Recordando a Keith Emerson y Greg Lake a casi ya 5 años de su alejamiento

Sobre perspectivas de la Vida y la Muerte

Por Belisario Martinic

A mis ya 58 años, reconozco que mi perspectiva sobre algunos temas ha cambiado radicalmente. Soy un fan del rock progresivo desde mis tempranos 12 años y, por ejemplo, si bien en un inicio escuchar '21st Century Schizoid Man' de King Crimson me parecía una tarea a lo menos desagradable, hoy se me hace muy grato e incluso natural esperar por sus cambios de ritmo que me parecen espectaculares. ¿Gusto adquirido? No lo sé, creo que es un tema más de madurez y capacidad de disfrutar de la distinta perspectiva de las cosas.

Y sobre estas perspectivas quería hablar sobre la perspectiva de la vida y la muerta que hace Greg Lake en su autobiografía 'Lucky Man', quizá relacionado con que este 11 de marzo del 2021 se cumplirán 5 años desde que Keith Emerson decidiera abandonarnos, y con ello ninguna posibilidad real de volver a escuchar nuevamente en vivo a Emerson, Lake & Palmer y dejando un legado para los fans del rock progresivo sinfónico, o como quieran estereotipadamente llamarlo.

Este artículo no es necesariamente sobre la música, sino que sobre los hombres que la interpretaban y creaban. Es sobre su perspectiva de las cosas. Es sobre su visión de las cosas. Quizás algunos lo consideren un artículo oscuro, pero yo prefiero verlo como un artículo nostálgico, quizás un artículo propio de los tiempos de la pandemia.

Exactamente el 11 de marzo de 2016, Greg Lake recibió  una llamada telefónica de uno de sus managers con la terrible noticia de que Keith Emerson había sido encontrado sin vida en su casa de Santa Mónica; y que aparentemente se había suicidado de un disparo en la cabeza.

Para Greg Lake esta trágica noticia debió haber sido, sin duda alguna, un shock que es ratificado en su autobiografía, pero sin embargo, el mismo Lake reconoce que realmente no fue una sorpresa por completo. Resulta que todos los que formaban parte del círculo de Keith Emerson sabían que se trataba de una persona bastante atribulada que periódicamente caía en profundos episodios de depresión y a menudo se veía abrumada por sentimientos de inseguridad. Esto, a su vez, había provocado que recurriera, de una forma u otra, a la automedicación.

En su autobiografía Lake menciona que:

"Es natural que la gente estuviera  interesada en saber cómo y por qué sucedió esta tragedia de la manera en que sucedió, y siendo alguien que estuvo extremadamente cerca de Keith durante muchos años y cuyas vidas estuvieron tan entrelazadas, constantemente me preguntaban sobre cual creía que fue la causa.

Siempre es fácil señalar a los sospechosos habituales, como el abuso de alcohol, los medicamentos recetados, etc., pero creo que en la mayoría de los casos estos son simplemente síntomas de lo que invariablemente se encuentra en algún lugar mucho más profundo debajo de la superficie.

En el caso de Keith, algunas personas especularon que la causa era un sentimiento de desesperación por la degeneración muscular progresiva que se estaba produciendo en su brazo derecho, lo que a su vez hizo que comenzara a perder el control de los dedos de su mano derecha. Aunque esto puede haber sido un factor contribuyente, el problema con su brazo derecho comenzó ya en la grabación de ELP de In the Hot Seat en 1994. Había vivido con el problema durante más de dos décadas, por lo que la teoría de que esto es lo que de repente hizo que se quitara la vida, no me suena realmente plausible.”

Como dato adicional se debe tener en cuenta que en el momento de la muerte de Keith Emerson, él tenía setenta y un años, por lo que habría sido más que razonable que se retirara en ese momento con la dignidad y el respeto intactos, sin que los problemas de su brazo causaran algún tipo de problema al tocar en vivo.

La otra teoría que se propuso en su oportunidad fue que la acción de Keith Emerson se debió a que algunas personas escribieron comentarios muy negativos sobre su capacidad de interpretación. Tanto Emerson como Lake  habían vivido toda su vida profesional bajo el escrutinio del público y, a menudo, habían sido objeto de insultos y críticas desde casi todos los sectores imaginables. En lo personal dudo mucho que uno o dos casos en sí mismos, tan tardíos en su vida, hubieran sido suficientes para provocar una reacción tan trágica por parte de Keith Emerson.

Sobre lo mismo anterior, Lake indica que:

“… noté en los últimos años que Keith se había vuelto cada vez más atraído por Internet, centrándose cada vez más en las opiniones de algunas personas aisladas que publicaban comentarios no siempre agradables, y luego los veía como representativos de la opinión general. La mayoría de las veces, por supuesto, sus opiniones estaban muy lejos de la verdad.

Recuerdo haber intentado explicarle a Keith en más de una ocasión que, la mayoría de las veces, las personas que publican estos comentarios provocativos o negativos simplemente no tienen nada mejor que hacer con sus vidas que sentarse toda la noche mirando una computadora, tratando de encontrar algo provocativo o controvertido que decir".

En cualquier caso, es poco probable que estos pocos comentarios negativos por sí solos hubieran sido suficientes para llevar a una persona al límite. En lo personal comparto y adscribo a la teoría que estaba sucediendo algo mucho más profundo, algo con lo que tal vez se sentía incapaz de lidiar o de escapar.

Creo interesante una historia que al respecto Lake nos ofrece:

“Hace unos años, Keith y yo estábamos en mi casa en Richmond escribiendo juntos, y le pregunté cuál consideraba él la fuente de su inspiración e imaginario musical. Luego me explicó que creció como hijo único y que su familia vivía en el tercer o cuarto piso de un edificio de apartamentos. La ventana de su dormitorio miraba directamente sobre una pequeña zona de césped donde todos los niños del edificio se reunían y jugaban. Por alguna razón, la madre de Keith se negó a permitirle salir y jugar con los otros niños y, como resultado, durante varios años estuvo más o menos confinado a su propia habitación.

Detecté un ligero temblor en su voz cuando pasó a decirme que a veces, cuando estaba solo, todavía podía escuchar las voces de los niños en su cabeza, riendo, jugando y divirtiéndose, y recordaba lo solo que se sentía.

Cuando le pregunté si pensaba que esto lo había afectado, su respuesta fue que estar solo en su habitación durante tanto tiempo lo había impulsado a vivir en un mundo de su propia creación. En efecto, esto se convirtió en el mundo imaginario de Keith Emerson, un mundo que más tarde visitaría para inspirar la música que hizo; su increíble e innovadora creatividad nació en parte del deseo de tratar de eliminar la sensación de aislamiento".

Keith EmersonComo en la gran mayoría de nosotros, había dos lados distintos en la personalidad de Keith Emerson, uno muy ligero, de risas y bromos y casi infantil, y otro el de un alma bastante oscura y temerosa de un mundo distante que aparecería de repente. La diferencia entre los dos era probablemente casi imposible de reconciliar.

La vida de Keith Emerson llegó a un final trágico y nadie sabrá con certeza qué lo provocó realmente, pero no es difícil cuestionarse sobre si la soledad de ese niño en su habitación de alguna manera volvió a perseguirlo en su vida posterior.

Finalmente Greg Lake nos confidencia sus creencias:

"Ninguno de nosotros en esta tierra tenemos el control total de nuestro propio destino y, en muchos aspectos, todos estamos obligados a jugar con las cartas que se nos han repartido. Durante los muchos años que Keith y yo trabajamos juntos, hubo algunos días que fueron muy difíciles. Tal es la naturaleza de los problemas emocionales o mentales. Todos tenemos nuestros propios problemas y todos tenemos nuestros propios demonios.

Cualesquiera que sean nuestros desacuerdos ocasionales, el Keith Emerson que siempre recordaré vive en el genio de la música que creó y en su habilidad para hacer que los instrumentos musicales como el órgano Hammond y el sintetizador Moog hablen como si fueran humanos. Keith fue un verdadero maestro de su arte".

Las opiniones anteriores de Lake fueron realizadas luego de tener una perspectiva distinta sobre la vida o la muerte, ya  que recientemente le habían diagnosticado un cáncer de páncreas terminal el cual ya se había extendido a otras partes de su cuerpo. Desafortunadamente, la cirugía ya no era una opción, y no hace falta decir que un momento como este le dará a cualquiera una buena razón para reflexionar sobre sus propias creencias.

Sobre lo mismo Lake menciona en su autobiografía que

“Creo que la mayoría de la gente vive con algún tipo de presentimiento sobre el terrible día en que les dirán que van a morir. Sin embargo, lo más extraño fue que el día que me dijeron, la sensación de miedo y pavor que siempre había esperado nunca llegó. Creo que la razón de esto probablemente se deba a mi creencia en el poder de la naturaleza y a mi aceptación de que la muerte es simplemente una parte de la vida. Nadie llora cuando las hojas caen de los árboles porque saben que en la primavera volverán a brotar hojas nuevas.

Mi vida ha sido bendecida de muchas maneras. Tengo una familia maravillosa, un pequeño número de amigos muy cercanos y he vivido una vida en la música con la que nunca podría haber soñado cuando era niño. Justo antes de que me diagnosticaran, también recibí el regalo de un nieto maravilloso, Gabriel, por lo que no hay nada más que pueda desear.

Solo me gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecer a todas aquellas personas, colegas, fans, familiares y amigos, que me han apoyado a lo largo de los años. Sin su amor y aliento, la vida que he vivido nunca hubiera sido posible.

He sido un hombre afortunado.”

Greg Lake falleció el 7 de diciembre de 2016, tan solo nueve meses luego del fallecimiento de Keith Emerson.

Notas:
Las referencias indicadas son una traducción libre del libro 'Greg Lake. Lucky Man. The Autobiography'