Crónica del concierto de Dream Theater en Madrid (25 febrero 2012)

A rey muerto, emperador puesto: larga vida a los nuevos Dream Theater

Dream Theater Madrid

Más allá de las comparaciones, más allá de los análisis, de los estados de forma, de la acústica del recinto, de la edad de los miembros del grupo, más allá de todo eso, una cosa se confirmó este sábado noche en Madrid: Dream Theater siguen siendo los reyes del metal progresivo en todo el planeta y nadie les puede hacer frente. Ni de lejos. Una banda mastodóntica de la que me enorgullezco de haber visto 6 veces en mi vida. Con mayúsculas.

No, no está Mike Portnoy. Y si hace un año hubiera pensado que fuera a escribir lo que ahora mismo voy a escribir, creería que estoy loco: no se le echa de menos. Es así, lo siento. Dream Theater había pasado a ser la 'banda de Portnoy'. Y un batería nunca puede ser un único líder de un grupo. Por razones obvias. Cuando a eso se le suma que los líderes van imponiendo poco a poco el lógico y no criticable ego del artista, al final un grupo de rock se convierte en un festival de percusión y ritmos. Y si encima hay que sumarle que es productor, en las mezclas de sonido él era el rey de cada último disco. Me estaban decepcionando poco a poco.

Luego llegó este 'A Dramatic Turn of Events' sin él y mucha gente se llevó las manos a la cabeza. Que si habían perdido talento, que si ya no tenían carisma, que si el álbum era un recopilatorio, un corta y pega de allá y acullá... En fin. Insidias, que diría un político. Petrucci y Rudess se bastan como genios compositores para crear música infinita, música del Edén. Y en directo no es una excepción. Sin mirar a Mangini y llevarnos a las crueles comparaciones, el quinteto es sólido, aman el escenario, a sus fans, y por fin desayunan All-Bran de Kellogg's todas las mañanas. Sonríen, están amables con el público, James LaBrie al fin es libre, está suelto, tranquilo, comunicativo. Al fin es un frontman.

Lo que llamó la atención desde el arranque fue que LaBrie había cambiado. Que era otro. O que, a l mejor, era por fin él mismo, sin la sombra del Gran Hermano Portnoy que todo lo controlaba. Y ojo, que esto no es una especie de crónica para criticar al batería de Adrenaline Mob. Simplemente hay que abrir bien los ojos para darse cuenta que estos Dream Theater son mejores que los que eran en el último lustro.

LaBrie, macarra, rockero, con su chupa, su poste de micrófono metalero y de tipo duro, sus poses, sus gestos, sus palabras hacia el público... todo es genial ahora. Lo de Jordan Rudess no es carisma. Es lo siguiente: adoración. Se le ama y se le venera porque es un genio vivo que enloquece con cada cosa que hace con su set de teclados. Petrucci hace tiempo que tiene que hacer muy poco para enloquecer a la grada. Myung simplemente es él, y con eso basta. Un bajista de calidad infinita. Y sí, hablando de Mangini, pues tampoco se ha perdido mucho. Un debate que surgió en el Palacio Vistalegre esa noche era si Marco Minemann nos hubiera encantado más a todos. Claro que sí. Mangini es un artista, es un crack de la percusión. Pero parece más empeñado en buscar el asombro que fundir al público con originalidad.

En cuanto al concierto, primero hay que hablar del mal sonido. Ya esperaba. Es lamentable que en Madrid no tengamos mejores pabellones para grandes conciertos de metal como éste, donde es fundamental que el sonido no tenga ecos, reverberaciones, vacíos... la altura de la cúpula es demasiada, y como es imposible llenarlo para un grupo como DT, tanto espacio sin rellenar no hace sino repercutir negativamente en la acústica. Sin embargo, no estuvo tan mal como se esperaba. Por lo demás, decepcionante actuación de los teloneros, Periphery. Un grupo de metalcore rollo adolescente, con tintes de a veces de Nu-Rock, al estilo Linkin' Park, que sin cuestionar o criticar, sencillamente debo decir que ni era de gran calidad y que no era el más idóneo para el público medio de DT.

Ya sobre los genios del metal progresivo, potente setlist, quitando canciones de las épocas más marcadas por Portnoy, como los discos 'Train of Thougt', 'Octavarium' o 'Black Clouds...'. Se notaba otro rollo, y el grupo supo combinar temas más cañeros con los más entrañables. Como por ejemplo el set acústico, con LaBrie y Petrucci sentados en primer plano con el acompañamiento de fondo de Jordan, sonando 'The Silent Man' y la majestuosa 'Beneath The Surface' del último álbum. Las lágrimas se contenían por dentro mientras los aplausos era lo que la parroquia metalera se limitaba a exteriorizar. Ovación merecida ante un formato inconcebible en otros tiempos: ¿os imagináis a Portnoy dejando que dos de sus compañeros se luzcan durante casi 10 minutos sólo con voz y la guitarra acústica de Petrucci? Antes muerto.

E insisto, no se trata de cuestionar a nadie, sino de celebrar los nuevos aires que traen la actual etapa del grupo. Al igual que era de guión esperar el solo de Mike Mangini, a modo de presentación a los fans. Un solo sobre el que hay que decir que fue de menos a más, comenzando al modo 'machaca-bombos', luciendo velocidad -para eso ostenta el récord de golpeos de percusión por minuto a nivel mundial-, pero poco a poco convirtiéndose en una fiesta de rítmicos, lleno de originalidad, riqueza de matices y sonidos. Impresionante.

También es de guión -ya cansa- tener que hablar del estado de forma de LaBrie en cada crónica de DT. Pero bueno, ahí está, porque todos esperan el parte de guerra: James estuvo formidable, soberbio, tremendo. Además de lo comentado antes sobre su carisma y la comunicación con el público -dejó a todos boquiabiertos-, su voz estuvo de notable alto. Llegaba a las notas altas mejor que nunca, o como en sus mejores tiempos, vaya. Que para un casi cincuentón está más que bien.

Lo más sorpresivo y original fue el encubierto solo de Petrucci antes de 'The Spirit Carries On', casi 10 minutos de locura de 6 cuerdas, con mucho de progresivo ambiental y espacial en él, y un Rudess de perfecto acompañante. El tema posterior, sublime. Una pena que luego la que esperaba que fuera el tema estrella de la noche, el 'Breaking All llusions' sonara terriblemente mal. Se les debió ir la programación en la mesa de mezclas para la anterior canción, y apenas se oía a LaBrie y los teclados de Rudess. Una lástima.

Especialmente sonó de gran altura 'Bridges In The Sky', primer tema, y con eso dice mucho de su actuación: comenzar con un tema tan cañero a ese nivel demostraba que venían a darlo todo y con un gran estado de forma. 'The Root Of All Evil' también estuvo sublime y la anterior 'Surrounded', interpretada a la perfeccion. Son muchos años, sí, tocándola. Pero no es excusa para no aplaudirles. Hubo incluso alguna lágrima emocionada ante ese tema. 'On The Backs Of Angels' tuvo gran aceptación, y la mezcla de temas del 'Six Degrees...', 'War Inside My Head' y 'The Test That Stumped Them All' fue un regalo para los que buscaban mucha adrenalina.

Por último, decir que también en otros aspectos han ganado DT: la escenografía. Pareciera que Portnoy fuera enemigo pues de todo artificio, porque ahora se llevan mejores proyectores, un fondo algo más currado, y la escena, los movimientos, están más pensados para el espectáculo. Cosa que se agradece infinitamente. Por cierto que han renovado sus habituales 'cartoons' y mientras eran proyectados con la intro, 'Dream Is Collapsing' del compositor de bandas sonoras Hans Zimmer (éste tema salía en 'Inception'), el público se venía abajo. No era para menos.

Larga vida a estos nuevos DT, a estos renovados reyes de metal progresivo. Larga vida.

- Ficha técnica:
Madrid, 25 de febrero 2012; Palacio Vistalegre
Hora de comienzo: 21:30; hora de final: 23:35
Teloneros: Periphery

- Músicos:
- James LaBrie: Voz
- John Petrucci: Guitarra y coros
- Jordan Rudess: Teclados y continuum
- John Myung: Bajo
- Mike Mangini: Batería

- Setlist:

1. Bridges In The Sky
2. 6:00
3. Build Me Up, Break Me Down
4. Surrounded
5. The Root Of All Evil
6. (* Solo de batería)
7. A Fortune In Lies
8. Outcry
(Set acústico):
9. The Silent Man
10. Beneath The Surface
(Fin del set acústico)
11. On The Backs Of Angels
12. War Inside My Head
13. The Test That Stumped Them All
14. The Spirit Carries On
15. Breaking All Illusions
Bonus:
16. Pull Me Under

- Calificaciones técnicas:
Set list: 7
Sonido: 6
Duración: 9
Interpretación: 9
Actitud: 9
Público: 8
Media: 8 

- Galería de fotos:

 

  • Página oficial de Dream Theater:

http://www.dreamtheater.net

Pablo M. Beleña Pablo M. Beleña
Febrero 2012