Oh my Lord...

Cuando se nos muere un músico querido, que estaba cerca o inmerso en el mito, terminamos haciendo estos obituarios sentidos y trágicos. Recuerdo cuando murieron, en los últimos años, gente tan increíble como Peter Bardens, Rick Wright, Ronnie James Dio o Gary Moore, y sólo tengo pensamientos tristes porque eran leyenda para mí. La mayoría, como a casi todos nosotros, nos acompañaron en la iniciación en esta fé que es el rock.

Jon LordDeep Purple fue, de hecho, uno de los primeros grupos que rock que me gustaron. La radio comercial me había permitido escuchar antes a bandas más punteras ante las masas como Aerosmith, Nirvana, Metallica... Pero sobre los 16-17 años fui accediendo poco a poco a música de verdadero nivel. Deep Purple, Whitesnake, Rainbow... y es que la 'familia Purple', como se les conocía a estos grupos que bebían de las esencias 'purpelianas', eran mis grupos de cabecera.

Y Jon Lord siempre estuvo ahí. Me gustaba su forma de tocar el teclado Hammond, tan clásico y básico para el rock sesentero y setentero, me gustaba su bigote germano, a lo Nietzsche, su mela leonina, su alocada forma de aporrear las teclas. Sus riffs y sus solos, su look tranquilo y al mismo tiempo altivo y orgulloso. Era un líder discreto para Deep Purple. Compuso junto a el controvertido Ritchie Blackmore, uno de los genios de la guitarra eléctrica de todos los tiempos, parte los mejores temas de Purple, con permiso de los Gillan, Paice y Glover, después también junto a David Coverdale y Glenn Hughes. De hecho, escribió pocos temas en solitario, como 'Blind', de los primeros álbumes de Purple.

Su gran obra por excelencia fue 'Concerto for Group and Orchestra', una obra que como su propio nombre indica, estaba concebida para interpretar con orquesta sinfónica. Fue un proyecto demasiado ambicioso y magno para la época, cuando no eran bien vistos los 'melenudos' que intentaban colar sus composiciones como 'buena música'. Esa aureola de obra mediocre y la suya, de un artista rockero jugando a componer música clásica y hacer arreglos orquestales le persiguieron siempre. Siendo sinceros, no es una gran obra. Tiene momentos intensos y magistrales, pero adolece de consistencia en el resto de su 'metraje'.

Realmente fuera de Purple no hizo mucho más. En 2002 dejó el grupo en su peor momento, cuando más criticadas eran sus últimas obras, como 'Bananas' o 'Rapture of the Deep', y en su haber en solitario o en otros proyectos no hay grandes composiciones de las que hablar. En 1972 sacó otra obra de aires clásicos, 'Gemini Suite', nada sobresaliente, y nunca más volvió a brillar fuera de los colores púrpuras.

Ahora, este año, justo casi 12 meses después de anunciar que padecía un cáncer de páncreas, iba a presentar una revisión del 'Concerto for Group and Orchestra', rodeado de grandes músicos como el vocalista de Iron Maiden, Bruce Dickinson, o los guitarristas Joe Bonamassa o Steve Morse, miembro actual de Purple, por cierto. Pero no ha tenido tiempo. Fue demasiado optimista. Como había que ser. Sus teclas no sabían apenas componer canciones tristes. Pero cuando lo hacía, conseguía que lloraran los desiertos. Descansa en paz, gran Lord.

- Deep Purple - Concerto For Group And Orchestra, 1969 - Third Movement (Vivace - Presto):

  • Página web oficial de Jon Lord:

www.jonlord.org

Pablo M. Beleña Pablo M. Beleña
Julio 2012