Sanhedrin - 'Ever After' (2011)

Asamblea de sabios progresivos israelíes que crea uno de los mejores discos sinfónicos del año

Sanhedrin - 'Ever After' (25 febrero 2011)
Fading Records
Calificación: 9

1. Overture 3.07
2. Il Tredici 11.46
3. Dark Age 6.18
4. The Guillotine 6.00
5. Timepiece 5.30
6. Sobriety 8.19
7. Tema 1.08
8. Steam 9.30

Duración total: -'-''
Músicos:
- Gadi Ben Elisha / Guitars
- Sagi Barness / Bass Guitar
- Aviv Barness / Keyboards
- Igal Baram / Drums
- Shem-Tov Levi / Flute

Género: Rock progresivo y sinfónico.
Grabado entre 2010 y 2011.
Producido por -.


Sanhedrin es un grupo que promete ser especialmente importante para el estado de cosas del prog sinfónico en el año 2011: se trata de una banda instrumental forjada en la ciudad israelí de Tel-Aviv. Israel es un país que ya nos ha brindado otros excelentes ítems progresivos como SYMPOZION, TRESPASS, THE ASHQELON QUILT y EGGROLL (por nombrar solo algunos) en lo que va del nuevo milenio: en el caso específico de Sanhedrin, es muy probable que su disco 'Ever After' sea considerado como una de las propuestas más brillantes de la vertiente sinfónica del género progresivo de este año a medida que los conocedores y coleccionistas lo vayan conociendo en cantidades crecientes.

No es para menos, y es que este disco recoge una serie de inspirados ejercicios de sinfonismo afianzado en varias de las coordenadas más clásicas y consistentes del periodo clásico del género progresivo, insuflándoles una enérgica revitalización a punta de crear ideas melódicas atractivas que se suceden una tras otra, tanto dentro de cada tema como yendo de un tema a otro. Las dosis de eficiencia de cada músico individual y sensibilidad en las interacciones mutuas son prácticamente inmensurables.

El grupo saca buen provecho de su esquema de trabajo, con una guitarra que sabe lucir sus solos y demás encantos varios sin negar espacios a las orquestaciones y ornamentos aportadas por el teclado, y mucho menos a la flauta, que a pesar de su inherente delicadeza sabe hacerse notar sólidamente en medio del bien nutrido entramado instrumental. Influencias como las de CAMEL, el PINK FLOYD estilizado de la época 73-77, GENESIS, el sinfonismo italiano de vieja escuela y más recientes generaciones, e incluso algunos ocasionales registros inspirados en JETHRO TULL y CARAVAN, conforman las bases para esta primera definición del magnífico sonido de este grupo.

La obertura del disco, que se titula precisamente ‘Overture’, establece un ágil motivo en 11/8 que se ajusta muy bien a un patrón compartido entre los estándares respectivos del CAMEL de 'Moon Madness' y el GENESIS de 'A Trick Of The Tail'. De esta manera se abre camino para ‘Il Tredici’, una pieza cuya duración de 11 ¾ minutos la hace fundamental para establecer el ambiente general del repertorio integral. ‘Il Tredici’: el tema comienza con un motivo recurrente en 13/8 donde se desarrolla un colorido extrovertido, para luego virar hacia un motivo lento de corte floydiano-cameliano marcado por una lírica solemnidad, el mismo que termina con un tenor claroscuro afín a varios referentes del sinfonismo italiano setentero; después de esto, un nuevo motivo ceremonioso e intrigante retoma el compás de 13/8 en clave lenta, aunque esta vez se advierte una ambientación un poco más grisácea en su desarrollo, una sensación que se sostiene durante un tiempo considerable antes de que la coda ofrezca un pasaje cálido para cerrar el momento al modo de un inesperado brillo de sol. ‘Dark Age’ sigue a continuación, con una estupenda introducción que nos hace remontarnos al tiempo de la joya tulliana 'Songs From the Wood', para luego instaurar un nuevo ejemplo de sofisticación progresiva tan ligado a la exquisitez suprema de BMS como al dinamismo estilizado de IL CASTELLO DI ATLANTE o MALIBRAN, amén de algunos ejercicios de densidad a lo KING CRIMSON que entran a tallar para inocular algo de neurosis al asunto antes del pasaje final. ‘The Guillotine’ recupera buena parte de la solemnidad de ‘Il Tredici’, aunque no se queda solo en eso pues desarrolla también espacios más filudos que permiten a la guitarra crear una mayor presencia de sí en algunos pasajes: en todo caso, queda claro que la labor del teclista es la fundamental a la hora de hilar los diversos motivos.

‘Timepiece’ se focaliza en sonoridades coquetas dentro de un esquema melódico bien definido, y es en esta ocasión que el grupo se permite incursionar en pasajes jazzeros que guardan cercana relación con CARAVAN, lo cual se engarza de las mil maravillas con el tono predominantemente cameliano con que el grupo elabora la estructura melódica del motivo central. ‘Sobriety’ nos hace retornar a aires pastorales célticos, esta vez combinando la aureola tulliana que antes se había hecho presente en el inicio de ‘Dark Age’ con el candor del PFM de la mejor época, aunque no tarda en reinsertarse una vez más el aspecto cameliano, (impregnado una vez más) de ciertos aromas floydianos en ciertos momentos. Grupos brasileños como QUATERNA RÉQUIEM, DOGMA o INDEX también han seguido pautas similares dentro del sinfonismo de las últimas dos décadas. ‘Tema’ es una breve pieza a doble guitarra clásica de inspiración barroca donde las florituras suenan muy a lo Steve Howe: funciona como un interesante puente de cristalino relax entre la exultante elegancia de ‘Sobriety’ y la majestuosa pomposidad de ‘Steam’, pieza que tiene a su cargo culminar la arquitectura del disco con una electrizante recapitulación de las mejores cualidades melódicas que ya se han hecho presentes en varios momentos anteriores del repertorio. En efecto, ‘Steam’ recoge motivos ágiles ligeramente tocados por un tenor juglaresco, un motivo lento repleto de solemne espiritualidad, y cómo no, algunos pasajes un poco más agresivos que persisten en coquetear con el elemento crimsoniano; la locación de éstos al final permiten generar un clímax muy adecuado para culminar la experiencia de 'Ever After'.

Sanhedrin es un grupo bastante sorprendente en cuanto al nivel de madurez que muestra como banda desde esta primera instancia fonográfica: sin duda que el aprendizaje asimilado durante sus años como banda de covers de CAMEL (desde fines de los 1990 ha sido tremendamente inspirativo para la banda a la hora de generar sus propias ideas, a despecho de la inconstancia de su formación desde sus primeros días de exsistencia. Recomendable al 100%.

(Un agradecimiento a especial a Marcelo Calderón, quien me permitió descubrir este disco que es uno de mis favoritos máximos del año 2011 - a él dedico esta reseña)