El Sonisphere, un festival marcado por 'Greatests Heeps'

sonisphere
Crónica del festival de Sonisphere Madrid
15 y 16 julio 2011
Calificación: Calificación: 6,5

:: FOTOS DEL FESTIVAL ::

Crónica del festival de Sonisphere Madrid
Fecha: 15 y 16 julio 2011
Calificación: Calificación: 6,5

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Greatests 'Heeps'

:: FOTOS DEL FESTIVAL ::

sonisphereUn festival de franquicia internacional, organizado en teoría a lo grande, con altas ínfulas, lleno de gente (unas 70.000 personas entre los dos días de celebración), no puede ser más decepcionante con un cartel tan ilusionante. El Sonisphere de 2011 en Madrid ha podido superar un poco al del año pasado, pero en líneas generales ha estado muy debajo de las expectativas, ha quedado marcado por una organización terrible y sólo se salva por el empujón que te dan bandas como Iron Maiden o Slash, éxito seguro para los fans. Pero la sorpresa la dieron otros grupos que, como en el caso de los Uriah Heep, llegaron a última hora para sumarse al cartel. Además, de los menos metaleros de todo el cartel. Curioso...

Cronica: Pablo M. Beleña - Fotografías: Dave Garia, Javi Moreno Vega & Rubén Bascuñana

Lo cierto es que si grandes nombres como Dream Theater decepcionan, ya se ha dicho mucho en contra de esta cita del metal internacional. Es cierto que los neoyorquinos no son una banda de festival, ni mucho menos. Pero más de ellos, y no porque nos fijemos en Mangini y la ausencia de Mike Portnoy. Para nada. Estuvieron desubicados, escogieron un setlist terrible y sobre el escenario se mostraron fríos, sosos y con un sonido lamentable. ¿Culpa de la organización? Pues sí, tienen su parte de culpa, sin duda.

En resumen, para no alargarnos con lo que no es netamente material musical, el Sonisphere de Getafe fue un desastre organizativo. Empezando por los accesos y el transporte. Señalización que brilla por su ausencia, metros y autobueses a años luz del polígono industrial donde se celebraba el festival y traslado en autocar sólo desde Getafe centro, no desde Madrid, algo habitual en citas más ambiciosas como Rock in Rio. Este evento, tan cuestionado el año pasado, ha terminado consiguiendo que se le dé la razón con el tiempo. Hay que invertir un poco en dar facilidades. Después, en lo que al recinto se refiere, deficitario número de bares y restaurantes. El viernes, con un cartel más modesto, la organización tenía claro que los recursos darían de sí de sobra. Pero el sábado, con el gran aluvión de personas que arrastran grupos como Iron Maiden, la situación se les fue de las manos. Más de una hora para comer, colas interminables para bebida... Los bares no estaban cerca de los restaurantes, así que era imposible tener todo junto con facilidad. Además, el servicio de tickets, tan odiado por los asiduos a los festivales, fue un horror. Sólo una carpa para cambiar dinero a la entrada del recinto, lo que hacía interminable el camino para volver a conseguir sus fichas si uno estaba en el otro extremo, viendo en el escenario alguno de los conciertos o tras ellos. Por ser horrible, hasta calcularon mal los recursos y se quedaron sobre las diez y pico de la noche sin botellas de agua, sirviendo sólo refrescos y bebidas alcohólicas. Lamentable. Eso por no mencionar los barracones para los WC, más alejados imposible... Además, los accesos estaban llenos de basura, cristales rotos y suciedad inenarrable en casi todos los lugares.

Pero hablemos de música -que tampoco fue para tirar cohetes-. Comencemos por la jornada del viernes:

Viernes, 15 de julio 2011
18.15h BULLET
18.50h ANGELUS APATRIDA
19.45h VALIENT THORR
21.00h GOJIRA
22.15h SÔBER
23.30h ARCH ENEMY
0.55h SLASH
2.35h THE DARKNESS

gojiraDe la jornada del viernes sólo pudimos asistir a los conciertos de Gojira, Sôber, Arch Enemy y Slash. Había que reservar fuerzas para la gran baza que iba a ser, en teoría, el sábado. Los franceses de Gojira estuvieron más que contundentes. Se apuntaba por ahí a que serían una importante opción de futuro a tener en cuenta en las próximas décadas. Desde luego, apuntan maneras y tienen un estilo definido y pulido, un buen directo y parece que enganchan bien con el público. Ahora bien, sus composiciones no son nada del otro mundo. Su death metal progresivo apenas ofrece grandes recursos estilísticos y se basan más en la dureza del sonido, aunque, insisto, tienen un gran nivel. Mucho mejor de lo que uno puede apreciar en sus discos, porque sobre el escenario ganan mucho, y eso siempre es un piropo positivo. Nota: 7,5.

soberDe Sôber sólo se puede decir que entre 'La nube' y 'El hombre de hielo' ya te ganan en cualquier concierto, aunque con el mayor respeto al rollo alternativo que llevan, tampoco es un estilo que cautive a un buen aficionado al progresivo. Ahora bien, tienen un nivel bastante elevado para lo que es la media del rock nacional, eso sin olvidar que hay decenas de bandas con incuestionable mejor nivel en nuestro país que inexplicablemente nunca gozarán de la fama que han saboreado estos chicos rapadetes con perilla.

Hace unos años sonaban originales y todos seguíamos algunas de sus composiciones con mucha ilusión, pero pasados los años es fácil darse cuenta que dan para lo que dan, y nadie les puede pedir más. Entretenidos en concierto y muy seguidos por el público más joven del festival. Cumplieron, sin más. Nota: 7.

arch enemySin embargo los reyes de la noche, sin duda, fueron los suecos Arch Enemy, con su death metal melódico que cada vez se adentra más en terreno progresivo, como hemos podido apreciar en su excelente último trabajo, 'Khaos Legions'. El setlist se basó prácticamente en presentar el disco, y es tan bueno que pese a no ser tan conocido como sus éxitos anteriores, el público enloqueció con Angela Gossow y las guitarras de los hermanos Amott. En las notas tomadas en directo y transmitidas en nuestro Facebook y Twitter en directo, apunté estas ideas, que al ser fruto del momento, siempre son más puras en cuanto a sensaciones: "Arch Ememy y Angela se comen a todos. El Sonisphere es suyo... A la espera de Slash, no hay color... Están llevando a cerca de 30.000 personas al éxtasis". Y así fue: locura total con su descarga deathmetalera con un inicio, es cierto, horrible en el sonido desde la mesa de mezclas. Apenas se escuchaba esa mágica voz gutural de Angela y todo lo que se apreciaba era bajo y batería con unas guitarras muy distorsionadas. A partir del tercer tema teclados, voz y punteos de guitarra se fueron por fin apreciando. Una pena porque el sonido bajó la sensación general de un gran concierto. Hay ganas de verles en sala. Nota: 8.

slash

Y Slash cerró la noche para nosotros, ya que The Darkness comenzaba algo tarde y, como decía, el grupito de Esquizofrenia quería reservar fuerzas para la jornada del sábado. Nos quedamos en las mismas posiciones, a una buena distancia, y disfrutamos del tiempo de espera hasta que a los genios de la organización se les ocurrió regarnos, literalmente, con mangueras que más bien parecían cañones de agua, a la 1 de la mañana, con una temperatura que no era para pasar calor. En todo caso, cuando comenzó el grupo del guitarrista de Guns n' Roses todo se olvidó. ‎Son tres segundos y ya reconoces su guitarra a 4 años luz. Buen directo y puesta en escena limitada, pero se lo montan bien. Sobre todo porque cuentan con un buen frontman como es el vocalista de Alter Bridge, Myles Kennedy, si bien aquí apenas toca la guitarra en 1 o 2 piezas como apoyo de Slash, única estrella para este instrumento sobre el escenario. La voz de Kennedy suena bien para su música y no debe envidiar al Axl de los mejores momentos de Guns n' Roses, con todas las diferencias, claro, que salvan sus timbres de voz. Desde luego que el espectáculo estaba en ver a este pedazo de guitarrista en acción, carismático y virtuoso con apenas hacer poco para ganarse al público y metérselo en el bolsillo. Eso sí, al final, la verdadera vibración del gentío llegaban con los hits de su antigua banda. Sonaron 'Nigh Train', 'Civil War', 'My Michelle', 'Sweet Child O' Mine' -que estuvo genial- y cerró con una adecuada y marchosa 'Paradise City' algún tema más de su nuevo disco y canciones de su etapa de Slash's Snakepit. Sin ser ninguna maravilla, cumplidor. Nota: 7,5.

Sábado, 16 de julio 2011
15.30h HAMMERFALL
16.35h MASTODON
17.50h APOCALYPTICA
19.15h DREAM THEATER
21.15h IRON MAIDEN
23.45h TWISTED SISTER
1.20h URIAH HEEP
2.40h LACUNA COIL

 aDel día grande pudimos disfrutar desde el concierto de Dream Theater hasta el final, pero no todo nuestro equipo de Esquizofrenia pudo ver a las tres primeras bandas de la tarde: Hammerfall, Mastodon y Apocalyptica. Por lo que pudimos saber, las tres cumplieron su papel y su cometido pese a la solanera que caía sobre ese secarral getafeño, entre polvadareda y sol abrasador. Nuestros queridos Mastodon, los pertenecientes de la jornada al progresivo junto a Dream Theater y Uriah Heep, contundentes y brutacos como lo son en directo. A Apocalyptica les vimos acabar,mientras intentábamos sobrevivir haciéndonos con líquidos para hidratarnos, y se les debe reconocer su talento instrumental de grandísimo nivel, pero que sólo es grato cuando puedes oírles interpretar versiones metaleras de composiciones míticas de la música clásica. Sus temas son buenos, sin más, pero la cima del olimpo del metal queda algo lejana para ellos.

dream theaterLo que ocurre es que si tenemos que hablar ahora de nuestros amados Dream Theater es necesario coger un pañuelo para llorar... La verdad es que todos los aficionados al progresivo íbamos especialmente ilusionados con verles a ellos, el plato fuerte del prog rock en el Sonisphere. Los neoyorquinos, ya convertidos desde los últimos años en cabezas de cartel en casi todos los eventos o cerca de serlo, defraudaron y mucho. Primero, porque no era su público. Cuando la mayoría de los comentarios del público de un festival como éste te comenta que es el rato de aburrirse con sus canciones que nunca acaban y sus mil y una florituras que no entienden, intentas reforzar tu posición y darles la réplica. Pero DT nos defraudaron a todos. A los descreídos y a los que les adoramos. Su setlist fue flojo no, flojísimo. ¿Qué hacían temas como 'These Walls' o 'The Great Debate' en un festival, cuando además son temas muy típicos de Portnoy, algo que dio a entender James Labrie en una entrevista que aquí resumimos esta pasada semana, que no sucedería? Si a eso se le suma que 'Under a Glass Moon' no es un tema para públicos tan heterogéneos, la apertura fue fría y mal recibida. Eso, sumado a un sol de escándalo, que ni les dejaba a ellos estar a gusto ni a nosotros, pasando una solanera sin sentido: grupos como DT deberían sonar de noche, aunque se supone que ellos habrán elegido esta hora.

Por otra parte, pocos entendimos que apenas sonaran una hora y 5 minutos, eligiendo temas además tan poco representativos. Por supuesto, ningún solo ni ningún dueto de Petrucci-Rudess con la parte melódica de la banda (teclados y guitarra). Y los que vimos el setlist que hicieron en Roma hace unos días, también en festival, estuvimos sorprendidos sobremanera con lo efectuado en Getafe, Madrid, este fin de semana. Incomprensible. Además, de Mike Mangini todos esperábamos alguna presentación más destacada, no una simple dedicación de LaBrie. Ni tocó el solo de batería que sí hizo en Roma ni se le vio especialmente suelto. Se limitó en casi todo el concierto a estar bajo su 'tendedero' siendo un mero Portnoy segunda parte. En el nuevo tema del disco que está por llegar en septiembre, 'On the Backs of Angels', se le vio algo más suelto porque para eso es de la nueva etapa de Dream Theater. Y en general, la banda, cumplidora sin más: LaBrie es cierto que está plenamente recuperado de sus malos años de limitación vocal. Myung técnico y correcto sin moverse y sin embargo, Petrucci y Rudess, que son quienes siempre ponían la chispa con solos, florituras y sus duelos de guitarra y teclado portátil, estuvieron fríos, sosos y distantes. Las versiones de hits como 'Metropolis' o 'Fatal Tragedy' fueron de manual, sin espacio apenas para la improvisación. Y diciendo que lo más lucido y seguido por el público torrado bajo el sol madrileño fue su comercial canción 'Forsaken' está todo comprendido. Sin duda, uno de los peores conciertos que habrán dado en nuestro país. De los 6 que he visto con éste, el más flojo, sin duda. Nota: 7.

dream theater

A continuación, por su interés, reproducimos el setlist: Under a Glass Moon / These Walls / Forsaken / The Great Debate / Fatal Tragedy / On the Backs of Angels / Caught In A Web / Metropolis Pt. 1: The Miracle and the Sleeper Ghost

Y la noche se cerraba con citas muy metaleras y con el especial espacio para Uriah Heep, a la postre lo mejor del festival. La espera para Maiden fue eterna, con un recinto abarrotado hasta la bandera pero literalmente. El set de prensa, elevado en un andamiaje a unos 70 metros del escenario, estaba tan lleno que parecía que en cualquier momento podría caer el castillo. Las dos alas laterales del espacio central estaban llenas de almas. Y es que si algo está claro es que Iron Maiden es la típica banda llena-festivales, que nunca falla. Un seguro de vida para promotores, que no deberían jamás poner pegas para pagar el canon que ellos impongan. Lo de anoche fue impresionante, con casi 50.000 personas ávidas de los juegos de Bruce, los riffs más conocidos de los tres ases de la guitarra,  la contundencia de Harris en el bajo y la esencia del heavy metal en los brazos, manos y pies del mágico Nicko McBrain en la batería.

Uriah heepDieron mucha cancha, por cierto, a su nuevo disco, el 'The Final Frontier', con intro más el tema que da nombre al álbum como comienzo, e incluyendo también 'El Dorado' y 'Coming Home'. Ni de lejos se les ocurre a estos genios de las masas meter alguna de sus piezas más complejas del disco, tan cercanas al progresivo, como han hecho en estos dos últimos trabajos. Para nada: más bien contundencia y hits que nunca fallan, como 'Fear of the Dark', que la verdad es que sonó magistral y el público enloqueció con la oscuridad, los mecheros y móviles al aire y los coros al unísono que tan bien sabe llevar Dickinson como uno de los mejores y más apreciados frontmans que hay en el panorama del rock internacional. La parte final, con las recurrentes 'Iron Maiden', 'Haloweed Be Thy Name' y 'Running Free', fueron un desenlace de locura para llevar al éxtasis al medio centenar de 'irons'. Nunca fallan. O casi nunca. Mención especial merece su siempre escenografía de leyenda. Es cierto que fue más comedida que en otras citas. El Eddie alienígena, muy conseguido, de unos 2 metros y pico de altura, apenas salió en un tema. Luego, en los dos finales, cabeza gigante del Eddie del nuevo disco, medio alien, medio cyborg, mirando a todos con sus dos ojos de láser rojo. Faraónico. Nota: 8,5.

Twisted Sister se tuvieron que llevar nuestro necesario tiempo de avituallamiento. Es cierto que en otras circunstancias y con una organización no tan nefasta, el descanso entre el concierto de Maiden y el de Twisted Sister hubiera bastado para llevarse algo al estómago y reponer líquidos. Pero coger más tickets, hacer cola en la bocadillería y beber algo supuso casi una hora de tiempo. Lamentable. Por cierto, bocadillos, hamburguesas y demás piezas de cacería, a una media de 5 euros. Los litros de bebida, a 8 euros. Más accesibles eran las botellas de agua a 2 euros y el vaso de refresco, a 3.

Sobre los Twisted, nada que criticar. Son una banda para gamberrear y jugar a ser rockeros de vieja alcurnia y a jugando a eso no fallan los de Dee Snider, Eddie Ojeda y compañía. La peluca de Snider, por cierto, de escándalo. Concierto rápido y directo, con los hits que nunca fallan y con un gran sonido e interpretación. Es la típica banda que si busca dar una fiesta de rock cercano al heavy pasando por el hard no defraudan, y es lo que no hicieron. El toque de humor y golfería que un frontman y showman como Snider le da, además, al concierto, termina por cerrar un círculo perfecto. Los 'We're Not Gonna Take It', 'You Can't Stop Rock N Roll', 'Come Out and Play' y 'I Wanna Rock' como guinda final fueron suficientes. Cumplidores a más no poder. Nota: 8.

Uriah heepPero nuestra gran joyita de la noche eran los Uriah Heep, que lejos de solamente cumplir, llegaron a maravillar. Pasaron dos cosas que marcaron su concierto. Una, saber que eran los últimos en sumarse al cartel, cuando apenas dos semanas antes Alice Cooper daban la espantada por "problemas de agenda" (...) , y nos dieron la buena noticia. Porque si bien apreciamos al viejo Vicent en directo, lo de Uriah era un auténtico regalo del destino. Y dos, que siendo ya pasada la 1 de la mañana, la gente comenzó a marcharse. Pobres ello, que se perdieron lo mejor de la noche y del festival. También es cierto que muchos fueron a descansar y luego volver con los flojísimos Lacuna Coil. Así que pudimos ver con todo el lujo que eso supone, ver a Uriah Heep en las primeras filas, con una puesta en escena sobria y sin lujos, pero soberbios en la música, que es lo que importa. Todos los halagos que podamos lanzar sobre ellos serán pocos: Bernie Shaw estuvo cantando de manera legendaria. Pocos cantantes en todo el mundo tienen el potencial y la forma y energía que presenta a su edad. Impresionante. Estuvo de 10, alcanzando y sosteniendo las notas más altas de los temas más clásicos y exigentes. Mick Box se volvió a comer al público con su guitarra sencilla pero interpretada a la perfección, con miles de guiños al público. Trevor Bolder no es un bajista cualquiera, es alucinante, como ya él y sus compañeros nos demostraron en el concierto del pasado otoño en Madrid, y al que tuvimos la suerte de asistir. Por su parte, los teclados setenteros de Phil Lanzon llenaron nuestros corazones y un Russell Gilbrook de leyenda dio una lección a todos los baterías del planeta. Puede que ni de lejos se le considere Uriah heepjamás como uno de los mejores de la historia del rock, pero tiene ese algo especial que sólo se comprende viéndole en directo. Fue tan técnico al tiempo que contundente que el pobre asistente del grupo no paró de salir a escena para colocarle los bombos y pegarle con cinta adhesiva los micros, ya que literalmente se caían ante el chorrazo que les llegaba desde lo platos y bombos.

Sobre el setlist, qué decir... magistral. Elegido a las mil maravillas, haciéndose corto. Sólo faltó 'Lady in Black' para ser de 10. Sorprendieron con 'Gypsy' y 'Stealin' y maravillaron con éxitos de sobra conocidos como 'Look At Yourself ', 'July Morning' -sonó de locura-, 'Easy Livin' -la nota de color con el público loco de emoción y divertimento-, 'Return To Fantasy'... Del maravilloso último álbum, 'Into the Wild', se permitieron tocar algunas canciones, que para nada desentonaron. Tenían al público en otro mundo. Alucinados. Nosotros, los primeros. Nota: 9,5.

Y la verdad es que deberíamos poner punto y final aquí esta crónica. Más que nada porque quizás si hablamos de Lacuna Coil nos ganamos alguna amenaza por parte de sus fans. Cristina Scabbia, maravillosa. Ella en sí, vamos. Cantando... todos conocemos algún gato con mejor maullido. Del resto del grupo más de lo mismo. Los temas son terribles, el sonido fue lamentable y sin embargo, podíamos ver a todavía unos 20.000 asistentes volviéndose loco con ellos a las 3 de la mañana, hora de inicio de su ¿concierto? De lejos pudimos escuchar su versión de 'Enjoy the Silence', donde Scabbia sí suena más adecuada, y es el tema que les ha dado más presencia en este mundillo. Una versión de Depeche Mode, muy respetable, pero que dice todo de ellos. Nota: 5 (por no ser malos...).

Las conclusiones de todo este Getafe Open Air, franquiciado por Sonisphere, son algo decepcionantes y ya están apuntadas a lo largo de la crónica: buen cartel, menor resultado del esperado. Los grandes nombres cumplieron, pero las sorpresas llegaron de los que menos condición de favoritos traían, como pasa en el deporte. Arch Enemy el sábado, con Gojira muy cerca, y Maiden, Uriah Heep y Twisted Sister, de lo mejor que pudimos ver. Si en 2012 hay otro Sonisphere, esperamos que haya una mejor organización de los promotores -no será difícil- y no dejarlo todo al dinero para contratar a bandas que llenan recintos. Eso es fácil. Lo complicado es convencer, como el High Voltage de Londres, por ejemplo. ¡Ay de aquellos que tanto nos criticaron porque ensalzamos a Rock in Rio por su excelente organización! Sinceramente, no tenemos que andar con tantos prejuicios. Ese festival fue de sobresaliente por cómo estuvo organizado y gestionado. Y de eso también toca aprender. No sólo con grandes bandas se cumplen expectativas en un festival.

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Pablo M. BeleñaPablo M. Beleña - Fotografías: Dave Garia / Javi Moreno Vega / Rubén Bascuñana
Julio 2011

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