Los mejores discos de rock progresivo de 2025 según nuestros críticos

lo mejor rock progresivo 2025

Nuestros colaboradores y críticos expertos, como son Gernot Dudda y César 'Inca' Mendoza, nos han ofrecido sus listas de mejores discos de rock progresivo de 2025.

Sus votaciones sirvieron para elaborar la lista general que recientemente os ofrecimos como la lista de mejores álbumes de 2025, bajo el criterio añadido del consejo de redacción.

Aquí están los discos elegidos por Gernot Dudda y César 'Inca' Mendoza:

La lista de Gernot Dudda, creador del programa de radio 'Marcianos que nos tocan las guitarras':

Dudda nos explica: "2025 ha sido para mí sustancialmente mejor que 2024. El hecho de que haya coincidido la publicación de discos importantes hechos por músicos importantes, a lo mejor le da una mayor apariencia de 'mainstream'. No lo sé. Lo que sí sé es que el año pasado las propuestas estaban tan atomizadas que era más difícil coincidir en la selección de final de año. Estoy seguro de que esta vez hay muchos más discos en los que coincidir. Noruegos y estadounidenses están aquí empatados. Los segundos han tenido este año un 'repunte' impresionante (cosa que hace tiempo ni hubiera sido noticia). Otra peculiaridad del año ha sido la vuelta de un buen número de bandas que llevaban lustros, hasta décadas, sin grabar. Ahora vemos que no habían desaparecido. También han pasado por España giras importantes, e inevitablemente descubro una mejor calificación en los discos cuyos intérpretes he podido ver tocar, que en esta lista han sido 4".

Malabriega - 'Frippada Andaluza'

10 – Malabriega – “Frippada Andaluza”. Apuesta personal de Javier Miranda, que acertó recuperando para su sello Astronomy Recording Music a esta gran banda sevillana que llevaba mucho tiempo deambulando sin publicación. La ocurrencia del título no pasa de ahí, porque la pieza homónima de más de 10 minutos no es “frippertrónica” sino maravillosa suite “de recital”. En general, extraordinario trabajo de banda, con unas guitarras muy bien presentadas y en todos sus frentes, ya sea solista o rítmica. Con buenos solos cuando toca, buenos riffs cuando toca y, también, buena guitarra española cuando toca. Todo en su sitio y con buenas composiciones. Me costó, pero al final me hice a la voz “tan racial” de Juan Castro, con todo su garbo andaluz, tan rico en emociones y armonía vocálica. Al principio me llevó a Triana, pero con el tiempo he acabado descubriendo mucha más amalgama.

9 – IQ – “Dominion”. Nadie esperaba ya a estas alturas un nuevo trabajo de los padres del neo-prog (sí, correcto, incluso anteriores a Marillion y más constantes) y lo tuvimos este año. Y “Dominion” ha caído doblemente en gracia, tanto por la parte emocional que conllevan las dos letritas históricas como por ser un muy buen trabajo. Peter Nicholls reina maestro y soberano en todas las piezas. Pero lo mismo pasa con la guitarra de Michael Holmes, digno portador de esa sabiduría tan “hackettiana”. Con dos suites, “The Unknown Door” y “Far From Here”, que perfectamente podrían estar entre las mejores 10 de la banda. Además, los fans españoles estamos encantados porque sus fechas de gira permitieron la posibilidad de poder adquirir ya el nuevo trabajo, con días de antelación a su lanzamiento internacional. Salías de un grandísimo concierto, con un grandísimo disco bajo el brazo. Qué más se puede pedir.

8 - Triptides – “Shapeshifter”. Un grupo de California, con un disco de California y sonando como siempre esperarías que sonara la soleada California de Laurel Canyon. Hasta aquí, ninguna sorpresa. Pero el amigo Glenn Brigman canta como si le hubiera birlado el micrófono al mismísimo Todd Rundgren de sus años pre Utopia (mismo micro, misma ecualización). Con grandísimas armonías y temas deliciosos. Además, toca mucho y muy bien el piano eléctrico y el órgano. Y cuando este lo hace “fuzz”, a mí esto me lleva y mucho a los Caravan de sus mejores momentos, lo que ya me lo hace irresistible. Ojo al guitarrista cuando canta un tema tan extraño para este disco como “Altered Visions”, la excepción que confirma la regla.

7 - Lars Fredrik Frøislie – “Gamle Mester”. Este año no hemos tenido disco de Tusmørke ni de Jordsjø (quitando ese “Kontraster”, a medias con los también noruegos Breidablik), pero las distintas formas de cantar del propio Lars Fredrik Frøislie nos los han hecho recordar. Todos estos grupos comparten músicos, pero también ideas muy distintas. Sin olvidarnos de que él es también teclista de Wobbler, de quienes llevamos todavía mucho más tiempo sin disco. Lo que hay aquí es opulencia tecladística, con suites de ensueño y mucho encanto “vintage”, gracias al melotrón y a los órganos y sintes que usa. Son las voces que emplea las que transfieren personalidad a las piezas, al inclinar la balanza ya sea hacia una o hacia otra de las dos bandas arriba citadas. Ojo que es un trabajo que gana con las escuchas.

6 – Cosmic Cathedral – “Deep Water”. Teniendo de co líderes a dos músicos cristianos como Neal Morse y Phil Keaggy, uno podría esperar otra más de esas proclamas “morsiánicas”, con sus habituales consignas luminosas. Y sí (Morsías es siempre Morsías), pero es la primera vez en mucho tiempo que no me ha resultado tan pelma. Y eso es por el extraordinario trabajo de banda que ha hecho aquí, teniendo además a un bajista como Bryan House, ¡y a un batería como Chester Thompson! Las piezas han surgido de intensas y fructíferas jam sessions, que es algo que siempre oxigena y que no puede sino conducir a suites tan espectaculares como “The Heart Of Life” o la propia “Deep Water” (¡ojito, más de 38 minutos de suite!). Pero también hay canciones compactas y redondas, como “Walking In Daylight” o “Time To Fly”, de la que me ha conmovido oírsela cantar a dos voces. Quienes tengan la suerte de poder verles en directo, ya pueden llevarse el zippo bien cargado.

5 - Wardruna – “Birna”. Unos noruegos sin guitarras eléctricas no necesitan justificarse por aquí. No las necesitan. Tienen liras, salterios, trompas (¡ese espectacular bukkehorn!), mucha percusión, voces y la moraharpa, que es toda una institución sonora en Noruega. Y tienen a ese gran bardo que es Einar Selvik. Con todo esto, llevan el folclore noruego a un nivel mucho más intenso y orgánico que el más etéreo de Jordsjø o Elds Mark. Aquí hay mucha más espiritualidad, más trance. Ni más ni menos que la música que escuchaste en la serie “Vikingos”, a la que ellos también aportaron. Y con el reflejo que estas sonoridades despertaron siempre en alguien tan sagrado para mí como Dead Can Dance, con Lisa Gerrard y Brendan Perry alcanzando una liturgia similar, quiero creer que lo de Wardruna también pasa por un grandísimo homenaje a la pareja.

4 - Squeaky Feet – “Overview Effect”. Emoción en cada surco. No se me ocurre mejor forma de describir a este grandísimo quinteto de Denver, Colorado. Oficiales tendrán, como mucho, dos o tres trabajos, pero luego, en Bandcamp, compiten con Axiom9 en número de publicaciones. ¡Lo suben todo! Hasta del último concierto. Si no fuera por la edad de sus integrantes, Squeaky Feet tendría ese porte clásico tan setentero de banda de rock recia y solvente, a tope de pedigrí, pero también pueden sonar tremendamente alternativos y nuevaoleros. Y esto, llevado a sus canciones, resulta magistral. Con las resolutivas guitarras de Colin Shore y Greg King (no confundir con el de la Greg Kinh Band). Ya sea en plan dual o repartiéndose los rifs y los solos. Y diría que hasta con arreglos delicados, teclados al detalle, encomiable flexibilidad a la batería, estribillos redondos… lo que no quita en fuerza y contundencia cuando quieren tenerla. Y cómo no, con dos o tres de esas piezas larguitas que hacen las delicias. Como la impresionante “Overview Effect” (¡15:57 minutazos!). Puede que la mejor suite del año no venga de Londres, Trondheim o Járkov, sino de las rocosas montañas de Colorado.

3 - Karfagen – “Omni”. La sobreexposición estajanovista del ucranio nos ha pillado a todos con la guardia baja ante un gran disco. Probablemente de los mejores de toda su carrera. En formato de 2 suites, pero con un “continuum” distinto por las entradas y salidas de los distintos músicos e invitados. Conmueve escuchar a estas alturas la voz (y bajo) de Richard Sinclair, bellísima y elegante, inesperado giro “caravanero” que Antony Kalugin se ha sacado de la chistera. Y que, tanto a la entrada como a la salida del álbum, con esos dos extraordinarios “Storyteller”, le da un grandísimo valor a todo lo que queda por en medio. Ojo que por aquí andan también Michel St-Pere y Jean Pageau, del grupo Mystery; Marco Glühmann, de los alemanes Sylvan, y la flauta de John Hackett.

2 - Motorpsycho – “Motorpsycho”. Que este trabajo se llame “Motorpsycho” a secas puede obedecer a una pirueta de relanzamiento, de nuevo bautismo, del veterano grupo de Trondheim, reducido a Bent Sæther y Hans Magnus Ryan. Y nada que objetar. Realmente, este es su primer trabajo de estudio como tal en mucho tiempo, sin haber tenido que recurrir a los (también maravillosos) descartes con los que dieron forma a sus trabajos recientes. Y como solía ocurrir últimamente, los grandes hallazgos (¡que no únicos!) están en las piezas requetelargas, como “Balthazaar”, “Lucifer, Bringer Of Light” o “Neotzar (The Second Coming)”, guiadas por ese halo “motorik” tan propio de los alemanes Neu! y la metronómica batería del gran Klaus Dinger. Un trabajo espectacular.

Steven Wilson - The Overview

1 - Steven Wilson – “The Overview”. El gran engatusador. Y a mí me ha engatusado. Lo reconozco sin rubor. Creo que (casi) siempre lo ha hecho. Decanta aquí de-forma-Prog muchas de las ideas no-Prog que estuvo presentando en discos anteriores. Legítimas, por supuesto, pero fueron discos sin la homogeneidad que a mí me hubiera gustado. Así que aquí sí. Y en este formato “en continuo” de 1 suite + 1 suite es como lo he disfrutado. Es el disco que más veces he escuchado este año. Y esta conciencia (o inconsciencia) debe también valorarse. La ciencia, y más concretamente la astronomía, le sientan siempre muy bien. Disfruto recordando el momento en que en el concierto presentaba en la pantalla de vídeo las distintas distancias en años-luz que nos separan de cada estrella o galaxia. Me recordó a Kraftwerk cada vez que tocaban “Radioactivity”. Alarde videográfico simple y eficaz. Menos es más.

La lista de César 'Inca' Mendoza, crítico y nuestro querido 'Profesor del Prog':

Panzerpappa - Landsbysladder

1. Panzerpappa - Landsbysladder
2. Shmulikraut - Guts Voyage
3. Krokofant - 6
4. Ábrete Gandul - Suciedad Contemporánea
5. Luciano Margorani/Dario D'Alessandro/Chris Cutler - Triangolazioni
6. La STPO - L'Oeil Au Centre De L'Oeil
7. IQ - Dominion
8. Fulguromatic- Fulguromatic
9. Anchor and Burden - Sunken Fleet
10. Swell Brothers - Swell Little Monsters

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