Fallece Jamie Muir, el percusionista de locura de King Crimson en los 1970

Jamie Muir

Jamie Muir, controvertido percusionista que formó parte de King Crimson en los 1970 de manera puntual, ha fallecido a los 82 años.

El músico, que apenas estuvo colaborando con el grupo entre 1972 y 1973, apareció en el álbum 'Larks' Tongues in Aspic' (1973), aportando su percusión alocada.

Además, su trayectoria fue muy corta en el mundo de la música porque pronto anunció que lo dejaba todo para llevar una vida plenamente budista en 1973.

Fue el ex baterista de King Crimson Bill Bruford quien anunció la pérdida de Muir en su perfil de Facebook: "Jamie Muir ha fallecido hoy, 17.02.2025, en Cornualles, Reino Unido, acompañado por su hermano George".

Bruford aprovechó para rendir homenaje a Muir con unas palabras cargadas de nostalgia y admiración: "Jamie fue el percusionista con quien colaboré en el álbum 'Larks' Tongues in Aspic' (1973). Me impactó profundamente, tanto profesional como personalmente, durante nuestro fugaz tiempo juntos hace décadas, algo que sigo recordando cincuenta años después", expresó.

"Lamento que nos perdiéramos de vista, aunque su salida repentina de nuestra relación laboral me hizo suponer que no deseaba mantener contacto conmigo ni con mis compañeros de King Crimson".

Las anécdotas compartidas por Bruford dibujan un retrato fascinante de Muir: "Era un hombre encantador, creativo, casi infantil en su dulzura. Sin embargo, también poseía una faceta oscura que asomaba ocasionalmente. Por ejemplo, cuando subía al escenario con una chaqueta de piel de lobo, con la boca manchada de sangre (de una cápsula), en una noche lluviosa de jueves en Preston, Lancs, lanzando cadenas hacia su batería por todo el escenario. Según Robert Fripp, una de esas cadenas estuvo a punto de alcanzarle".

Además, Bruford destacó una conversación memorable entre Muir y Jon Anderson, ex vocalista de YES, ocurrida en la fiesta de su boda en 1973: "Jon afirmó que aquella charla cambió su vida (...) Fue un privilegio haber conocido y disfrutado de la compañía de alguien con un poder tan discreto, aunque fuera efímero. Para mí, era uno de esos individuos especiales que merecen ser calificados como maravillosos. Lo echaremos mucho de menos. Adiós, Jamie".

Muir se incorporó a King Crimson en 1972 tras recibir una invitación de Robert Fripp. Su estilo innovador incluía kits de batería repletos de objetos cotidianos, convirtiéndolo en una figura única dentro del rock progresivo. Sin embargo, su paso por la banda fue breve, ya que tras la edición de 'Larks' Tongues in Aspic', tomó una decisión sorprendente.

El equipo de management de King Crimson, por entonces, se inventó una excusa para explicar su salida, afirmando que había sufrido una "lesión durante una actuación".

La realidad era que Muir se había mudado al monasterio budista de Samye Ling en Escocia, donde inició una nueva etapa espiritual.

Aunque regresó brevemente a la música en los 1980, tocando con Derek Bailey y Evan Parker de Music Improvisation Company, además de colaborar con Michael Giles (ex King Crimson) en la banda sonora de la película 'Ghost Dance' (1983), Muir volvió a retirarse definitivamente en 1990.

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