar la cortina y decir adiós. Casi 1 hora y 5 minutos con mucho de lo mejor que han hecho los VESPERO en todo lo que va de su nutrida y trabajólica producción fonográfica, nada menos que esto es lo que se nos ofrece en este disco alucinante que es “Hollow Moon”. Es que los despliegues de vitalidad, ingenio ecléctico y fineza performativa que se derrochan a lo largo del repertorio de este disco son de nivel estratosférico. Más allá de extraer temas individuales favoritos (‘Sublunarian’, ‘Moon-Trovants’, ‘Feast Of Selenites’, ‘Tardigrada’s Milk’), este álbum se destaca como un todo orgánico a través de las emisiones y connotaciones de cada partícula de sonido de cada tema. Como dijimos unas líneas más arriba, “Hollow Moon” es uno de los mejores discos que ha hecho la gente de VESPERO hasta la fecha.


- Muestras de 'Hollow Moon':


cesar inca mendoza

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