Desmienten que la mítica sala madrileña Joy Eslava vaya a ser vendida

Según informaba 'El Confidencial', la popular sala de conciertos de la capital Joy Eslava se venderá para ser una tienda de ropa más en Madrid, pero se ha desmentido en pocas horas por parte del dueño de la misma.

sala joy slava

Se había publicado que era cuestión de tiempo que esta discoteca que hace a la par de sala de conciertos echara el cierre a sus puertas tras más de 3 décadas en esta actividad, ya que antes de 1979 era un teatro. Esta sala, que tiene una ubicación ideal para los amantes de la buena música, en pleno centro, en la calle Arenal, a pocos metros de la Puerta del Sol, no será vendida. Según 'El Confidencial', su dueño, el empresario Pedro Trapote, la había puesto ya a la venta para explotarse en el futuro como tienda de ropa o algún local de restauración.

Pero en pocas horas se ha desmentido esta noticia. Según fuentes cercanas a Trapote, la sala continuará con "su proyecto sólido y de futuro" precisamente ahora que celebra su 35º aniversario. No por ello dejan de quejarse de las condiciones económicas y fiscales, como el polémico 21% de IVA cultural.

Madrid y su problema con las salas

Pero más allá de este tema particular de la Joy Eslava, debemos analizar ahora lo poco que le queda a Madrid de buenas salas de música. Para empezar, por aforos. En cuanto a salas grandes, por supuesto están los pabellones: el Palacio de los Deportes, el Palacio Vistalegre, la Cubierta de Leganés (aunque no esté en la capital). Pero nada más. Para ya eventos mayores, los estadios de fútbol del Real Madrid y el Atlético, el Bernabéu y el Calderón, respectivamente. Pero eso suele quedar para conciertos de masas y muy escasos a lo largo del año.

En un paso intermedio tenemos dos salas que muy pocas veces se explotan para conciertos: el Teatro Circo Price y el Auditorium del hotel del mismo nombre. En ambos casos el problema es o el coste de alquiler o la lejanía y la mala comunicación, en referencia al segundo de ellos. Para casos aislados, se puede recurrir al Madrid Arena o la Caja Mágica, pero casi nunca se han explotado como salas de conciertos.

Hablando ya de salas para conciertos de rock, quedan realmente pocas. De un aforo intermedio, sin llegar a ser una sala pequeña, tenemos La Riviera, Arena (ahora Marco Aldany), But, Penélope y quizás podamos incluir en esta clasificación a Shoko, Lemon, Caracol, Copérnico y Cats. Debemos seguir incluyendo aquí, por el momento, a la cita Joy Eslava.

De menor tamaño y por tanto para conciertos mucho más pequeños, estarían Siroco, Clamores, Galileo, El Sol...

Puede parecer que hemos mencionado muchas y por tanto no hay tanta crisis, pero realmente, de ellas, no todas se suelen alquilar de forma asidua para conciertos. Además, está el problema del sonido. Sólo Caracol, Shoko y alguna sala más de todas ellas presentan buena acústica para presentar un cierto nivel de calidad de sonido a los aficionados.

Madrid ya perdió hace unos años una buena sala para conciertos cuando cerró Ritmo & Compás, que formaba parte de un complejo para músicos, con locales de ensayo y tienda de instrumentos. Además, Caracol suele sufrir periodicamente cierres temporales por el problema de las licencias del Ayuntamiento, aunque desde que en mayo de 2015 el PP dejara la Alcaldía de la capital, no se han sufrido más cierres de esta sala.


  • Página web oficial de la sala Joy Eslava:

www.joy-eslava.com


firma pablo

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