Noega - 'Poema sinfónico para banda de gaitas, quinteto instrumental y recitador' (2012)

Celebración y expansión del folclore asturiano

Noega - 'Poema sinfónico para banda de gaitas, quinteto instrumental y recitador'
(4 diciembre 2012, Ediciones Resistencia)

Noega - Poema Sinfonico ParaHoy es el momento de hablar de EDUARDO GARCÍA SALUEÑA en el contexto del ambicioso proyecto “Noega”, un Poema Sinfónico para banda de gaitas, quinteto instrumental y recitador. La mención de GARCÍA SALUEÑA no es novedad para quienes seguimos la trayectoria del grupo asturiano SENOGUL, uno de los más refinados campeones del sueño del rock progresivo en la Península Ibérica en el nuevo milenio (también forma parte de CUAC! y otros proyectos por allí), pero ahora lo apreciamos estrictamente como entidad musical individual. Bueno, no estrictamente: “Noega” es una inmensa obra creada para conmemorar el XX aniversario de la Banda de Gaitas Noega. Esta obra cuenta con la participación de dicha banda, además de un quinteto conformado por el propio GARCÍA SALUEÑA a los teclados, la ex-SENOGUL Eva García Toca a la batería, Dani Álvarez a la flauta, whistles, Uilleann pipes y bouzouki, Héctor Braga al cello, arpa, violín y voz y Horacio al contrabajo; también actúa un ensamble de percusionistas, además de las participaciones de recitadores como Lluís Xabel Álvarez "Texuca" y Fran Molinero. GARCÍA SALUEÑA no se apoyó exclusivamente en su propio ingenio musical (que lo tiene a raudales) para la ingeniería integral de este Poema Sinfónico, sino que también ha recogido y adaptado varios temas tradicionales asturianos (Alborada, La Cruz De Mayu, Xota De Remis, etc.). El disco en sí está registrado a partir de una actuación en la Plaza Mayor de Xixón que tuvo lugar en agosto de 2011: la edición final, a cargo del sello Resistencia, se concretizó en octubre de 2012. Noega es el nombre del asentamiento fortificado prerromano que constituye la raíz arquitectónica y cultural más antigua de Gijón, y dentro del contexto específico de este Poema Sinfónico, ese nombre ancestral nos remite a la confluencia de una actitud de reencuentro con las raíces más profundas con una actitud de ampliación de la mirada en contacto con otros lugares. Más detalles sobre el meticuloso y ambicioso concepto de “Noega” se pueden descubrir en una entrevista que se hizo a Fran Molinero y GARCÍA SALUEÑA, publicada el 21 de diciembre de 2012 en este enlace de “Renacer Eléctrico”, además de esta emisión radial del pasado 19 de diciembre archivada en el blog de Radio KRAS.

Con la dupla de ‘Anuncia’ y ‘Fundación’ nos confrontan dos recitaciones sucesivas: una marcada por un tono alegre y burlón, otra signada por un tono solemne mientras que las iniciales capas de teclado van asentando un aura cósmica rebosante de elegancia. Así las cosas, durante la segunda mitad de ‘Fundación’, una flauta se mete a insertar cálidos colores nostálgicos antes de que ‘Noega’ refleje la primera exploración grupal: un estupendo ejercicio de jazz-fusión en alternancias de 5/4 y 3/4 que logra crear una ambientación lírica limpia y cristalina, la misma que es adornada a mitad de camino por el concurso de gaitas y tambores. Con ‘La Segunda Muerte De Noega’, el piano y una nueva recitación elaboran una aureola de expectativa antes de que ‘In Hoc Signo Vinces’ instale un hermoso viaje de encrucijadas de jazz y sinfonismo: la manera que el ensamble de gaitas, el violín y la flauta alternan el rol protagónico en las expansiones melódicas ostenta una precisión contundente. La dupla de ‘Les Fontes Escondíes’ y ‘La Muyer Que Te Lluchó’ asienta un fundamento de lirismo contemplativo que resulta el perfecto anticipo para el tenor elegíaco que atraviesa ‘Foriata Na To Ciudá’, y acto seguido, la atmósfera nostálgica de ‘La Fonda De Lola’: esta última pieza se mete de lleno en las más profundas evocaciones de la patria chica, movida por un candor genuinamente conmovedor, el candor solitario del emigrante que mira la tierra propia como algo distante, y casi ajeno podríamos añadir. Un cambio de registro emocional tiene lugar con ‘La Xuba Lo Sagrao’ y ‘No Más Alto, El Llar’, que se encargan de animar gestos alegres con sonoridades y ritmos coquetos basados en el jazz-fusión de raigambre latina, aunque queda claro el carácter permanente del compromiso con el folclore asturiano en el ideario de GARCÍA SALUEÑA. Los saltarines esquemas rítmicos de la batería y los espacios llenados por el violín y las gaitas desbordan belleza en medio de una gracilidad contagiosa.

La secuencia de ‘Suaña’ y ‘Noega: Ente Les Dómines’ (la primera de ellas incluye una recitación) se orienta hacia lo contemplativo; la intervención de la gaita en la segunda incluye un estándar que nos recuerda a la introducción de ‘La Verbena Hermética’, uno de los temas más destacados del disco debut de SENOGUL. La dinámica con la que ingresan los elementos cósmicos provistos por el sintetizador en su intrigante compañía a la gaita genera un universo sónico muy especial, mientras se hace eco de las evocaciones folclóricas que necesariamente trae consigo el ímpetu expresivo del gaitero. Todo esto sirve como preámbulo al ahora en que ‘Xotes’ concretice algunos de los dinamismos más pletóricos de todo el Poema Sinfónico: esta pieza irradia una luminosidad exultante mientras hila sus variantes de folk, jazz de vanguardia, fusión y matices progresivos. A partir de aquí, seguimos por el camino sin retorno de musicalidad exultante gracias a que ‘Un Glayíu Qu’anuede’ retoma algunas de las ideas melódicas previas en el repertorio del Poema Sinfónico y les proporciona una arquitectura majestuosa donde la pomposidad y la elegancia se funden en una sola dinámica. La secuencia de ‘La Mestura De Les Augües’, ‘Ralagares D’Agora’ y ‘Ente Los Cielos / Noega Reprise’ opera como conclusión sistemática de las ideas y atmósferas más coloridas del Poema: yendo desde ágiles luces de una tarde primaveral hasta los misteriosos ensueños cósmicos del ámbito sideral, para finalmente aterrizar en un paisaje nocturno marcado por una sobria majestuosidad, el concepto de “Noega” completa su trayecto sonoro con un esplendor imponente e inapelable. EDUARDO GARCÍA SALUEÑA hace relucir su mente de visionario ecléctico y su corazón enraizado en la tierra originaria en este Poema Sinfónico que dignifica con luminosa categoría la actual vanguardia musical de España.

Nota: -

- Muestras de 'Poema sinfónico para banda de gaitas, quinteto instrumental y recitador':

Xotes

Noega: Ente Les Dómines

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Cesar Inca MendozaCesar Inca Mendoza
Marzo 2013