Jethro Tull's Ian Anderson - 'Thick as a Brick 2' (2012)

Segundas partes: hay veces que si son buenas

Jethro Tull's Ian Anderson - 'Thick as a Brick 2; Whatever Happened To Gerald Bostock?' (3 abril 2012)
Sello: Capitol/EMI; País: Reino Unido; Calificación: Calificación: 8,5

Thick As A Brick 2
1. "From a Pebble Thrown" 3:05
2. "Medley: Pebbles Instrumental / Might-Have-Beens" 4:21
3. "Medley: Upper Sixth Loan Shark / Banker Bets, Banker Wins" 5:41
4. "Swing It Far" 3:28
5. "Adrift and Dumbfounded" 4:25
6. "Old School Song" 3:07
7. "Wootton Bassett Town" 3:44
8. "Medley: Power and Spirit / Give Till It Hurts" 3:11
9. "Medley: Cosy Corner / Shunt and Shuffle" 3:37
10. "A Change of Horses" 8:04
11. "Confessional" 3:09
12. "Kismet in Suburbia" 4:17
13. "What-ifs, Maybes and Might-Have-Beens" 3:36

Duración total: 53'45''

Músicos:
- Ian Anderson: flauta, guitarra, mandolina, harmónica y voz
- David Goodier: bajo
- Scott Hammond: bacteria y percusión
- John O'Hara: piano, teclado y acordeón
- Florian Opahle: guitarra

Género: Rock Progresivo.
Grabado entre marzo y noviembre de 2011.
Producido por Ian Anderson. Mezclado por Steven Wilson.

Admitámoslo. ¿Quién de nosotros no se echó a temblar cuando el bueno de Ian Anderson anunció que estaba trabajando en la segunda parte del mítico 'Thick As A Brick?'. Es más, ¿quién no blasfemó cuando, horror, admitió que el disco saldría bajo su propio nombre y no como un disco de Jethro Tull, y que además no contaba con su compañero de fatigas Martin Barre en esta ocasión?

Pues bien, tras un tiempo prudencial que calma las primeras impresiones y asienta los sentidos, me atrevo a decir que 'Thick As A Brick 2' pasará a la historia como otro grandísimo e imprescindible disco de... Ian Anderson. Y no creáis que va a ser fácil sacarle algún otro pero a este TAAB2. Si acaso, que Ian ya tiene ciertos añitos sobre sus espaldas, y la voz se le ve resentida si la comparamos con la de sus años mozos, pero la experiencia le ha enseñado no solo a dosificarla, sino a desarrollar unas líneas más propicias para la narración melodiosa que para el canto propiamente dicho, obteniendo un resultado igualmente válido y sobresaliente.

'TAAB2' plantea varias alternativas (hasta 5) a la vida de Gerald Bostok, el niño que hace 40 años protagonizaba la primera parte. Estas son un futuro como indigente; como soldado británico destinado a conflictos como el de Afganistán; como banquero despiadado; como predicador; y como vendedor (si, las referencias a otros discos de Jethro Tull también son palpables). Y es que otro de las grandes virtudes de este trabajo es que la inspiración de Anderson viene de la realidad actual, de un siglo XXI en el que parece que se acentúan desigualdades sociales en el primer mundo, en el que se mantienen y fomentan conflictos interesados y donde todo parece estar dominado por las nuevas tecnologías (el St. Cleve Chronicle de la portada ahora es una web, sin ir más lejos).

Lejos de aquella gran y única pieza que fue 'Thick As A Brick', Ian Anderson nos desgrana esta segunda parte en hasta 17 temas que, muy sutilmente, evocan al original sin caer en el autoplagio, si bien alguno de ellos se podría considerar más como una transición entre otras canciones que como un tema en sí mismo. La seña de identidad de los Tull clásicos está intacta, e incluso la estructura respecto al original es la misma, con los grandes pasajes sinfónicos, continuos cambios de ritmo y ambiente, y el inherente concepto folk que impregna toda obra del los de Luton, aunque en esta ocasión cobran algo más de protagonismo las guitarras. Además, también es menos directo que su predecesor, siendo sucesivas escuchas las que poco a poco van mostrando sus detalles hasta destapar uno de los mejores trabajos de Anderson en años.

'From A Pebble Thrown' arranca como perfecta puesta en situación, con una introducción de sonidos de mar y viento, que anticipa una de las secciones instrumentales típicas de Jethro Tull, con el hammond de John O’Hara llevando la voz cantante, para dar paso enseguida a la narración de Anderson. Las referencias al álbum original vienen con la inserción, muy breve, del inicio del riff clásico de 'Thick As A Brick'. 'Pebbles Instrumental' destaca por el acordeón de John O’Hara y una magnífica intervención de la guitarra de Florian Ophale, con el típico patrón final en que la flauta de Anderson dibuja estrofas entrecortadas en medio del resto de instrumentación. 'Might-have-beens' es un interludio narrado, para introducir 'Upper Sixth Loan Shark', con Anderson recitando sobre su propia mandolin y un sencillo y sutil teclado.

La cosa empieza a tomar forma con 'Banker Bets, Banker Wins', un temazo que va combinando melodía con fuerza guitarrera y flautazos agresivos, muy hard rockero, coronado con destellos de hammond puramente setentero y un Florian Opahle que logra que uno se olvide de Martin Barre por momentos. Las revoluciones bajan con el principio de la tonada 'Swing It Far', intercalando un estribillo rabioso en un medio tiempo dominado por el piano y la acústica, en un juego de ritmos de esos que tanto gustan a Anderson. El arranque folk de 'Adrift And Dumfounded' tampoco nos coge de sorpresa, que no por habitual es menos brillante, rockeramente adornado por los riffs blueseros de Ophale y la batería pesada de Scott Hammond. El trabajo de David Goodier a las cuatro cuerdas es más que destacable, sobre todo hacia el final donde el devenir sinfónico se adueña del tema.

Thick As A Brick 2Otro gran momento llega con 'Old School Song', poseedora de una de esas melodías típicas de Anderson en constante duelo entre guitarra y flauta, con un órgano sobresaliente, pegadiza y festiva fruto del aire marcial de la batería. Teclados, guitarra y flauta van entrando por orden en 'Wootton Bassett Town', oscura y ambiental, sabiamente aderezada por pasajes con violín, y un trabajo vocal a cargo de Anderson que es puro sentimiento melódico. A continuación se enlazan tres breves cortes, otra suerte de interludios narrativos, encabezados por 'Power And Spirit' enriquecido por guitarrazos furiosos, seguido de la crítica y puramente folkie 'Give Till It Hurts', cerrándose la tripla con la pomposa 'Cosy Corner', dramática en su narración.

Puro Jethro Tull, estilo 'A Passion Play', es lo que encontramos en 'Shunt And Shuffle', dura pero melódica, mostrando que las referencias al catálogo de la banda son incesantes. El corte de mayor duración de todo el disco es "A Change Of Horses", introducida por flauta y acordeón (auténtico protagonista aquí) con aires campesinos, que chocan de repente con sonidos sintetizados, guitarras sueltas, redobles perdidos... hasta alcanzar una estructura puramente progresiva en la que todos los instrumentos van jugando sus cartas, bien por turnos o en forma coral, conformando una especie de jam muy ambiental y reminiscencias celtas. Otra de las composiciones que hacen grande a TAAB2, sin duda.

'Confessional' recupera la narración pura y dura de Anderson, combinando un teclado a modo de clavicordio genial con una estructura más pop, que en su parte final se desboca en un instrumental en el que la flauta lleva la voz cantante, hasta enlazar con esa joya en la que desde ya se ha convertido 'Kismet In Suburbia', pura magia musical que se nutre a pinceladas de secciones guitarreras, de flauta, de hammond setentero y una base rítmica profunda y hard rockera, coronándose Ian Anderson como el juglar narrador que siempre nos maravilló. Como cierre, 'What-ifs, Maybes And Might-Have-Beens' no es sino una extensión de la anterior 'Kismet In Suburbia', que enlaza con el principio del disco en melodía y acaba con la esperada, clásica y atemporal estrofa del 'Thick As A Brick' original. Un final perfecto.

Para los más enfervorecidos fans, la edición especial de 'Thick As A Brick 2' trae consigo un DVD con diversos documentales sobre la creación y elaboración del álbum, entrevistas con Anderson y, principalmente, el audio en 5.1. con mezcla envolvente a cargo del últimamente omnipresente Steven Wilson.

En definitiva, 'Thick As A Brick 2', es una acertadísima continuación de una obra clásica y fundamental, brillante en composición y producción, e impecable en narración. Podría haber sido un fiasco más a sumar en la larga lista de indeseables secuelas, pero Ian Anderson nos ha demostrado (una vez más) que su ideario permanece fresco y en plena forma. Y, definitivamente, debería haber sido un trabajo plenamente de Jethro Tull. No es que esto empañe la nota del disco, por supuesto, pero a todos aquellos que guardamos un compartimento especial para los Tull en nuestro corazoncito, nos falta algo... al menos, para el que suscribe.

Puntuación: 8,5/10 Calificación: 8,5

  • Página oficial de los Jethro Tull de Ian Anderson:

www.j-tull.com

Javi Moreno VegaJavi Moreno Vega
Abril 2012