Fish - '13th Star' (2007)

fish 13th starCrítica de: ‘13th Star
Fecha/sello: 12/9/2007 - Chocolate Frog
Autor: Pablo M. Beleña
Calificación: http://portalesquizofrenia.awardspace.com/cms/images/stories/2.gifhttp://portalesquizofrenia.awardspace.com/cms/images/stories/2.gifhttp://portalesquizofrenia.awardspace.com/cms/images/stories/2.gifhttp://portalesquizofrenia.awardspace.com/cms/images/stories/2.gifhttp://portalesquizofrenia.awardspace.com/cms/images/stories/2.gif

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Escucha 4 canciones del nuevo disco

 DISCOGRAFÍA DE FISH

 

¿A qué huelen las estrellas?

Fish - '13th Star' (2007)

fish 13th star1. Circle Line (6:04)
2. Square Go (5:31)
3. Miles de Besos (4:22)
4. Zöe 25 (5:19)
5. Arc of the Curve (4:29)
6. Manchmal (5:42)
7. Open Water (5:07)
8. Dark Star (6:48)
9. Where in the World (6:05)
10. Thirteenth Star (5:41)

Chocolate Frog Record Company - 12/09/2007

- Duración total: 55:13 minutos

Músicos:
- Fish / voz
- Steve Vantsis / bajo, efectos, samples, guitarras, teclados
- Frank Usher / guitarras
- Foss Paterson / piano, teclados, caja de música, efectos, acordeón...
- Gavin Griffiths / batería
- Chris Johnson / guitarras
- Lorna Bannon / coros
- Dave Haswell / percusión

Circula por ahí la idea, no se comprende bien la razón, de que este ‘13th Star’ de Fish es el mejor álbum de su discografía. Ante eso no hay palabras, sino estupefacción. Porque su nuevo LP de estudio no ofrece nada especial como para sobresalir respecto del resto, bajo ningún argumento. De hecho esta ‘decimotercera estrella’ tiene demasiados altibajos como para ser uno de los mejores y no continúa la gran senda iniciada en esta década con los estupendos ‘Fellini Days’ (2001) y ‘Field of Crows’ (2004). Pero a disfrutar toca, para los menos exigentes. Es un álbum más que aceptable.

Fish se ha sumado con este disco a la moda de innovar en los lanzamientos discográficos. Mientras que Radiohead vende su último álbum previamente por Internet y bajo el único pago de la voluntad -sí, sin un precio establecido como mínimo-, nuestro ‘pez’ se atreve también a venderlo antes desde su página web por unos 21 euros (15 libras), con el límite de 10.000 copias. Los que se queden sin él tendrán que esperar a 2008… o darle a la imaginación ‘emuliana’…

‘13th Star’ es un álbum conceptual en el que Fish trata la historia de un personaje atrapado en la rutina, y que intenta encontrar un nuevo rumbo a su vida. En este objetivo, cree encontrar al amor de su vida, pero acaba en desastre y acaba con toda esperanza. ¿Más que autobiográfico? Recuerden que en este mismo año 2007 Fish rompió su tormentoso matrimonio con la cantante Heather Findlay, de escasas semanas de duración.

En cuanto a la música, a veces es incompresible cómo se puede ensalzar un disco hasta el infinito y parece que por sin razón aparente. Porque este ‘13th Star’ de Fish no ofrece nada especial para que sobresalga del resto bajo ningún argumento. Se trata de un disco más en su discografía, con momentos buenos, aunque intercalados entre canciones mediocres. Y sin embargo, la Red está llena de críticas no sólo favorables al álbum, sino que lo consideran ¡el mejor! de su discografía. Sin palabras…

Por momentos, esta ‘estrella decimotercera’ hace recordar los tiempos en los que Fish sonaba a Peter Gabriel en todos los sentidos -voz y estilo musical-, con pasajes funkies y poperos. Por cambio, en algún otro instante, este disco suena más hard rock que otros anteriores. Y para nada convence el uso que hace de alguna balada más que mediocre como ‘Miles de besos’, más allá del bonito guiño hacia los castellanoparlantes. Tras tres décadas de creación artística Fish no puede ostentar tan bajo nivel en sus composiciones.


Las 10 canciones, una por una

El arranque cuenta a cargo de ‘Circle Lines’, que recuerda mucho a las canciones de ‘Sunsets on Empire’ (1997), muy funkies en algún momento y con trazos arabescos en la guitarra. Pese a que este álbum lo ha compuesto junto al bajista (y multiinstrumentista) Steve Vantsis, suena a etapas anteriores del artista. ‘Circle Lines’ resultará familiar a muchos seguidores de Fish que bien conocen su discografía.

‘Square Go’ continúa con un ritmo similar, intenso y con escasas partes vocales melódicas. El semi-rapeado de Fish puede llegar a ser algo insoportable por momentos, bien lo saben todos. Hay quien considera a esta ‘Square Go’ en algunas reseñas como un tema de hard rock. Evidentemente no se han pasado bien el bastoncillo de las orejas antes de la audición. Lo que ocurre es que Fish, siempre gustoso de emplear técnicas expresionistas, quiere crear una atmósfera dura para justificar las vivencias del personaje de la historia. Por eso el fondo sonoro es algo metálico, industrial, ruidoso. Sin embargo ofrece un tramo final de teclados prodigioso y propio de una caja de música.

Embriagadora melodía que engancha pretenciosamente con el inicio de la primera balada del disco, la ya mencionada ‘Miles de Besos’. Teniendo en cuenta el buen hacer de Fish para con sus baladas y canciones de amor, esta ‘orgía de besos’ está muy, pero que muy lejos, de tener el sello de calidad que él sabe imprimir a este tipo de composiciones. Empalagosa y pastelazo total, propia de un cantamañanas de radio fórmula. Aburrida, además. Lo tiene todo para haber desaparecido del disco.

‘Zöe 25’, cuarto corte del álbum, nos levanta el ánimo tras unos inicios dubitativos. En este tema se identifica el mejor estilo de Fish y se puede gozar de una buena pieza, con bellísima base de piano quizás algo estropeada con un estribillo demasiado condescendiente, facilón y popero. ¿Puede un estribillo, prácticamente siempre la mejor parte de cualquier canción, desmejorar una buena composición? Pues aquí hay un gran ejemplo. Aún así la impresión general es la de una pieza.

Este despertar de ‘Zöe 25’ hace despegar la altura musical del álbum. El quinto corte, ‘Arc of the Curve’ es otra buena canción melódica que sigue recordando al excepcional disco de 1997 ‘Sunsets on Empire’. ¿Se nota demasiado que es uno de mis favoritos de Fish? ‘Arc of the Curve’ es otro corte amable, alegre, optimista y muy melódico, que continúa la senda de ‘Zöe 25’ pero para mejor. Es la típica melodía ideal para primera hora de la mañana y empezar el día con buen pie.

Hasta aquí, mejorada la primera parte del disco. Fish rompe el clima alcanzado en estas tres canciones lentas y tranquilas con un parón, un silencio que os conduce al angustioso tema ‘Manchmal’, palabra que en alemán significa “a veces”,  “en alguna ocasión”…. Ya sea por usar este vocablo germano o por otra razón, el tema luce molesto, machacante, repetitivo... Y lo curioso es que en las mencionadas reseñas que circulan por Internet la califican de “mejor canción del álbum”… Para gustos, los colores. Tiene pasajes muy bien compuestos y producidos, con una sonoridad mágica, pero la parte vocal no está a la altura.

‘Open Water’, séptimo corte, continúa con la intensidad rítmica marcada inmediatamente antes, incluso en la alta velocidad en el canto… para luego estropearlo con un ecleciticismo de estilos algo incoherente. Si los puentes hacia el estribillo están marcados por un estilo funky, el propio estribillo suena a hard rock de los 60-70 con base de piano hammond, guitarreo ‘gamberro’... Poco pegan notas de piano entre otras de sintetizador a diestro y siniestro. Incluso hay tramos en los que parece que escucháramos la música de un videojuego de los 90. Más que original, es un tema caótico.

‘Dark Star’ se trata de la típica composición de Fish más seria y contundente, que rompe con sus momentos más joviales e informales. Es la más dura, sin discusión, y las secciones de guitarra, así como el solo que se interpreta en la mitad de la canción es genial. Al fin algo de rock progresivo puro y duro. ‘Dark Star’ engancha con ‘Where in the World’, la mejor balada del disco sin discusión, solemne y de gran altura musical. Aquí encontramos al mejor ‘pez’.

Y el cierre viene a cargo de la canción que da nombre al disco, ‘13th Star’, que considero un guiño a su disco debut en solitario, ‘Vigil in a Wilderness of Mirrors’ (1990), con reminiscencias a la música de su país, Escocia. También se identifica en los foros el comienzo como una clara referencia, que no plagio, a la canción ‘Sugar Mice’ de Marillion en la que él participaba, claro está. No es ninguna maravilla, pero si un más que aceptable himno melódico y preciosista que intenta concluir las aciagas vivencias del personaje… ¿un mal final? Musical no, desde luego.

Valoración: 6,5/10

Pablo Muñoz Beleña
Octubre 2007