Now I got the blues FOR YOU, Gary... hasta siempre

Estoy asqueado, cabreado con la vida. No voy a engañar a nadie: escribir esto me duele tanto como cuando otro domingo por la tarde-noche -malditas coincidencias-, un 16 de mayo, tuve que publicar que moría Ronnie James Dio, uno de mis vocalistas preferidos. Cuando escribo estas líneas aún mantengo una consternación y un cierto efecto de shock. No me creo que esté escribiendo ahora mismo que ha fallecido GARY MOORE, el irlandés más grande del mundo del rock.

Nunca olvidaré la primera vez que escuché algo suyo, creo que fue 'Still Got The Blues'. Si no, pudo ser 'Parisienne Walkaways'. En todo caso, me vienen tantos recuerdos a la cabeza que es difícil mantener el ánimo. Me contentaré dentro de unos días recordando que escuché su lágrima llorosa, ésa que desprendía puro alma de blues en cada riff, sabiendo que al menos pude conocerle en persona. También pude ver dos conciertos suyos . Uno y medio, para ser sincero (al que hizo en el festival High Voltage de Londres en 2010 llegué empezado). Pero no es suficiente: querría escuchar por siempre sus álbumes increíbles, siempre bordando el blues-rock, coqueteando con aquel hard-heavy que en los 80 tocaba.

Pero da igual. Parece que el mundo de los rockeros se empeña en dejarnos antes de tiempo. Los Bon Scott, Jimmy Hendrix, John Bonham, Jim Morrison, Janis Joplin o el amigo de Gary Phil Lynott, nos dejaron jóvenes, con tanto aún por dar... tantos buenos discos, tantas grandes canciones... Y 2010 fue un año duro. Perdimos a Dio, perdimos a Steve Lee, de Gotthard, y en el inicio de 2011, a Phil Kennemore, de Y&T. Uno siempre está preparado para malas noticias, pero precisamente cuando el rock y la buena música nos evaden del duro día a día, de la rutina y la realidad a veces tan áspera, lo que menos necesitamos es que se nos mueran nuestros ídolos.

Ya lo escribí en la crónica tras conocer su muerte, pero lo repito: ojalá, Gary, vuelvas a encontrarte, allá donde estés, con Phil Lynott, y deis el concierto del siglo. Te despido, amigo Gary, como te mereces ser recordado: por dar el alma en cada canción de blues que tocabas:

* P.S.: Siempre guardaré con mucho cariño el disco que me firmó en mayo de 2009, la portada del 'Back On the Streets Again'...