Nuevos caminos 'avantasiásticos' tras la etapa de Roy Khan
Kamelot - 'Silverthorn' (29 octubre 2012)
Sello: SPV/Steamhammer; País: EEUU; Calificación:
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1. Manus Dei (2:12) Duración total: 56'20'' |
Músicos:
- Thomas Youngblood: Guitarras
- Tommy Karevik: Voz
- Sean Tibbetts: Bajo
- Oliver Palotai: Teclados
- Casey Grillo: Batería
* Invitados:
- Elize Ryd (Amaranthe): Voz en temas 2, 6 y 9
- Alissa White-Gluz: Voz gutural en tema 2 y voz en tema 11
- Sascha Paeth: Guitarras adicionales en tema 3
- Miro: Teclados y orquestaciones en temas 2, 3, 4, 9 y 10
- István Tamás: Acordeón en tema 6
- Eklipse (cuarteto femenino de cuerda): Cuerdas en temas 2, 7 y 9
· Metal progresivo, power metal melódico, metal gótico
· Grabado en mayo de 2012 en los estudios Morrisound Recording en Tampa, EEUU, y en junio de 2012 en los Gate Studios de Wolfsburgo, Alemania.
· Producido por Sascha Paeth y Miro.
Cuando todo escuchamos 'Poetry for the Poisoned' (2010) era evidente que encontrábamos cosas que nos nos encajaban en una banda que parecía ir siempre en ascenso, pero que de repente experimentaba un evidente parón creativo. Y es que al final se notan las heridas internas, como en otras tantas bandas -el ejemplo más fácil es el de Dream Theater, donde los problemas internos coincidieron con sus momentos más flojos en lo productivo-, y cuando conocimos los problemas con Khan, a pocos le extrañó la crisis en Kamelot.
Thomas Youngblood, líder absoluto, dejó claro que no iba a esperar a Khan, inmerso, al parecer, en una especie de crisis existencial. Buscó rápido un sustituto para poder cumplir con los fans e iniciar la gira, eligiendo al conocido cantante italiano Fabio Lione de Rhapsody. Pero pocos creían que fuera el nuevo Roy Khan, y así fue. Tras una etapa de misterio poco comprensible -nadie se merecía tanto secretismo-, el grupo resolvió el misterio y desveló que la identidad del vocalista que había grabado el nuevo material era Tommy Karevik, cantante del grupo de metal progresivo Seventh Wonder.
La realidad es que Kamelot parece haber buscado un clon vocal de Khan, y lo ha conseguido. Ahora bien, que nadie esperar encontrar en 'Silverthorn' una continuación exacta de la música que venían haciendo. La presencia del célebre dueto productor alemán Sascha Paeth y de Miro, repitiendo en este disco, se hace más evidente, ya que el primero, guitarrista, forma parte del equipo de composición de todos los temas. Lo digo porque este 'Silverthorn' es un producto musical más que parecido a Avantasia, Angra y similares, como también ha hecho últimamente el también germano Tobias Sammet en sus Edguy.
'Manus Dei' es una intro maravillosa, muy propia de cine, de banda sonora, de ritmo vertiginoso y que nos mete de lleno en un clima angustioso y trágico. 'Sacrimony (Angel of Afterlife)' irrumpe como primer tema clásico con unas bases rítmicas de power metal melódico, muy al estilo Angra y Avantasia. 'Ashes to Ashes' es más metalera al estilo tradicional de Kamelot, con un gran ejercicio guitarrístico de Youngblood, unos teclados explosivos de Oliver Palotai y una ejecución sobresaliente del debutante Tommy Karevik en las voces, con mucha personalidad y dramatismo, sello de identidad de Kamelot, al estilo Roy Khan.
Después llega 'Torn', puro metal comercial 'avantasiástico', seguido de la primera balada clara, 'Song for Jolee', un bello tema trágico, delicado y emotivo, donde la fuerza, además de mostrada en la bella voz de Karevik, se evidencia con el juego del piano y el acompañamiento del violín. Corta su trayectoria el duro tema titulado 'Veritas', que brilla en su segunda mitad gracias a las voces femeninas genialmente ejecutadas por Elize Ryd, de Amaranthe, ilustre invitada que también dejó su arte vocal en momentos de 'Sacrimony (Angel of Afterlife)' y que de nuevo se deja oír en 'Falling Like the Fahrenheit'. Ese sello de identidad que acompañaba tanto a Kamelot, el dueto de voces entre hombre y mujer, vuelve con este tema no especialmente brillante, pero sí convincente. Lo mismo le ocurre al pretencioso 'My Confession', que intenta ser muy épico y melódico, pero sigue sin esa estrella especial que no siempre acompaña a los grupos cuando paren una obra artística.
El corte que da nombre al álbum, 'Silverthorn', es fruto de un gran trabajo de producción, con cuerdas y arreglos realmente estremecedores, de película de terror victoriana y draculiana. Sin embargo, no está a altura Karevik y no transmite, y el tema no tiene una continuidad idónea en sus estribillos. Más convincente es 'Falling like the Fahrenheit', una maravilla operística, donde volvemos a ver el juego entre voces masculinas y femeninas, con Elize Ryd haciéndole la contra a Karevik.
Cierra 'Silverthorn' el tema 'Continuum', aunque el anterior era en realidad el final lógico del disco. 'Continuum' es una especie de segunda parte de 'Manus Dei', la intro, con arreglos de sintetizador al más puro estilo banda sonora, recordando mucho, por cierto, al tema principal de la primera saga cinematográfica de 'Spider-man', la de Sam Raimi.
En definitiva, un disco que podría haber dado más de sí, que quiere ser demasiadas cosas y al final es un clon de lo que últimamente Paeth y Miro producen con Avantasia. Karevik no consigue ser un convincente sustituto de Khan, porque entre otras cosas supone una continuación vocal y porque el cantante sueco no tiene la misma chispa ni el mismo carisma que el noruego. El disco, en general, es de un notable, pero no vemos en estos actuales Kamelot el mismo potencial que habían mostrado en obras como 'Epica' o 'The Black Halo'.
Calificación: 7/10
- Videoclip oficial del tema 'Sacrimony (Angel of Afterlife)'>
- Tráiler del disco:
- Página web oficial de Kamelot:
Pablo M. Beleña
Noviembre 2012
karevik es un excelente vocalista. No sé si habras escuchado algo de "Seventh Wonder' si no es así pegale alguna escucha y notaras la diferencia respecto a este disco de Kamelot.
Esta claro que le ha tocado hacer de 'Khan' porque asi lo exigia la música o la banda, pero su estilo real no tiene mucho que ver con el de Roy.
Estoy de acuerdo con lo que dice LM. Para nada karevik es un clon de Khan. Solo hay que escuchar a Seventh Wonder. otra cosa es que lo imite por exigencias del guión.
Muy flojo el album me parece, aunque reconozco que me faltan mas escuchas.
Esta vez Paeth no se que ha hecho con la producción. Suena todo muy 'comprimido'. se carga los temas en my opinión.
ah.. y hay que tenerlos cuadrados para ponerse en el papel de Kahn. Y lo hace de PM. Una maquina.. Lo dicho. lo peor del disco la producción....