Increíble: Roger Waters, denunciado en Alemania por apología del nazismo

Roger Waters, vestido de fascista
Roger Waters, vestido de fascista en uno de sus conciertos de hace varios años

El ser humano es cada día más ridículo. Resulta que en Alemania han denunciado a Roger Waters, que se encuentran justo estos días de gira por este país, por su concierto en Berlín.

En concreto, porque el artista exhibió, según los denunciantes, un atuendo que hacía apología del nazismo, cuando es el famoso uniforme de mandatario autoritario que sirve como crítica y sátira de estos regímenes totalitarios.

La cosa es seria porque la policía alemana tuvo que realizar sus pesquisas al considerarse un "uniforme nazi" el famoso uniforme que todos los fans de Pink Floyd conocen, que en realidad no tiene ninguna cruz gamada ni simbología nazi, sino unos emblemas creados específicamente para no parecerse a ningún movimiento totalitario concreto del siglo XX, sino que sirve para representarlos a todos: nazismo, fascismo italiano, comunismo ruso...

Sin embargo, se considera que en este concierto celebrado en Berlín el 17 de mayo, Waters llevó en su abrigo un brazalete rojo que serviría de representación del nazismo y sus distintos cuerpos militares y de seguridad, tales como la SS o la Gestapo. También se menciona en la denuncia que el artista apuntó con una ametralladora al público.

Si bien es cierto que en Alemania se toman muy en serio, y bien que hacen, toda manifestación de simbología nazi y totalitaria, estamos ante un desconocimiento pleno de 2 cosas: primero, de la trayectoria y la intencionalidad del personaje denunciado, quien precisamente denuncia y ridiculiza a estos regímenes horribles que surgieron en el siglo pasado; y segundo, y más importante, no entienden que es una manifestación artística de crítica y denuncia, por lo que es tan ridículo como denunciar a quienes ruedan películas y series donde aparezcan desde Adolf Hitler a cualquier miembro del Partido Nazi o militar alemán con simbología nazi.

Un portavoz policial citado por la 'BBC' explica que la cosa es seria: "Estamos investigando por sospecha de delito de incitación al odio, porque la ropa usada en el escenario podría usarse para glorificar o justificar el gobierno nazi, perturbando así la paz pública".

Cuando la policía concluya su informe, el contenido del mismo pasará a la Fiscalía, que tendrá que tomar una decisión sobre lo ocurrido. Demencial.

Como todos saben, este atuendo se popularizó a partir de la película 'The Wall', que reflejaba el contenido del disco de Pink Floyd del mismo título, y que mostraba al actor y activista Bob Geldof con esta apariencia de líder de un partido o régimen autoritario. La simbología inventada, totalmente de ficción, incluye un logotipo de 2 martillos cruzados sobre un círculo, que no recuerdan a ningún régimen fascista en concreto, y en tal caso, al comunismo.

Waters ya se ha pronunciado al respecto y denuncia una persecución de venganza por lo ocurrido con el concierto que se quiso vetar en Frankfurt, y que finalmente se evitó dicho bloqueo gracias al fallo de los tribunales, que le dieron la razón sobre la simbología presuntamente antisemita que se exhibe en sus conciertos.

El bajista y compositor, en un comunicado oficial, ha explicado que es víctima de ataques de mala fe que buscan "mancharme y silenciarme" porque "no están de acuerdo con mis puntos de vista políticos y mis principios morales". Waters es un conocido activista por los Derechos Humanos y a veces sus posiciones han creado una gran controversia y no han dejado indiferente a nadie, por lo que suele ser receptor de críticas y denuncias varias.

Una vez más, a estas alturas, Waters ha tenido que aclarar que sus representaciones artísticas en los conciertos "son una clara declaración de oposición al fascismo, la injusticia y la intolerancia en todas sus formas". Y que precisamente el personaje que interpreta con el atuendo ahora investigado por la policía alemana retrata a un "demagogo fascista inestable".

Pero sin duda que la gran prueba de fuego para Waters será este domingo 28 de mayo, cuando actué en el Festhalle de Frankfurt, donde logró poder actuar pese al veto de la ciudad. Le pueden esperar trampas legales y alguna que otra protesta.

Victoria en los tribunales

Waters recurrió a los tribunales la antes mencionada cancelación de su concierto por parte de la ciudad alemana de Frankfurt de cara a mayo, alegando que era "antisemita".

El Tribunal Administrativo de Frankfurt consideraba en su fallo que el ayuntamiento de esta localidad no podía cancelar el show con las alegaciones esgrimidas como causa de su decisión. Concluía que "no hay indicios" de que Waters, en su concierto, fuera a realizar "actos delictivos", como se le acusaba preventivamente, en referencia a eslóganes o símbolos referentes a los israelíes. Frankfurt alegó que el artista iba a mostrar simbología "contraria a la Constitución" y que incitaba al odio a la minoría judía.

La ciudad también alegó que con su accion quería enviar una muestra "contra el antisemitismo" porque además el concierto se iba a celebrar en el recinto propiedad municipal del Festhalle, donde fueron detenidos cientos de judíos durante la época nazi y el posterior exterminio.

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