Psicotropia - 'Grog' (2007)

psicotropia grogCrítica de: Psicotropia - ‘Grog
Fecha/sello: 2007 - Psycofonía
Autor: César Mendoza
Calificación: s/c


Con el nombre de un licor con base de ron, el trío español Psicotropia ha perpetrado su segundo disco en una exhibición notable de potencia e ingenio. Después de crear una gratísima impresión con su disco debut hace algunos años, ahora en “Grog” el grupo lleva a buen puerto su misión de concentrar algunas de sus pautas en un conjunto sonoro más robusto y cohesivo que el ofrecido en el mencionado debut. La edición de Luna Negra es doble, pues contiene un DVD que recoge una actuación de Psicotropia que se realizó en la Sala Tabóo de Madrid en junio de 2005. Este documento refleja la comunión que existe entre el grupo y su hinchada (dentro de un contexto marginal propio de la vanguardia rockera), siendo así que el momento en que el bajista Jaime Mariscal se pone una cubeta como sombrero y alza una mano de plástico con un dedo alzado expone un símbolo de complicidad entre ambos lados del escenario.

Vayamos ahora al CD. Los dos primeros temas son sendos ejemplos de cómo jugar con riffs potentes de tendencia metalera en una amalgama enfocada en una complejidad combinada fluidamente con la agilidad. ‘Vÿ’ tiene el gancho suficiente como para llamar fuertemente la atención del oyente desde el punto de partida, e incluso sirvió como single con vídeo-clip incluido.

Deben ser muchos los cajeros que ya han visto dicho documento en Youtube. El epílogo de ‘Vÿ’ tiene una cadencia que me remite fuertemente a las vertientes más aguerridas del proa metal contemporáneo, jugando al impacto de los riffs más que a las pirotecnias. ‘Zas’ tiene menos letra – en inglés – y más espacio para el rollo instrumental, y de forma semejante al tema de
entrada, muestra fielmente las influencias de Tool y Primus en la esencia musical de Psicotropia, sin olvidar esos retazos psicodélicos propios de la vertiente peculiar (y, en efecto, influyente) del King Crimson moderno.

La entrada es lánguida en compás pero firme en los sonidos de guitarra, con lo cual se anticipa lealmente el efluvio eléctrico que se nos viene encima, plagado de polenta y quiebres temáticos bien utilizados. ‘Quasar’ tiene un prólogo instrumental que porta un tufo a Primus innegable: de esta manera, Psicotropia rinde un excitante homenaje a las maravillas que Laypool y sus secuaces hacían en sus primeros cuatro discos. La parte cantada está en clave de blues, aunque ejecutada con el nervio propio del rock duro psicodélico; el tema cierra con un reprise del motivo de entrada.

‘Leuven’ es una semi-balada rock: la adición de etéreos arreglos de cuerdas ayuda a realzar el carácter evocativo de la melodía básica y las letras.

Después del oasis introspectivo de ‘Leuven’ sigue una nueva versión de ‘Cinco Mundos’, tema incluido en el disco debut. Esta nueva versión tiene un swing más tirado hacia lo funky, aunque la esencia de la pieza sigue enraizada sólidamente en el rock experimental: Jaime Mariscal asume una suerte de protagonismo en esta pieza. La retoma de la más exultante polenta rockera tiene lugar con la emergencia de ‘Pájaro’, el cual destaca como una de las piezas más logradas del repertorio de Psicotropia, especialmente en lo que se refiere al dominio de los contrastes entre los vuelos instrumentales más intrépidos y los momentos más sutiles. Ojo al tributo crimsoniano desplegado en los pasajes finales del tema… un arrebato nostálgico con un sonido actual.

‘Nana Negra’ es una bellísima balada marcada por los espartanos acordes de la guitarra acústica y el convincente candor de Pablo Tato en el canto. Este tema tiene un parentesco con los estándares del post-rock tipo Sigur Ros: sus alusiones dramáticas quedan plenamente completadas por los conmovedores retazos creados por la sección de cuerdas. El tema homónimo cierra el disco con una exhibición de cómo mezclar jazz-rock, metal experimental y psicodelia farsesca en una amalgama ingeniosa y llamativa. Un gran cierre para un disco estupendo.

“Grog” de Psicotropia queda como un testimonio de reforzamiento y cohesión de una propuesta musical muy interesante y válida dentro de la escena vanguardista del rock de nuestros tiempos.

César Mendoza